jueves, 8 de abril de 2010

Mi Complemento, mi pareja espiritual.

♫Abrázame que el tiempo hiere y el cielo es testigo
que el tiempo es cruel y a nadie quiere por eso te digo:
Abrázame muy fuerte amor, manténme así a tu lado
yo quiero agradecerte amor todo lo que me has dado.♫
Juan Gabriel
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Anoche tuve una experiencia religiosa, tal vez ese no sea el término correcto, pero fue un momento libre de la carne y libre de todo sentimiento común.

Anoche fue inolvidable, pero no a niveles de hombre y mujer, sino a niveles espirituales, sentimientos que van más allá de una pasión humana, es algo que traspasa esos límites.

Fue una experiencia fuera de este mundo, él y yo fundimos nuestros espíritus, sobrepasando cualquier unión terrenal. Nuestras almas se unieron, era la comunión de dos esencias que se aman. Allí estabamos abrazados cuando yo pude sentir que fuimos escuchados por el poder que viene de lo más alto.

Juntos hicimos una oración, y yo, que tenía incontables años de estar enojada con el Señor de los Ejércitos y de no arrodillarme ante Él allí estaba hincada, gracias a mi Amor Imposible, allí estabamos abrazados, y yo me sentí libre de todo orgullo, libre de todo sentimiento altanero. Y me dejé llevar en esa paz tan extraña.

Jamás de los jamases pensé que un día estaríamos juntitos de rodillas, sumergidos en un abrazo interminable, nunca olvidaré que anoche fue una de las noches más especiales de mi vida. Un momento que me ha dejado un sello en el espíritu. Era la unión de dos almas que se aman en un momento muy doloroso y que piden a gritos fuerza para poder separarse.

Mi Arcángel primero le agradeció a Dios, hizo lo que yo nunca he hecho, también le pidió a Dios por mí, le pidió para mí muchas cosas bellas que no olvidaré nunca. Le pidió cosas que ni siquiera mi madre habría pedido para mí.

Cada uno de nosotros hizo su promesa. Si las fuerzas más poderosas del universo quieren, un día volveremos a estar juntos, tal vez sea en otra vida, pero estaremos juntos.

Y por primera vez en mi vida de irreverente he doblado mis rodillas pidiendo fuerza, si no hubiera sido por mi Amor Imposible jamás lo habría hecho. Ahora me siento con más fuerza porque anoche, mi momento de flaqueza era tan grande, que yo me quebraba.

Bendito 7 de Abril, Bendito Gerardo porque me enseñó el camino de regreso, ese camino que hacía muchos años dejé por irme a conocer otras veredas.

Nunca Olvidaré su voz de Arcángel cuando me dijo que me amaba, nunca olvidaré el olor de su perfume, ni tampoco olvidaré como él destilaba virilidad entre cada una de las hebras de su camisa pintada con añil. Él me dio vida y también me dio pequeñas muertes, una tras otra. Tampoco olvidaré nuestras promesas, ni sus besos con sabor a nuestras lágrimas, salados igual que los mares tristes que caerán como tormentas cuando ya no estemos juntos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Guaooo...
Pura experiencia espiritual.

Fenix Negro.