sábado, 26 de noviembre de 2016

No soy la misma de hace 10 años

Recuerdo mi forma de pensar en 2006, me alegro mucho no pensar igual, cada momento la estructura de pensamiento se va moldeando de acuerdo a las nuevas experiencias. Hace 10 años tenía otras cosas metidas en la cabeza, ahora hasta me siento mal conmigo por haber pensado así, qué bueno que nunca es tarde para cambiar de formas de pensar.

para este post he tomado como referencia los últimos diez años. Me cambió la vida la muerte de mi bebé cuando estaba en mi panza en 2007, traer a mis abuelitos a vivir conmigo y ser responsable de cuidarlos como a dos bebés desde 2010 a la fecha, la enfermedad renal de mi hermana en su peor etapa desde 2008 hasta el día de su trasplante en 2011 y ahora compartimos un riñón cada una, el accidente que tuve con un paracaídas en 2013 que me dejó con muchos desafíos físicos que poco a poco voy superando, la enfermedad de mi abuelito que casi lo pierdo en 2014, mi abrumador colapso financiero en 2015 del que no me he podido levantar a poco más de un año que mi actual pesadilla comenzó. Estos son los hechos más importantes que ahora me hacen pensar de una forma muy distinta a cómo pensaba en 2006, claro, han pasado otras cosas que sí influyen, sin embargo, los sucesos más intensos hasta el momento son estos. 

Para algunas personas cambié para bien, para otras no, pero sus razones para decir eso son superficiales y se nota que no tienen idea de cómo pienso, dicen que he descuidado demasiado mi apariencia física, eso no me importa desde hace mucho. Lo único que me importa es proveer a mi familia con alimentación, medicinas, etc. 

Cuando leo cosas que yo misma he escrito en este blog o en mis poemas, me causa impresión cuánto he cambiado, hasta me desconozco en algunas cosas que he dicho jaja. 

Todos cambiamos y no somos los mismos en muchos aspectos de cómo fuimos hace años. 

En unos años espero haber cambiado más, espero que mis cambios sean positivos.

Y sí, "Cambia, todo cambia". Letra de Julio Nunhauser, interpretada por Mercedes Sosa.
Aquí dejo el link de Youtube de un canal donde pueden disfrutar esta hermosa canción.

https://youtu.be/98XkPHcmCv0




:)

domingo, 6 de noviembre de 2016

Cumpleaños 97 de mi abuelito

Este día es el cumpleaños 97 de mi abuelito Benedicto! Nos sentimos agradecidos porque está con nosotros y podemos disfrutar de su amor, sabiduría y grandes enseñanzas. Agradezco profundamente abrazarlo a diario y decirle cuánto lo adoro!

Agradezco tanto tener a mis viejitos lindos. Compartir cada momento y amarlos. Ando sentimental por tantas cosas que han pasado los últimos días, hoy me siento agradecida por estos 97 años de vida de mi abuelito que me dio la crianza y con esfuerzo nos sacó adelante cuando quedamos huérfanas de papá, nos acogió en su casa y siempre hubo amor, tortillas y estudio para nosotras. Ay! voy a llorar!

¡Qué vengan más años, papá! 6 de nov de 2016.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Descanse en paz tía Narda

Tía Narda emprendió su viaje a la eternidad. Lamentamos no poder estar físicamente cerca de nuestra familia en un momento tan duro. Ella, hermana amada de mi abuela Rosita, siempre estará presente en nuestro corazón y nuestra historia. 

Tía Narda, 1930 - 2016
Era dos años menor que mi abuelita, las únicas mujeres entre varios hermanos. Fue una mujer emprendedora, ocurrente, divertida y muy independiente. Tengo recuerdos bonitos de ella, de la historia que me contaban de su fantástico viaje por tierra hasta USA, de su regreso a nuestra patria, de cuando mi hermana y yo éramos niñas y tía nos mandó tres vestidos nuevos con mi abuela, de su lucha por salir adelante, del año que viví con mi bisabuela y tía Narda vivía enfrente, de las veces que jocosamente se rehusaba a reconocer que mi memoria era muy buena por pensar que era imposible que yo recordara sucesos que pasaron cuando yo era muy pequeña, de su risa y su sonrisa, de sus visitas al cantón donde crecimos, de los dulces y frutas que nos mandaba, de sus ojos hermosos y su cabello café. Gracias tía por todo lo compartido. 

Hay días muy tristes en la vida y hoy es así, demasiado triste que hasta las palabras se agotan, se hace un nudo en el lugar donde duele la ausencia. Hasta siempre tía querida.

viernes, 20 de mayo de 2016

Tía Fina, buen viaje (R.I.P)

Cuando mi hermana y yo éramos niñas, solíamos viajar desde el cantoncito donde vivíamos hacia la capital en compañía de mi abuela para visitar a tía Fina y tío Chepe. Era todo un suceso, era la aventura más imaginada al paso de los meses. Las horas de viaje en aquellos tiempos que el transporte era lento, por la impaciencia se volvían aun más largas hasta llegar a su casa y luego el tan esperado momento en que tía Fina abría la puerta y el mundo resplandecía con su bella sonrisa y su prolongado abrazo.
Tiempo después, cuando comenzaba mi adolescencia enfermé de los bronquios y viajábamos a la ciudad a mi tratamiento y mi madre, mi hermana y yo dormíamos en su casa para madrugar al día siguiente e ir al hospital y no nos dejaba salir sin desayuno, impresionaba su comida, tía Fina tenía el don mágico de la cocina que aún con las décadas, ese sabor perdura como si hubiese sido esta mañana.
También nos visitaban en el cantón, con su llegada se alegraba la soledad de los mirtos y cuando la veía, ella no paraba de decirme que yo era bonita, lo decía con el énfasis que lo dicen sólo las personas que te quieren de verdad.
Tía Fina era extremadamente emocional, lloraba de alegría cuando se encontraba con la gente amada, su emoción era intensa y se transmitía de inmediato en el entorno. Hace unas semanas ella estuvo en mi casa junto a tío Chepe y mi primo; vinieron a visitar a mis abuelitos y estuvimos en una hermosa tertulia familiar, esa tarde reímos y reímos hasta que nos dolió el estómago y hoy nos duele el alma, nos duele y mucho, ayer tía Fina se fue, emprendió el viaje hacia la eternidad.
Cierro los ojos y la recuerdo que viene por el pasaje y que salgo corriendo a encontrarla para traerla de la mano hasta mi puerta, abro los ojos y aún siento su abrazo. Aquí quedan sus palabras, sus consejos, el recuerdo de su cabello café y sus ojos de almendra dulce, aquí queda su sonrisa, su enorme cariño y todo lo bello que representa en nuestra historia.
Hasta pronto tía, y solemne le prometo que cuando yo emprenda mi viaje, iré a buscarla con la misma impaciencia de mi niñez para sentir su prolongado abrazo.

lunes, 1 de febrero de 2016

Dos décadas de amistad

Hace 20 años conocí a mi mejor amiga, mi amiga del alma, Crimilda.

La nota que puse en mi diario de ese día dice literal: "Hoy, antes de la clase, conocí una chica muy inteligente, se llama igual como en la leyenda de los Nibelungos, pero lo escribe con C, Crimilda. Hicimos plática y entre tanta cosa me preguntó si yo era testiga de jehová y le dije que no, quizás pensó eso por lo largo de mi falda. Creo que seremos buenas amigas, le gusta química y matemática igual que a mí".  Y ese 'creo' no fue en vano. No sé cómo resumir dos décadas en pocas palabras.

Recuerdo como recalcaba la escritura de su nombre y yo insistía en escribirlo con k. También yo le recalcaba que la falda larga no era por alguna religión, era porque mi madre quería que así vistiera. Hemos estado en las buenas, las malas y las peores, nos hemos visto más veces en el hospital que en una fiesta, bueno, creo que pocas fiestas: nuestras graduaciones de la U, la graduación de Elmer y la boda de su hermano.

La única vez que me molesté un poco con ella tenía pocos días de conocerla y el motivo fue porque en el laboratorio de química, alguien la empujó contra mí cuando íbamos de salida, no vi cuando la empujaron, solo sentí que chocó y dijo '¡Uy, vos!' o algo así y me irritó porque pensé que lo estaba haciendo por molestarme, ya que 3 días antes me habían tirado una cola de cigarro encendida desde la quinta planta y cuando fui a ver quién había sido el virgo, la encontré a ella junto a un bromista consagrado y estaban con cara de compinches. Pasada una semana, en la clase de dibujo técnico yo estaba enferma, no había comido y el cuerpo se me puso aguado, parecido como cuando se baja la presión, no aguanté y me recosté, a nadie le importó y la clase terminó y todos se fueron mientras yo seguía allí, de pronto oí su voz y me preguntó que qué tenía, me dio unos dulces y me acompaño hasta que me sentí mejor. Desde ese día cualquier molestia tonta que yo hubiese tenido, terminó.

Hacíamos buen equipo de estudio, nos íbamos a estudiar a su casa y su padre tenía un cuarto para estudiar lleno de materiales electrónicos reciclados y estaba lleno de libros, era un buen lugar para estudiar, sus padres siempre han sido buenos conmigo y en tiempos fríos me regalaban para chocolate, ahora con supremo cariño les llamo padrinos. Crimi fue la única amiga que conoció a mi bisabuela en un día demasiado largo para relatar. Otra vez junto con mi hermana, el día que Crimi conoció a mis abuelos, las tres viajamos en tren a Sonsonate colgadas en el pescante durante los últimos recorridos de los bagones verdes, una sola vez nos fuimos de paseo al mar con otras amigas durante los 5 años de estudio, conoció el río del cantón cuando aún era río, la casa lagarteña y también el cuartito de mesón tecleño donde nos llevó a vivir mi madre. A Crimi le gustaba cantar canciones setenteras mientras desarrollábamos los ejercicios de Leithold, hicimos largas caminatas y muchas veces aguantamos hambre y otras compartimos comida y así pasaron los años y más años. Y cuando mi hermana enfermó de los riñones, hicimos un paseo para animarla y allí iba mi amiga empujando la silla de ruedas por todo Metrocentro.

Cuando yo estuve hospitalizada por el accidente con el paracaídas, llegaba a visitarme. Mi novio, Eduardo, le prestaba la tarjeta de visitas. Ambos me contaban cosas chistosas y yo allí inmóvil y con un calor espantoso y un dolor de huesos rotos, luego ella le pedía prestado el abanico rosa a Koky y en una de esas pasó el Dr. Paz y se rió con simpatía al ver la mueca de 'Cleopatra' que yo tenía con tantas atenciones brindadas por mi amiga, fue de las cosas más graciosas que pasaron en esos días, el doctor no pudo evitar su franca carcajada.

De sus cosas personales no me corresponde contar la historia, pero sí doy fe que es luchadora y no se rinde nunca, que es de las personas con gran espiritualidad y amor a su gente.

Crimi allí estuvo cuando fue el trasplante de riñón para mi hermana, cuando me operaron del colon, cuando me rompí la carne, cuando me quebré los huesos, cuando me quebré el alma al morir mi hija, cuando he estado deprimida por el luto, por el amor y por las deudas, siempre ha estado allí y espero que también yo sea una amiga a la altura de su lealtad. 

Hemos compartido grandes patoaventuras muy largas de contar en 20 años, misiones imposibles, chistes y películas y hemos llorado las mismas tristezas.

Amigas como ella son pocas en la vida, leal, solidaria y sincera. Pues hoy, 20 años después somos como hermanas.

domingo, 24 de enero de 2016

Semana fuera de serie.

Pues esta semana los vientos han estado a mi favor en el aspecto biográfico y de amistades. Les cuento que el sábado 16 y domingo 17 pasado, el Canal 21 retransmitió un reportaje de su servidora con algunos datos de mis actividades como el paracaidismo, artes marciales, poesía y mi profesión: ingeniería. Pues lo que más me gustó es que mis abuelitos aparecen en el reportaje y eso me alegra mucho porque es el único reportaje televisivo que han hecho en el que ellos salen debido a que nunca habían llegado a mi casita, sino que ha sido en otras locaciones. Este reportaje fue realizado antes que me fracturara la pata y una vértebra. Yo muy agradecida que se acordaron de mí y lo retransmitieron.
El miércoles 20 fue también un buen día, el escritor e investigador Vladimir Amaya, presentó en Los Tacos de Paco su obra Torre de Babel: Antología de la poesía joven de antaño, son 17 tomos y muy feliz y agradecida porque incluyó 3 de mis poemas en el volumen XIII Los quiméricos fucsia. Tremenda sorpresa que no me esperaba! Seleccionó poemas que hice a la memoria de mi difunto padre. Yo expreso mis tristezas más grandes en la poesía porque no puedo decirlas de otra forma, me sentí feliz pese a que esos poemas son fruto de tanto luto y luego eso se transformó en una alegría cuando el tiempo pasó. Dicen que la vida me sonríe, lástima que no lo hace tan seguido jaja. Me sentí feliz de ver a tanto poeta querido reunidos allí.
El sábado 23, ayer, fue hermoso en la federación porque hubo reunión de viejas amigas, hubo fotos del grupo de mujeres que por distintas épocas ha pasado por el curso de paracaidismo y pude ver a mis amigas de los viejos tiempos, también llegaron señoritas de promociones posteriores y otras faltaron por falta de tiempo. Nos vestimos con las gabachas y con paracaídas a la espalda nos hicieron sesión de fotos con el objetivo de rescatar el legado femenino en la historia del paracaidismo salvadoreño. El Tte. Padilla tomó unas fotos muy bonitas. Reímos con las dos Caro, Ana y la Rox, les presenté a las nuevas y nos divertimos, pero Rita nos hizo falta.
Esta semana estuvo fuera de serie porque yo no salgo de casa para hacer sociales, siempre voy de la casa al trabajo y al revés, esto es por mis responsabilidades familiares. Ya me hacía falta relajarme.
En el aspecto financiero sigo jodida, fuera de mi horario laboral estoy dando clases de refuerzo y solo tuve dos clases en la semana, una de matemática y otra de física. Tengo que ponerme más las pilas con eso porque me hace falta para traer la comida.
Lo otro es mi salud, no estoy muy bien, resulta que por el problema económico y el acoso de los cobradores me estresé demasiado, perdí el hambre y el sueño, peso 31 libras menos. La gente es incomprensible, cuando estaba gorda, que mirá la lonja, ahora que estoy flaca, que se me fueron las nachas ¿Quién los entiende? Jaja.
Ojalá que la próxima semana tenga clases para ganar algo.
Emocionada leyendo mis textos.
Las chicas y yo.

domingo, 10 de enero de 2016

Enero y la llamada de la sangre

Ayer por la manana fui a la Federación de Paracaidismo a ver a mis camaradas, no iba desde hace varios meses porque no puedo dejar solitos a mis abuelos, pero ayer sí se podía quedar mi hermana cuidándolos porque vino del cantón y pude ir a la fede en compañía de Eduardo. Me alegró mucho ver a camaradas de antiguedad y a muchos nuevos que realmente nunca he saltado con ellos porque llegaron a entrenar después de mi accidente en 2013. Después de un par de horas allí, me vine para mi casa a hacer el almuerzo y a lavar un vergo de platos.

Por la noche mi teléfono sonó, era mi prima por parte de papá, era la primera vez en mi vida que hablaba con Idalia y parecía que nos hubiéramos conocido desde siempre, me dijo que Sonia, la prima que conocí hace unos meses, le dio mi número y que mi tío Cristóbal quería hablar conmigo. Me emocioné muchísimo porque sería la primera vez que escucharía la voz del otro hermano de mi difunto padre. Cuando lo escuché fue emocionante, por fin estaba hablando con mi tío del que supe su nombre hasta en 2013 cuando, después de años de búsqueda, encontramos una parte de la familia de la rama materna de mi padre, ellos nos contaron que teníamos tíos.

Ambos estábamos muy emocionados y hablamos por un buen rato, me dijo que él no nos conoció a mi hermana y a mí cuando bebés porque él no vivía cerca y estando lejos fue que supo que habían asesinado a mi papá en los tiempos de esa guerra en la que estuvimos envueltos como país. Por fin se llegó el día de escuchar a mi tío Cristóbal, después de toda una vida y espero conocerlo pronto. Lo mismo me había dicho mi tío Maximino,  quien por aquellos tiempos de guerra vivía en Nicaragua y tampoco lo conocimos cuando pequeñas.

Tal como dijo mi tío, a él y a mi tío Maximino no los conocí en mi infancia y solo he hablado por teléfono con ambos, espero poder ir a conocerlos, verlos y abrazarlos, serán dos viajes porque viven en lugares diferentes. Siento que al hablar con ellos es como si los conociera de toda la vida o como si tuviera milenios sin hablar con ellos aunque nunca los haya visto y que, a través de sus voces, escucho a mi padre.

El año va comenzando bien en el aspecto emocional, este año tengo como metas ir conocer a los hermanos de mi padre, ser mejor en mis labores en la oficina y seguir con la rebusca de trabajos extra porque lo que queda de mi salario, por los problemas financieros que tengo, ya no sirve más que para darme decepción, así que cuando sea la temporada escolar, seguiré dando clases de refuerzo de matemáticas, física, etc para la comidita. Y la verdad me siento muy bien cuando los temas que refuerzo son comprendidos por los alumnos y obtienen buenas calificaciones en sus exámenes de la U o escuela, lo que más me da satisfacción es que les queda claro para la vida y no solo para un examen. Me alegra que los alumnos amen los números y vean que realmente solo es cuestión de abrir la mente y ver lo maravilloso que es el súper poder de entender los números.

Mi hermana sigue sin trabajo y se encuentra un poco enferma, mis abuelitos están agripados y Eduardo ya se recuperó de la zika. En las ventas no me fue bien en la semana, vendí solo una cartera; en la oficina, la primera semana laboral del año estuvo muy bien, hice todo lo que debía hacer pese a que me tienen con sobrecarga de actividades.

Hoy domingo, por fin terminé este post y ya hice todo el oficio y le di el almuerzo a mi tropa.

Hasta pronto queridos lectores.

jueves, 31 de diciembre de 2015

El único post del año.

¡Amigos! Este es el único post del año. Admito que he descuidado el blog por muchas razones. Había escrito durante horas el relato de todo lo que me pasó este año, sin embargo por esos azares informáticos, perdí todo lo que había escrito. Quizás es mejor no contar el año lleno de cosas tristes y solo un par de cosas buenas. ¡FELIZ AÑO NUEVO!

viernes, 12 de diciembre de 2014

Eduardo y Afif, a 4 años de su partida (R.I.P.)

Era la mañana del 12 de diciembre del 2010, el viento sopló extraño y dos amigos volaron hacia la eternidad. Afif Calderón y Eduardo Ramírez, grandes hombres que amaban surcar el cielo, ahora habitan en él.
No olvidamos las valiosas anécdotas que compartimos con ellos y los consejos amables que compartieron con nosotros. Ambos eran atletas muy experimentados, nobles de corazón, valientes, amables, virtuosos en todo lo que emprendían, leales con su familia y con sus amigos. Personas como ellos no se pueden olvidar.
Los paracaidistas salvadoreños no fuimos los mismos después de ese día, su partida fue un suceso devastador para todo aquel que los conoció, nunca volvimos a atravesar una nube sin recordar a nuestros hermanos de la seda. Un inmenso dolor nos envolvió y al sol de hoy, es difícil asimilar su viaje.
Afif y Eduardo vuelven a nosotros cada vez que hay un salto, cada vez que nos reunimos, cada vez que los recordamos, porque esa es la única forma de hacer inmortales a los ausentes.
Hoy, a cuatro años, como hermandad de la seda enviamos un abrazo fortísimo para sus familias y la más solemne de nuestras muestras de respeto para Eduardo y Afif. Honor a quien honor merece.

Cielos azules! Paracaidista!
Una de las últimas fotos, todos juntos.

Afif ya en tierra y yo por aterrizar, 2010. Foto de José Guirola.

Con Eduardo Ramírez, protegiéndonos del sol dentro del carro de Chamba. 2009. Foto de C. Candel.

domingo, 27 de julio de 2014

Tío Beto, 20 años de su partida.

Han pasado 20 años desde que mi tío Beto falleció. Era una madrugada de lluvia, 27 de julio de 1994, él padecía cáncer de colon, había sido diagnosticado pocos meses antes de su muerte. Su última exhalación se disolvió entre el rocío de aquella madrugada y nos quedó un dolor interminable, que dos décadas después, duele, como si sucedió hace una instante.

Tío Beto era un hombre creativo, trabajador, de corazón noble, sin ningún vicio, era sastre y agricultor, con su empeño hacía que la tierra más cansada se convirtiera en vergel, cultivaba maíz, frijoles, maicillo, frutas y lo que estuviera a su alcance. Él vivía en la antigua casa de la familia en el Valle La Puerta, justo a la orilla de la línea férrea. Vivía solitario en aquella casa de paredes frías, su compañía era una biblia y los recuerdos de los ancestros, que aún tan tarde, seguían en cada grieta de la casa. De vez en cuando volvían las historias de misterio y fantasmas que nacían del pozo que había atrás de la vivienda, pero tío Beto no era miedoso, vivía tranquilo y pasaba parte de sus largas noches cortando tela, usando su máquina de coser y leyendo su biblia.

No podíamos pasar una semana sin saber de él, íbamos a visitarlo o él nos visitaba, llegaba a casa con su espalda cansada de cargar aquel bolso gris pálido lleno de naranjas y huizamperes para que mi abuela hiciera dulce y cuando era el tiempo en que florecen los Izotes, mi tío llevaba toda la cosecha a casa y mi abuela preparaba la mejor flor de izote con huevo que he comido en toda mi vida. Y todos almorzábamos juntos y felices.


Mi tío Beto era el único hermano que tenía mi abuelito Benedicto. Sus otros hermanos habían muerto durante su infancia más de sesenta años atrás. Mi tío Beto era una persona de gran corazón y muy importante en nuestra vida, él siempre estuvo en los momentos trascendentales de nuestra infancia y adolescencia.

Tío Beto tenía la costumbre de salir a ver el tren cada vez que pasaba y cuando mi hermana y yo viajábamos a Armenia por alguna diligencia, desde el tren siempre le gritábamos “adiós, tío Beto“ y agitábamos nuestras manos y él desde su puerta, nos respondía con su manera peculiar de decir “hasta pronto“.
Recuerdo que cuando iba a ser nuestra fiesta rosa, fui yo la encargada de invitarlo formalmente para que nos acompañara a la celebración y se puso muy contento. Recuerdo que llegó temprano a la celebración con su sombrero de palma y sus mejores ropas, allí nos bendijo,  dijo que lograríamos todos nuestros sueños y que él nos cuidaría siempre.


Al pasar el tiempo, tío Beto enfermó, mi tía Imelda lo trajo a la ciudad para que lo vieran los médicos, estuvo ingresado en un hospital, allí le dieron el diagnóstico. Luego de un tiempo en casa de mi tía, pidió que lo llevaran al campo a vivir con nosotros en casa de mi abuelo. Allí lo cuidó mi madre como si él hubiera sido su padre. Toda la familia se unió para que tío Beto pasara sus últimos días de la mejor manera, aunque todos sabemos que los últimos días nunca son buenos. Hay cosas demasiado dolorosas para ser contadas. Esa madrugada de julio, tío Beto se había ido.



El tren siguió pasando un par de años más frente a su casa, era inevitable ver su puerta y sentir frío al verla cerrada, tío Beto ya no estaba allí, ya su mano no se asomaría más. Hoy ya no pasa el tren, tampoco está ya su casa.  Ahora, 20 años después no puedo evitar la tristeza, no puedo evitar extrañarlo, no puedo comer ese plato de flores de izote sin volver en el tiempo con un recuerdo, es como si viajara a aquellos días cuando compartíamos la comida en familia, es como si sintiera junto a mí a tío Beto, con su sonrisa, su atención y su comprensión. Hoy, sólo quedan las memorias de nuestro amado tío, los días parecen siglos de extrañarlo.

¡Tío, cuánta falta me haces!

Alberto Magaña, 7 de agosto de 1922 - 27 de julio de 1994

martes, 17 de septiembre de 2013

Vivencia personal en Tai Kai El Salvador 2013 con Shihan Pedro Fleitas..

El pasado 7 y 8 de septiembre se realizó el Tai Kai en el marco de las celebraciones de los 20 años de existencia del Ninjutsu Budo Taijutsu en El Salvador. El pionero de Bujinkan en Centroamérica es el Shihan Luis Bernal, el primer dojo de Bujinkan nació en El Salvador y gracias a que el Shihan Bernal tuvo la determinación de hacer realidad el sueño de los ninjas en El Salvador, es que muchos nos hemos impregnado de las enseñanzas de Maasaki Hatusimi Sensei.

En lo personal aseguro que he crecido mucho en Bujinkan, mi mente y cuerpo ahora son más fuerte que el día que, buscando ninjas por la web, encontré la página del Shihan Efraín Frías de Chile, le escribí preguntándole si sabía si existía un dojo en mi país y me dijo que sí y me refirió con quien llegaría a ser mi maestro. Antes de llegar por primera vez al dojo, leí acerca de la historia y de Hatsumi Sensei y así no llegar con la mente en blanco, tengo esa costumbre de investigar lo que me interesa.

Ese día que puse mi pie derecho por primea vez en el piso del dojo, sentí que siempre había pertenecido a ese lugar, era lo que buscaba, sentía como si volvía a casa después de muchos siglos y que conste que yo no soy una persona crédula en temas de la reencarnación, pero tuve ese sentimiento. No mencioné que por años había entrenado Taekwondo, lo hice por respeto, porque creo que nunca se entra a un dojo y dices "ah yo soy cinturón tal en tal cosa", a menos que lo pregunten. Entré allí a aprender y a ser otra persona, una persona mejor. Vi la foto de Hatsumi Sensei y dije su nombre, entonces mi maestro Luis Bernal, dirigiéndose a Bismark Quinatnilla, dijo "Sabe quien es Hatsumi Sensei" y le conté cómo había obtenido información para llegar a su dojo. Así fue como inicié en el camino de las kunoichi, las flores de la muerte.

Comencé a llegar todos los días a entrenar con Melsin Flores y con Bismark, sólo faltaba los sábados porque ya practicaba paracaidismo, el domingo también llegaba a recibir clases con Luis Bernal, después de la clase dominical me iba a hacer rapel y tirolesa a la Puerta del Diablo.

Bujinkan fue creciendo, ya estaban activos en Guatemala con Edwin y Sarita, al poco tiempo en Honduras también comenzó la semilla y creció. El Shihan Efraín Frías de Chile vino en dos ocasiones a El Salvador y fue algo lleno de emoción y aprendizajes. 

Para finales de 2004 viajamos junto a mi maestro a la República de Panamá y fue el principio de la consolidación Bujinkan Centroamérica con Sergio Salas de Costa Rica y Fernando Fábrega de Panamá. Así comenzó una gran amistad con ellos. Al soy de hoy puedo llamarlos amigos de verdad. Unos meses antes habíamos viajado a Guatemala y desde enconces conocí a Osmar Iván. En 2006 vino el Shihan Richard Van Donk y en años posteriores tuvimos la presencia del Shihan Gustavo de México.

Han pasado los años y por varios intervalos de tiempo me he visto forzada a alejarme por compromisos familiares y de salud. El tiempo que más falté fue cuando mi hermana enfermó de Insuficiencia Renal Crónica, todos esos años llegué esporádicamente a los entrenos o eventos, pero mi maestro Luis Bernal y su esposa Mirian siempre estuvieron pendientes de mí y me ayudaron en todo lo que estaba a su alcance pese a que yo ya no llegaba a entrenar. Siempre decía que volvería y así pasaba el tiempo hasta que fue el trasplante de riñón para mi hermana, ya tenía más tiempo para entrenar y volví.

Lo que aprendí me ayudó a ser una persona mentalmente más fuerte y gracias a Bujinkan he podido enfrentarme a muchas situaciones difíciles en mi vida. Ahora que estoy lesionada de mi columna y con una reciente cirugía ortopédica de tibia y peroné, ocasionada en abril por el accidente que tuve con un paracaídas, utilicé todo lo que había aprendido para tolerar el dolor ya que en el mes que estuve hospitalizada, los médicos no podían administrarme medicamentos por que solo tengo un riñón, soporté el dolor y me sentí feliz que al fin mi corazón se estaba haciendo inmutable.

Durante años habíamos soñado con un Tai Kai en el cual pudiera venir el Shihan Pedro Fleitas de España, ese anhelo perenne se hacía una realidad, los días 5,6,7 y 8 de septiembre contamos con la presencia de Pedro, también con la presencia del Shihan David Palau de Colombia, los Shihanes Jorge Frías y Enrique Frías de Chile. El evento de inauguración estuvo muy bonito, llegaron autoridades del Ministerio de Educación, personalidades y maestros de las distintas artes marciales en el país o sus delegados. 

Pensé que por mi actual problema físico no podría hacer un buen papel pero yo quería estar allí porque un buen ninja no se deja vencer por las situaciones difíciles de la vida y si ahora uso andadera es porque sería la nueva extensión de mi cuerpo, para un ninja todo cuanto existe se utiliza para la supervivencia. Mi novio es mi principal apoyo ya que él siempre está a mi lado animandome a hacer las cosas con su frase "Ingrid, tu puedes", él también nos acompañó en el Tai Kai ya que fue el delegado que envió la directiva de la Asociación de SAMBO para que representara su estilo marcial.

Estaba determinada a ir y a hacer lo que estuviera a mi alcance, fui apoyada por mis amigos buyus de mi país, por el maestro Fábrega de Panamá que me animó para hacer las técnicas conmigo, a Sergio de costa Rica que también me apoyó y obviamente el apoyo, paciencia y empeño de los shihanes que nos visitaban. Jorge Frías se dio un tiempo para mostrarles a los buyus cómo usar mi andadera como defensa y me sentí muy contenta. El día de la clases especial para instructores habíamos dos lesionados, mi maestro y yo, entonces comenzamos a tratar de entrenar en nuestras condiciones y el Shihan Pedro hizo unas técnicas de pelea desde seiza que nos motivó ya que podíamos hacerlo también. 

El domingo 8 fue la clausura del Tai Kai, Pedro inició la entrega de diplomas, el primero se lo entregó a Romel por su trabajo de organización para el evento, el segundo se lo entregó a mi primo Javier Renderos por su ardua labor de organización y empreño, de pronto dio inicio a dar el tercer diploma, para mi sorpresa, mencionó mi nombre, yo no lo podía creer, en ese momento estaba sentada en el suelo, intenté levantarme y busqué mi andadera para hacerlo pero Pedro me dijo que me quedará allí y se acercó, como pude y sin que me importara el dolor, me puse en seiza y el Shihan me dio el diploma y un fuerte abrazo lleno de gran energía. Ese momento fue verdaderamente especial para mi y me motiva a comprometerme más para ser mejor persona, para siempre estar en el camino de Bujinkan, para reivindicar que soy una kunoichi que rompe las nubes con el pecho y que pese a los climas extraños que a veces trae la vida, siempre se puede, no hay nada imposible, que las limitaciones son mentales, que la fuerza viene desde adentro y que nada puede dejarnos vulnerables cuando así se desea. 

Gracias al Shihan Pedro Fleitas, gracias a mi maestro Shihan Luis Bernal, Gracias a los Shihanes de Chile y Colombia, gracias a mis amigos de El Salvador, Guatemala, Honduras, Costa Rica y Panamá. Gracias Bujinkan por la oportunidad de continuar creciendo.




Fernando Fábrega, Sergio Salas y yo




mi primo y yo
Shihan David Palau apoyándome
Sergio Salas y mi amor Eduardo
Mi novio y yo
Recibiendo diploma de honor de manos del gran Shihan Pedro Fleitas
Conmocionada al recibir el diploma, no lo podía creer
El mejor momento, un abrazo del gran Shihan Pedro Fleitas
Mi maestro Shihan Luis Bernal, Shihan Pedro Fleitas y yo
Shihan Pedro Fleitas, Shihan David Palau, Shihan Jorge Frías, Shihan Enrique Frías y yo

martes, 6 de agosto de 2013

Días de Infancia: Los amigos Árboles

Cuando me quebré la pata en mi accidente con un paracaídas el pasado 13 de abril, tuve suficiente tiempo para recordar cosas de infancia durante mi estadía en el hospital, 26 días que fueron dolor físico pero me divertía, pasaba conversando con mis compañeras de sufrimiento en la sala de pacientes y reíamos mucho, en resumen fue un tiempo para hacerme más fuerte pero a veces me ponía sentimental cuando recordaba cosas de cuando era niña, esta vez les contaré de algunas cosas que pasaron en el marco de lo que llamo "los amigos árboles".

Cuenta mi abuelo que en 1958 fue contratado como tenedor de libros en la oficina de la Hacienda Los Lagartos, el antiguo patrón le asignó una casa, mi abuelo podía elegir el lugar y a él le gustó la casa que tenía tres árboles de cujín y desde entonces mi familia ha vivido en esa casa, dos cujines se secaron y nada más quedó uno cobijando la vieja casa. 

En especial, tengo presente un recuerdo, era un amanecer de verano y ventisca, me levanté temprano y salí al patio a buscar a mi abuelita y allí estaba, parada cerca del enorme árbol de cujín. El árbol estaba lleno de flores amarillas y el viento las arrastraba desde la copa hacia los rincones de sus raíces y del resto del suelo, parecían como pequeños bloques hechos de flores ya secas, en sus ramas habían muchos palomos que se daban calor en pareja y el cielo, esa mañana, era de un gris extraño, era un gris de viento. Creo que era noviembre, en ese tiempo yo tal vez estaría por cumplir 5 años y este es el recuerdo más antiguo que guardo del árbol. 

Cuando yo era más grande, solía dibujar la Loma del Tacuazín una y otra vez, lo hacía con los plumones que me compraba mi madre. Mi lugar favorito para ver ese paisaje era bajo el gigante cujín. Una vez quise improvisar un caballete de pintor como los que salían en las caricaturas, lo logré envolviendo una tabla con papel de empaque y me sentía muy realizada al dibujar la loma. Después comencé a dibujar el Volcán de Izalco desde el mismo lugar, sólo que esta vez le daba la espalda a la Loma del Tacuazín. No se que tenía ese lugar que me gustaba tanto estar allí, un buen día, junto a mi hermana, hicimos una pira de ladrillos y puse un balde naranja lleno de agua para que los palomos bebieran, no se por qué amaba tanto ver en aquel balde el reflejo de las ramas del viejo cujín, con sus pájaros, sus hojas y sus ancianos frutos que brotaban cada vez mas delgados.

Un buen día decidí dibujar al cujín, el dibujo quedó feo pero yo lo miraba bonito, como si superara en belleza a todos los árboles de la loma.

Mi abuelo mandó a hacer un palomar de madera muy bonito y lo pusieron en una rama, pocos pájaros se mudaron a vivir allí, el resto prefería estar afuera. Bajo el árbol jugábamos con nuestros amiguitos, nos subíamos al carrito de madera que mi abuelo nos había regalado, nos deslizábamos en la ladera y jugábamos que íbamos hacia el espacio.

En otra ocasión, quisimos celebrarle el cumpleaños a Cecy, nuestra amiga. Como no había dinero para comprarle una piñata respetable, decidimos hacerla con una caja de zapatos y adornada con hojas de periódico y pegadas con engrudo. Mi abuela y mi madre compraron dos bolsas de dulces. Invitamos a los pocos cipotes que conocíamos y pusimos nuestra piñata en un palo de pacún que era el vecino más cercano del cujín. Era verano y la enorme sombra de cujín nos hacía el ambiente aún más fresco. Todos le dimos de palos a la pobre piñata mal hecha, los dulces comenzaron a caer en la tierra en extremo polvosa y todos los cipotes comenzamos a buscar dulces mientras nos empujábamos unos sobre otros, cuando de pronto sentí demasiado polvo y no podía ver bien debajo de la trifulca, mi sorpresa fue ver a una niña llamada Maritza, en lugar de estar buscando dulces, estaba agitando sus manos en el polvo para alborotarlo más jajaja y salimos huyendo de la nube de tierra a tirarnos encima el balde de agua que estaba bajo el cujín. Todos estábamos llenos de tierra. 

Los años pasaron y el árbol fue perdiendo sus ramas una a una, el palomar de madera también se pudrió y su enorme tronco murió, nunca lo pude abrazar por completo, su diámetro era enorme como el amor que yo le tenía. El viejo cujín murió y todos temían que un día se desplomara sobre alguien y fue talado. Ya pasaron 25 años del día en que se convirtió en leña. El amor del fuego mordió su madera, mi hermana y yo nos entristecimos, carbón en el trozo de un recuerdo. Ya sin cujín, busqué otro árbol pero ya nunca volví a dibujar ni la loma ni el volcán.

Busqué un árbol de mango, era divertido subir por todas sus ramas, me encantaba ensayar mi "rutina de acrobacia", había aprendido a dar vuelta como gato en una rama específica y ensayaba mi rutina hasta el día que me caí y pasé golpeando mi pelvis en la rama más baja. Mi hermana se asustó mucho y fue a buscar alcohol, me lo puso y me ardió hasta alma. Desde ese día fue prohibido ir a jugar al mango so pena de una buena cachimbeada.

Seguimos en busca de nuevo árbol y mi hermana eligió al nuevo, era un árbol de anonas rosadas, el mismo árbol que muchos años atrás había sido la tumba de dos periquitos que quise mucho. El tiempo pasó y mi hermana tenía 11 años y yo 12, el árbol de anonas se había convertido en el confidente de dos niñas que comenzaban su adolescencia, mi hermana y yo platicábamos bajo su sombra por muchas horas y jugábamos a ser deportistas, científicas y astronautas. También me caí de una de sus ramas, por estar haciendo mis "acrobacias", mis manos estaban lisas y me fui de paso. 

El tiempo siguió avanzando y la adolescencia también. Se llegó la etapa más difícil. Cuando a mi hermana la regañaba mamá, nos íbamos a llorar juntas bajo sus hojas hermosas de color verdecito especial. Seguimos creciendo y se llegó el momento en que los muchachos nos comenzaban a llamar la atención, entonces mi hermana y yo nos contábamos cualquier cosa bajo la sombra del árbol. Para nuestra mala suerte, nos hicimos amigas de un grupo de niñas del Salitrillo, ellas se enojaron por unos juguetes que nos pertenecían y fueron a decirle cosas a sus madres, luego sus madres y sus lenguas desgraciadas calumniaron a mi pequeña hermana de cosas muy feas y nos prohibieron salir de casa y también nos prohibieron ir al árbol de anonas. Aun no comprendo cómo esas niñas pudieron inventar cosas tan atroces a edades tan tempranas. Bien dicen que los niños son crueles y las madres lo fueron aún más, porque creyeron las mentiras de sus hijas y hasta le agregaron patas y cola para hacer más grande la calumnia. Al pasar los mese, las niñas que iniciaron la calumnia le pidieron perdón a mi hermana, luego se fueron del país pero las secuelas de sus palabras siguieron persiguiendo a mi inocente hermana, al punto que todo mundo quería maltratarla y además nos jodían sólo porque somos huérfanas de padre, entonces me cansé de la situación y le pedí a mi abuelo que me llevaran a la ciudad para aprender Tae kwon do y ese fue el principio de mi camino marcial. Después de un par de bichos cachimbeados nadie tuvo los pantalones de decirnos algo en nuestra cara. 

Así fue como todos los juegos, las piñatas hechas de cajas y periódicos, las pláticas de niñas, las pláticas de adolescentes, lágrimas y secretos inocentes fueron muriendo en aquellos días. El árbol también fue muriendo con los años y mi hermana y yo volvimos a quedar huérfanas, sin anona, sin mango, sin cujín, sin confidente.

A veces, cuando voy a la vieja casa de la hacienda me siento en el lugar donde un día cubrió la sombra del anono, saco un tabaco, lo fumo y luego siento algo triste, algo que me recuerda una época difícil en la que los padres no entienden cuando dejas la infancia. El mango me da risa, ya no parece tan grande como cuando era niña. Con el cujín es distinto, evito estar en el lugar donde estuvo su sombra, evito su recuerdo porque se que me hará llorar. 

Hacía mucho que no hablo de esta época con mi hermana, sabía que se humedecerían sus ojos. Estando en el hospital le leí esto que he escrito. Tal como creí, sus ojos se humedecieron, me abrazó y voló entre sus recuerdos hasta abrazar aquellos días.



viernes, 26 de julio de 2013

Pata felina quebrada en abril

Tres días después de mi cumpleaños, el  sábado 13 de abril tuve un accidente con un paracaídas. Terminé con fractura expuesta de tibia y peroné y fisura en mi tercera vértebra lumbar. No voy a contar la serie de eventos desafortunados que me llevaron a eso porque muy larga la historia, lo que sí digo es que era preferible quebrarme y no golpear mi abdomen contra el ala de un avión privado, yo sólo tengo un riñón, no podía golpearme, así que decidí halar el control izquierdo y llegué a tierra de inmediato y di un talegazo con vuelta completa y caí de azoté el pasto con mi lomito de tigre, eran las 12:13. Mi novio y mis amigos más cercanos llegaron inmediatamente. Esperé bastante tiempo por los primeros auxilios, yo no quise que me transportaran en sin una férula espinal porque sabía lo delicado que era el golpe y preferí esperar a que llegaran los bomberos, ellos prestaron la canasta de rescate y me entablillaron pero dijeron que no me podían llevar al hospital porque estaban destacados sólo para el aeropuerto. Mientras tanto, tirada en el pasto me sentía muy contenta que no fueran más huesos y no me importaba tanto ver mi patita completamente quebrada, era mejor eso que morir, pedí tabaco y fumé. El situaciones como esta, siempre mi reacción es tranquila y esta vez no fue la excepción, le hice huevos al dolor y aun me encapriché que iba a hacerle huevos porque si uno la caga debe zocarla. 

La PNC que cuida el portón llegaron a apoyar pero también su patrulla no puede salir de la zona asignada y yo no cabía porque era un carrito y ya estaba en la férula espinal. Al fin aterrizaron de un salto otros compañeros y uno de ellos, el pollo, me hizo el favor de decirme que me llevaría al hospital en la cama de su pick up, entonces los agentes de la PNC, pese a que no pueden salir de esa zona, dijeron que ellos abrirían paso para que mi traslado fuera más rápido debido al intenso tráfico de la zona en día sábado, esperé 40 minutos para ser trasladada. Así fue, la patrulla abriendo paso por el Bulevar del Ejército, luego el pick up conmigo abordo y mis amigos Alex y Galdámez acompañándome, luego mi amado novio Rafael Eduardo nos seguía muy cerca en su carro para acompañarme, también iba el Cnl. Grijalva. Obviamente ya le había avisado al resto de mi familia. Sigo muy agradecida con mi novio, mis amigos, los bomberos y los policías que se portaron de una forma fenomenal que estoy en eterna deuda.

Llegamos al hospital y de inmediato para la sala y allí me regresaron los huesos al puesto sin anestesia y suturaron las heridas hechas por la exposición, sólo mordí tela y atornillé mis ovarios. Luego dijeron que mi espalda estaba dañada y me evaluaron los neurocirujanos y dijeron que tenía mucha suerte que la fisura no había llegado a la médula espinal. Dijeron que por mi condición de haber donado riñón no me podían operar hasta ver si el que tengo estaba funcionando bien. Me internaron y por lo mismo del riñón no me podían poner drogas para el dolor, me siento muy satisfecha con mi resistencia al dolor, al fín hicieron todos los exámenes y salí bien, pero por lo mismo que sólo tengo uno no me quisieron operar de inmediato por que me podía dar osteomielitis y un tratamiento para combatir eso dañaría mi riñón. 

Mi novio hizo algo maravilloso, yo cuido a mis abuelitos ya ancianitos, viven conmigo y por tanto quien los cuidaría? mi novio tuvo el gesto de estar todos los días a su lado y a la vez estaba acompañándome en todos los horarios de visita que yo tenía en el hospital. Así pasé 26 días esperando mi cirugía en una cama de hospital con una bonita tracción esquelética. Hice amigos el día que llegué y pese al dolor, la inmobilización y todo lo que conlleva estar hospitalizada me divertí mucho, por la noche hacíamos chistes, costábamos historias, así conocí a mucha gente linda, a Martita, la señora ciega que tenía fractura de cadera pero no dejaba de sonreír y de ser feliz, a Perla Marina, la señora que nació en 1917 y no escuchaba pero nos contaba sus historias porque fue enfermera del Rosales, a Mirian, la dama que también fue enfermera y tenía una rodilla quebrada y sus ojitos lograban ver poco pero tenía una fe inquebrantable, a Coky, el hijo de Miriam que llegaba a cuidarla todos los días, a los nietos de Miriam y nos divertía cuando bailaba flamenco con un abanico para hacernos reír, a la Santíos, una increíble mujer con un cuadro clínico muy complicado y sin embargo no dejaba de tener fe y no dejaba de sonreír, ella se convirtió en una gran amiga igual que Coky. También estaba Rosenda Victoria, una dama que nació en 1919; dos días antes que mi abuelo Benedicto. Todos sabían que soy incrédula pero me respetaban, ninguna me quiso hacer creyente de sus fe. También conocí a Lupita, quien murió a causa de insuficiencia renal pero los días que estuvo en ortopedia y sus conversaciones serán algo para no olvidar. Glenda, la mujer que sobrevivió a un accidente descomunal viniendo de Guatemala hace ya tres años. Cómo son las coincidencias, en el puesto donde yo estaba, un día del 2010 mi abuela estuvo internada allí a causa de su quebradura de cadera, con los días la trasladaron al puesto de la cama donde estaba Santíos y allí ella había conocido a Glenda y esta vez Glenda y yo estábamos hablando de las cosas que habían pasado en tres años. Así hice amigos, amigos para siempre, gente linda con quienes compartí muchas pláticas y risas. 

Tengo una larga lista de todas mis amistades incondicionales y familiares que llegaron a visitarme al hospital y fueron a ver a mis abuelitos y que nos apoyaron con todo el corazón, ellos tienen mi lealtad, respeto, amor, admiración y también estoy en deuda, son acciones que no tienen precio y guardo en mi mente cada favor y detalle recibido. En ese tiempo logré leer nuevamente Ivanhoe (no lo leía desde que lo representamos en el colegio), leí Tiempos de Locura de Rafael Menjívar Ochoa, leí la poesía de Roberto Laínez, Narnia y otras hierbas. Lastimosamente no quise escribir más que dos textos, no tenía la necesidad, que es igual a no tener ganas. Los doctores eran buena onda, las enfermeras no todas eran buenas, había varias que de verdad no deberían ejercer. 

Al fin me operaron el 6 de mayo, yo me sentía victoriosa cuando iba para sala, feliz que al fin vería mi pata unida, me pusieron una placa y 8 clavos, para la columna me dejaron un corsé durante 3 meses. Me dieron de alto dos días después de haber sido operada. Fue uno de los mejores momentos! 

Lecciones aprendidas: Al fin me caló esta lección, ya me habían pasado cosas pero no me importaba pero esta vez aprendí muy bien que si estas acostumbrado a hacer algo donde tu vida esté en juego y de pronto no quieres hacerlo sólo porque ese momento no tienes ganas, no lo hagas aunque te jodan que lo hagas, de todas formas si decides que no, al menos dos dirán que sos cobarde, si lo haces y te va mal, dirán que sos pendeja por dejarte dar paja. 
Si te duele algo decilo porque sólo porque no te ven llorando o gritando, la gente asume que estas bien. Ser demasiado resistente trae desconsideración y dicen "ah, está tranquila" aunque te esté doliendo.

Lecciones anteriores que puse en práctica en ese momento:
La tolerancia al dolor que pude lograr gracias al entrenamiento de ninjutsu, de paracaidismo y otras cosillas. La mente todo lo puede. 
La paciencia y ver siempre el lado bueno de las cosas, siempre hay momento para el humor aunque exista dolor. 

Gracias a mis amigos leales, mis compañeros de trabajo, colegas, camaradas de salto, compañeros de artes marciales, poetas y gente de las artes a quienes aprecio mucho, gente linda que no me conocen y así me apoyaron, a los que conozco y están presentes siempre, GRACIAS AMIGOS. 

Poco a poco iré contando las historias que pasaron en el hospital y durante mi estadía como incapacitada. 

Me desplazo con andadera y aun no comienzo terapias, sigo haciéndole huevos. El tiempo sigue, no se detiene por nada ni por nadie, siempre hay que sacar algo bueno de las cosas malas!

La pregunta que me hacen: ¿volverás a saltar? mi familia no quiere que siga pero mi respuesta es definitivamente SI, quiero volver a atravesar las nubes! Esta experiencia me pudo quebrar los huesos pero no me quiebra el espíritu. A rugir como los tigres!


Antes de quebrarme


ya quebrada, mi novio junto a mí.

tracción antes 2 semanas antes que me operaran


ya operada!
Hasta la próxima :)

sábado, 30 de marzo de 2013

Hoy se cumplen 2 años del Trasplante de riñón para mi hermana

Hoy hace dos años que fuimos intervenidas quirúrgicamente para el trasplante renal de mi amada hermana Miriam. Dos años, que el sufrimiento de mi hermana terminó, esos años que duró el trámite para lograr el trasplante fueron terribles, mi hermana se complicó de salud exageradamente, estuvo en coma por 23 días, también tuvo meningitis intranosocomial, tuvo un infarto de miocardio, también le decorticaron un pulmón, la operaron del páncreas debido a la obstrucción en un conducto, le dio peritonitis, otra ocasión cuando le hacían la diálisis con el catéter rígido, se le fue de paso al médico y le rompió el intestino, fue operada múltiples veces por distintas causas, le ocurrieron muchas cosas terribles en esos años, pero al fin la pesadilla terminó. Su nuevo riñón comenzó a funcionar inmediatamente después del trasplante, ahora su calidad de vida ha mejorado notablemente, ella ha continuado la universidad y está por terminar su doctorado en medicina, va a poder ayudar a otras personas que están atravesando la misma calzada. 

Mirita, como cariñosamente la llamo, es una niña muy dulce y empática, inteligente y luchadora contra las injusticias, es determinada, fuerte y muy leal. Ella sabe lo que sufre un paciente y por eso es una buena médico, no es como algunos médicos que conozco que se creen dioses y no les importa el dolor ajeno. Ella sabe lo que significa estar en los dos extremos, paciente-médico. 

Me siento muy emocional, muy alegre y hasta cierto punto llorona pero de felicidad. Nunca olvidaré a mi hermana gritándome muy feliz desde su cuarto estéril, me decía emocionada "Gracias Ingriduchita" nunca tuve un momento tan emocionante como ese, me sentí feliz y pues claro muy adolorida, pero valió la pena, me sentía como cuando un soldado regresa de la guerra, con la última batalla ganada y sin remordimientos, con el sabor de la Misión cumplida en el pecho. Me siento satisfecha porque tuve la oportunidad de ayudar a mi hermana con algo concreto. El día de mañana no pensaré en los "hubiera", no tendré el remordimiento de pensar "y si lo hubiera hecho?", lo hice y me siento feliz. 

Mi hermana se encuentra muy bien de salud, todo está de maravilla, contunúa con su querida mascota el gallo Pilli, quien cumplirá 4 años de vida el 5 de mayo, ese animalito fue de gran ayuda para ella durante parte de su enfermedad ya que la distraía mucho, además ese animalito es muy cariñoso y hace cosas graciosas como pocos ejemplares de su especie.

Mi vida ha seguido su curso normal, he seguido saltando en paracaídas, he seguido con la práctica de mi estilo marcial que es el Ninjutsu, he avanzado de grado y mi sensei me dijo que ahora que tengo más tiempo debería ser instructora, así que este año, ya estoy lista para nuevos retos en las artes marciales! 

Hace dos años, Eduardo Menjívar, andaba cortejándome y de hecho él fue por mí al hospital el día que me dieron de alta, al poco tiempo nos hicimos novios, ¡cómo cambió mi vida a partir de la donación del riñón!: tengo un hombre que amo y que me ama, la salud de mi hermana, mis abuelitos saludables y viviendo en mi casa, mi madre más tranquila y con nuevas oportunidades para su vida, mi hermana retornó a la universidad a terminar su doctorado en medicina, me involucré más en la poesía y ese mismo año fui incluida en una compilación poética publicada por una editorial, a los tres meses de la cirugía continué con el paracaidismo y he podido seguir con las artes marciales, actividad que había dejado debido al tiempo que dedicaba al cuido de mi hermana durante su enfermedad, en mi empleo todo súper bien en la oficina y pues también, para apalear la malísima situación económica de la cual aún no salgo, emprendí mi venta de pan dulce a la que denominé "Pan Felino", donde proveo de marquezotes, semitas, yemas, etc. a mis colegas y compañeros de oficina. Ese año 2011 las cosas cambiaron para bien y este es un buen ciclo lleno de dicha, amor y salud. No hay plata pero eso no importa porque el ser humano más rico es el que no necesita mucho para vivir. 

Recuerdo claramente ese día cuando me llevaban al quirófano, sentía una gran determinación y un sentimiento de amor hacia lo que iba a hacer, era como que sintiera que haría el mejor regalo que podía darle a un ser amado, compartir la vida con alguien que requería una mano amiga para seguir. 

Con mi hermana siempre hemos sido muy unidas y desde que fue el trasplante nos hemos hecho aún más unidas, compartimos ahora varios gustos en común, como la literatura, poesía y el dibujo.

Hay veces en la vida que se deben tomar decisiones, así que, amado lector, el día que alguien necesite un órgano, dónelo por favor, no se va a arrepentir, nada se compara con el regalo de la vida.  Mi hermana es católica devota y le agradece mucho a dios, yo le agradezco a la ciencia. Mañana mi madre le ha encargado al cura del pueblo natal que oficie una misa en acción de gracias por los dos años, así que allí estaré, por respeto a mi familia y su fe, ya que yo soy incrédula. 

Le daré gladiolas a mi hermana, ya que ella decía  cuando estaba enfermita que se sentía como gladiador que sabía que iba a morir pero combatía por su vida. Entonces las gladiolas se llaman así por su forma parecida al gladius y cuentan que cuando un gladiador era el único en cobrevivir después de los combates, le entregan un ramo de gladiolas en señal de victoria, así que esa es la flor es la que he regalado a mi hermana en ocasiones especiales después del trasplante. Va con ella, es la flor de la victoria, la espada hecha flor.

No puedo dejar de decir que me siento muy agradecida con las personas que nos apoyaron en muchos aspectos durante la enfermedad de mi hermanita, el proceso de trasplante y después de ese día tan especial. Gracias a los médicos que nos operaron, las enfermeras que nos cuidaron, gracias a amigas y amigos a distancia y gracias a quienes muy cerca nos apoyaban, gracias a mi familia, a mis compañeros poetas, a amigos artistas, a mis amigos on line, a mis camaradas paracaidistas, a mis vecinos, a mis amigos de toda la vida y una mención especial a amigos que ya fallecieron y que estuvieron con nosotras o que nos apoyaron en esos momentos duros durante los 4 años de enfermedad mientras esperábamos el trasplante, lastimosamente ya no podrán saber que mi corazón les agradece pero para esas personas siempre habrá un lugar especial en mi corazón, sus nombres siempre están escritos con la materia más especial del universo: César Mávila, Eduardo Ramírez, Afif Calderón, Fernando Calvo, Adrián de la Rosa, Mayra Paz, doña Lucrecia Carranza, Ma Martha y Rafael Menjívar Ochoa, todos ellos ya descansan en paz, a su memoria siempre mi gratitud y un profundo respeto. 

Así que estamos celebrando dos años que mi hermana tiene calidad de vida y nuevas oportunidades, dos años de alegrías y de batallas ganadas, gracias mi gente!!!! que bonito es llorar de alegría!!!




jueves, 28 de marzo de 2013

Jueves Santo en el tiempo.

Cuando era niña, mi madre me llevaba a la iglesia del cantón donde me crié, mi madre es católica al igual que el resto de mi familia. Yo desde pequeñita cuestionaba todo, estaba confundida y no me pudieron convencer de cosas que parecían ilógicas, a la vez me daba miedo que en verdad dios existiera y me castigara por dudar. Ya estaba acostumbrada a que me llevaran todos los días a rezar, en esa época era la única forma de salir de casa ya que no nos dejaban salir para ningún otro lado que no fuera la iglesia y por supuesto con supervisión de mi madre. Si por alguna razón nos distraíamos durante la misa, nos pellizcaba. Recuerdo con mucha gracia que nos tomaba la piel y comenzaba a retorcerla como cuando cambiabas los canales en los televisores antiguos y era doloroso pero ahora me parece tan gracioso y no puedo evitar que me cause risa. 

Mi madre pensaba que yo cuando adulta sería monja, por eso me hacía vestir con unos enormes vestidos largos, pero no, yo dudaba de todos los conceptos y creencias y solo iba porque era la única forma de hacer feliz a mamá. En cambio mis abuelitos siempre han sido más relajados y nunca nos obligaron a nada, siempre nos preguntaban si deseábamos hacer algo. Se que nací con "mala levadura", soy la oveja morena de la familia en aspectos de fe, sin embargo, no se pueden quejar de mí porque soy muy responsable con mi gente. 

En mi infancia y adolescencia hubieron momentos muy bonitos cuando visitaba la iglesia, allí me encontraba a todas mis madrinas, excepto a mi madrina Martha quien vive demasiado lejos. Pero allí podía ver y saludar a gente muy querida como mi madrina Toñita Pineda, mi madrina Lety Pineda (no eran parientes entre sí), mi madrina Mariana Alvarado, doña Quechita Carranza, don Cundo Cortéz, don Joaquín Sánchez, don Ramón y mucha gente que me quería mucho y que yo también los quería. 

Recuerdo cómo fue que nos hicimos ahijadas de mi madrina Lety, fue por decisión de mi hermana y mía. Mi madrina era muy amiga de mi familia y nos parecía una persona genial, la única forma de hacerla madrina era que nos llevara para que nos "rezaran los Santos Evangelios", es una pequeña ceremonia que en la hacienda la hacían a los niños que estaban asustados por alguna razón de índole espiritual, entonces para lograr eso nos inventamos que una "sombra" nos había asustado a mi hermana y a mí en el patio, de esa manera mi madre dijo "las voy a llevar a que les recen los Santos Evangelios" y nosotras: "si!!!, busquemos de madrina a la niña Lety", así fue como logramos ser ahijadas de esa gran mujer, nunca supo la gran mentira que a nuestros 9 y 10 años, dijimos a mamá. No me arrepiento de esa mentira. 

El jueves santo me recuerda mucho a mi madrina Lety, ella era la única enfermera de la hacienda, era la responsable de la clínica, era una persona muy devota y cada semana santa acostumbraba a cambiar la vestimenta de las imágenes de las vírgenes para que salieran a las procesiones que se acostumbran en el catolicismo. Mi madre insistía en que mi hermana y yo debíamos ayudar a vestir santos para que nunca nos casáramos y así poder hacernos monjas, ya que existía el mito que las mujeres que vestían santos nunca se casaban. Pero mi madrina nos decía que no nos preocupáramos que eso sólo era creencia ya que "casamiento y mortaja del cielo baja" y nosotras con 11 y 12 años cambiábamos gustosamente a los santos! y el primer día que cambié un santo fue a la imagen de María Magdalena, era una estatua muy bonita hecha en España, cuando le levanté la túnica y comencé a cambiarla me enteré que no era una estatua completa sino que era el torso unido a una plataforma de madera para darle fijeza. A la estatua que representa a María la madre de Jesús, le llaman La Dolorosa, solamente era cambiada de ajuar por mi madrina Lety, ya que era la persona con más experiencia en dicho proceso, además que si algún día una persona quería cambiar a la dolorosa debía ganárselo con muchos requisitos como por ejemplo sus años al servicio de la iglesia y nosotras siendo dos cipotas no teníamos experiencia. Extraño esa época, no porque extrañe estar en misa con ese gran calor, sino por la gente que ya no puedo ver.

Extraño mucho a mi madrina Lety, siempre que nos veía y la saludábamos con las palmas de las manos juntas haciendo "el bendito", ella sonreía y nos respondía "Buenos días, cositas", era su palabra cariñosa para referirse a los niños y a las personas que ella apreciaba. Durante la semana santa ella y mi madre eran las encargadas del grupo de cargadoras de los santos durante las procesiones. Mi madre, pese a nuestra corta edad, se rebuscaba para que nos incluyeran en los grupos de cargadoras y allí íbamos, con el peso de las culpas ajenas sobre los hombros, cansadas con el sol del viernes santo, haciendo turnos dobles o triples y mi madrina se compadecía de nosotras y nos buscaba cambio de turno para que la "penitencia" no fuera tanta. Un par de años después mi madre olvidó su idea de hacernos monjas, comprendió que no era nuestra vocación, mi hermana quería ser médico y yo quería ser ingeniera y mi madrina nos daba ánimos para realizar nuestros sueños.

En la hacienda habían dos personas que podían inyectar, mi madrina y mi madre. Era usual ver a mi madrina caminando por la calle rumbo a la casa de algún paciente a aplicar las inyecciones. Antes de que yo aprendiera a aplicar inyecciones, era mi madrina quien inyectaba a mi madre cuando estaba con fiebre. Recuerdo el día que mi madre me enseñó a aplicarle unas vitaminas, fue mi primera aplicación de inyección intramuscular, yo tenía 12 años y mi madrina me felicitó muy emocionada por haber aprendido. 

Mi madrina era una mujer de mucha estatura, de tez trigueña, con unos hermosos ojos marrones, con su cabello largo siempre atado con un moñito, tenía un carácter apacible, una fuerza interior impresionante y una hermosa sonrisa. Mi madrina Lety, se fue hace mucho para el cielo, al lugar donde la tradición cristiana dice que se van los mejores seres, para mí es una forma poética de referirme a que siempre existirá en mis recuerdos. Me hace falta abrazarla así que imaginaré que le digo cuánto la extraño. 

Tantos recuerdos que me sacan este Jueves. Ah! Madrina Lety, cómo quisiera abrazarla.

sábado, 16 de marzo de 2013

Adrián "Invexga" de La Rosa, Feliz Viaje al Valhalla (R.I.P.)

Ayer por la mañana falleció un gran paracaidista y amigo. Su nombre era Adrián, tenía una hermosa familia rebosante de amor. La tragedia ocurrió en Pachuca Hidalgo, México.

Era un atleta destacado en una diversidad de deportes, era un ex militar capaz de desempeñarse en en el mar, la tierra y el cielo. Era un súper hombre en las artes del combate y en los deportes, buen hijo, buen hermano, buen esposo, buen padre. Muy buen amigo de muchas personas que en estos momentos están muy tristes por esto tan terrible que ha ocurrido.

Yo siempre estaba pendiente de su facebook y de su twitter. Siempre había un saludo de su parte "Días Tlacuachis" y yo no sabía qué era un tlacuache y le pregunté a Eduardo y me explicó, resultó que es el mismo animalito al que aquí llamamos tacuazín y me caía tan simpático cada vez que leía su saludo porque hacía que aunque el día pintara mal, te sacaba una sonrisa. Ayer vi el mensaje que estaba en el aeropuerto listo para irse a un salto, como era costumbre, siempre escribía cómo le había ido, me extrañó que no hubo ningún otro tweet, luego vi el estado en el muro de mi amiga Gabriela y me quedé helada, no podía creer que el amigo se había ido.

A "Invexga" le conocí hace muchos años gracias al hi5, en tiempos difíciles estaba a la distancia listo para dar un buen consejo lleno de energía y palabras de ánimo que levantaban la moral.  Siempre se enorgullecía de su lugar de origen así como de su lugar donde vivía. Platicabamos que vendría a El Salvador a entrenar a los que deseáramos y nosotros felices pues porque una persona de su capacidad y experiencia nos iba a entrenar. Cuando mi hermana y yo estábamos en el proceso de trasplante renal para ella, "Invexga" siempre nos dio muchos ánimos y su apoyo incondicional desde su bella patria, era un altruista, solidario, conocía el significado de la lealtad y la  manifestaba con sus actos, era una excelente persona, es alguien a quien le agradecemos mucho por el soporte que nos dio con su amistad y energía. Era una persona cordial a la que después de tanto tiempo de tener comunicación podía llamarlo amigo.

El mundo es tan pequeño, Adrián fue el tandista con quien saltó mi novio hace varios años en México y siempre le decíamos que iríamos a saltar, pospusimos el viaje para ir a México para entrenar con él. 

Invexga era conocido por muchas personas de muchos países y de distintas disciplinas deportivas, era muy carismático y muy querido por muchísima gente.

No puedo imaginar el dolor por el que está pasando su esposa, sus hijos, su madre, sus hermanas y toda la familia, sus amigos cercanos, no puedo siquiera imaginar todo ese dolor. Siento mucho lo que su familia está pasando, pero se que son muy fuertes y capaces de superar esta irreparable pérdida. Yo, que nunca le vi personalmente, me siento muy triste, entonces pienso en el dolor de todos los que compartieron muchas experiencias junto a él, familia, amigos, compañeros. Mi novio está consternado por la partida de Adrián, porque lo conoció y saltó con él. Yo también me siento triste por la pérdida y por no poder viajar a México para acompañar a la familia y amigos en estos duros momentos. Mis condolencias a la familia y amistades, un fortísimo abrazo a la distancia, a su esposa, los niños, su madre y todos sus seres queridos. 

Esta es una noche dura, este mes de marzo es demasiado cruel. En estos momentos sus amigos y familia están reunidos en la velación de Adrián, mañana tendrá funeral de guerrero, será cremado, el fuego le hará reverencia en su viaje al Valhalla. Hombre de aire, tierra, mar y fuego.

Adrián, como todo amado de los dioses, se fue joven, ahora está en la morada de los guerreros, el Valhalla. Dio el salto más importante, el salto a la eternidad. Desde allá protegerá a su familia, nunca los va a dejar, siempre estará con ellos, protegiendo a sus amados hijos, a su esposa, su madre y toda su familia. Honor a quien honor merece, se fue haciendo lo que más le gustaba, partió con honor. Hermano en  vida y en muerte, un paracaidista nunca muere, solo sube a reagruparse en una estrella hecha de espíritus vestidos de seda. Su legado siempre estará en la memoria de todos los que lo apreciamos. 

Ya está con los arcángeles, en el ejército celestial.

Descansa en paz, hermano. 


Adrían "Invexga" de La Rosa.

:(

Hace un tiempo, en uno de mis arranques poéticos, escribí este poema para mis hermanos paracaidistas, cuando lo publiqué, Invexga me dijo que le parecía muy "chingón", hoy quiero ponerlo otra vez aquí, en su memoria.

HERMANDAD DE LA SEDA.


Salto desde el misterio de un halcón de metal,
Llevo a mi espalda la mitad de la luna y un lienzo doblado con todos mis sueños.

Me lanzo en busca del campo perfecto
y vuelo y caigo,
y caigo y vuelo.

La tierra reclama con fuerza mi corazón de tigre
Mientras vuelo entre las barbas del viento.

Viajo rápido por la calle de los Arcángeles
paso por la lágrima donde nace la lluvia
paso por la casa de los truenos y de las flores que nunca lloran.
Paso por el jardín de mis muertos y les beso la frente.

Hoy he bailado alegre con la muerte
Y he rozado levemente su túnica celeste,
y una cúpula hecha de astros nocturnos
ha sostenido la suavidad de los temores que a veces vibran en el alma.
                             
He saludado los atrios de los dioses del viento
He atravesado las sabanas sagradas de las nubes
He visto a mis pies las torres más altas.
He estado más allá de los riscos,
Mas allá de las cumbres.

Hoy me reciben las piedras, el pasto y los árboles
Y tal vez mañana seré pestaña de una estrella hecha de espíritus vestidos de seda.
Seda que crece como flor de gladiola en el camino de la muerte.
Muerte que muere en la ruta de los rayos de sol.

Yo soy como las tormentas
Soy como mis hermanos,
Soy como ustedes,                                                                          
Soy como el viento
Soy paracaidista.