sábado, 26 de noviembre de 2016

No soy la misma de hace 10 años

Recuerdo mi forma de pensar en 2006, me alegro mucho no pensar igual, cada momento la estructura de pensamiento se va moldeando de acuerdo a las nuevas experiencias. Hace 10 años tenía otras cosas metidas en la cabeza, ahora hasta me siento mal conmigo por haber pensado así, qué bueno que nunca es tarde para cambiar de formas de pensar.

para este post he tomado como referencia los últimos diez años. Me cambió la vida la muerte de mi bebé cuando estaba en mi panza en 2007, traer a mis abuelitos a vivir conmigo y ser responsable de cuidarlos como a dos bebés desde 2010 a la fecha, la enfermedad renal de mi hermana en su peor etapa desde 2008 hasta el día de su trasplante en 2011 y ahora compartimos un riñón cada una, el accidente que tuve con un paracaídas en 2013 que me dejó con muchos desafíos físicos que poco a poco voy superando, la enfermedad de mi abuelito que casi lo pierdo en 2014, mi abrumador colapso financiero en 2015 del que no me he podido levantar a poco más de un año que mi actual pesadilla comenzó. Estos son los hechos más importantes que ahora me hacen pensar de una forma muy distinta a cómo pensaba en 2006, claro, han pasado otras cosas que sí influyen, sin embargo, los sucesos más intensos hasta el momento son estos. 

Para algunas personas cambié para bien, para otras no, pero sus razones para decir eso son superficiales y se nota que no tienen idea de cómo pienso, dicen que he descuidado demasiado mi apariencia física, eso no me importa desde hace mucho. Lo único que me importa es proveer a mi familia con alimentación, medicinas, etc. 

Cuando leo cosas que yo misma he escrito en este blog o en mis poemas, me causa impresión cuánto he cambiado, hasta me desconozco en algunas cosas que he dicho jaja. 

Todos cambiamos y no somos los mismos en muchos aspectos de cómo fuimos hace años. 

En unos años espero haber cambiado más, espero que mis cambios sean positivos.

Y sí, "Cambia, todo cambia". Letra de Julio Nunhauser, interpretada por Mercedes Sosa.
Aquí dejo el link de Youtube de un canal donde pueden disfrutar esta hermosa canción.

https://youtu.be/98XkPHcmCv0




:)

domingo, 6 de noviembre de 2016

Cumpleaños 97 de mi abuelito

Este día es el cumpleaños 97 de mi abuelito Benedicto! Nos sentimos agradecidos porque está con nosotros y podemos disfrutar de su amor, sabiduría y grandes enseñanzas. Agradezco profundamente abrazarlo a diario y decirle cuánto lo adoro!

Agradezco tanto tener a mis viejitos lindos. Compartir cada momento y amarlos. Ando sentimental por tantas cosas que han pasado los últimos días, hoy me siento agradecida por estos 97 años de vida de mi abuelito que me dio la crianza y con esfuerzo nos sacó adelante cuando quedamos huérfanas de papá, nos acogió en su casa y siempre hubo amor, tortillas y estudio para nosotras. Ay! voy a llorar!

¡Qué vengan más años, papá! 6 de nov de 2016.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Descanse en paz tía Narda

Tía Narda emprendió su viaje a la eternidad. Lamentamos no poder estar físicamente cerca de nuestra familia en un momento tan duro. Ella, hermana amada de mi abuela Rosita, siempre estará presente en nuestro corazón y nuestra historia. 

Tía Narda, 1930 - 2016
Era dos años menor que mi abuelita, las únicas mujeres entre varios hermanos. Fue una mujer emprendedora, ocurrente, divertida y muy independiente. Tengo recuerdos bonitos de ella, de la historia que me contaban de su fantástico viaje por tierra hasta USA, de su regreso a nuestra patria, de cuando mi hermana y yo éramos niñas y tía nos mandó tres vestidos nuevos con mi abuela, de su lucha por salir adelante, del año que viví con mi bisabuela y tía Narda vivía enfrente, de las veces que jocosamente se rehusaba a reconocer que mi memoria era muy buena por pensar que era imposible que yo recordara sucesos que pasaron cuando yo era muy pequeña, de su risa y su sonrisa, de sus visitas al cantón donde crecimos, de los dulces y frutas que nos mandaba, de sus ojos hermosos y su cabello café. Gracias tía por todo lo compartido. 

Hay días muy tristes en la vida y hoy es así, demasiado triste que hasta las palabras se agotan, se hace un nudo en el lugar donde duele la ausencia. Hasta siempre tía querida.

viernes, 20 de mayo de 2016

Tía Fina, buen viaje (R.I.P)

Cuando mi hermana y yo éramos niñas, solíamos viajar desde el cantoncito donde vivíamos hacia la capital en compañía de mi abuela para visitar a tía Fina y tío Chepe. Era todo un suceso, era la aventura más imaginada al paso de los meses. Las horas de viaje en aquellos tiempos que el transporte era lento, por la impaciencia se volvían aun más largas hasta llegar a su casa y luego el tan esperado momento en que tía Fina abría la puerta y el mundo resplandecía con su bella sonrisa y su prolongado abrazo.
Tiempo después, cuando comenzaba mi adolescencia enfermé de los bronquios y viajábamos a la ciudad a mi tratamiento y mi madre, mi hermana y yo dormíamos en su casa para madrugar al día siguiente e ir al hospital y no nos dejaba salir sin desayuno, impresionaba su comida, tía Fina tenía el don mágico de la cocina que aún con las décadas, ese sabor perdura como si hubiese sido esta mañana.
También nos visitaban en el cantón, con su llegada se alegraba la soledad de los mirtos y cuando la veía, ella no paraba de decirme que yo era bonita, lo decía con el énfasis que lo dicen sólo las personas que te quieren de verdad.
Tía Fina era extremadamente emocional, lloraba de alegría cuando se encontraba con la gente amada, su emoción era intensa y se transmitía de inmediato en el entorno. Hace unas semanas ella estuvo en mi casa junto a tío Chepe y mi primo; vinieron a visitar a mis abuelitos y estuvimos en una hermosa tertulia familiar, esa tarde reímos y reímos hasta que nos dolió el estómago y hoy nos duele el alma, nos duele y mucho, ayer tía Fina se fue, emprendió el viaje hacia la eternidad.
Cierro los ojos y la recuerdo que viene por el pasaje y que salgo corriendo a encontrarla para traerla de la mano hasta mi puerta, abro los ojos y aún siento su abrazo. Aquí quedan sus palabras, sus consejos, el recuerdo de su cabello café y sus ojos de almendra dulce, aquí queda su sonrisa, su enorme cariño y todo lo bello que representa en nuestra historia.
Hasta pronto tía, y solemne le prometo que cuando yo emprenda mi viaje, iré a buscarla con la misma impaciencia de mi niñez para sentir su prolongado abrazo.

lunes, 1 de febrero de 2016

Dos décadas de amistad

Hace 20 años conocí a mi mejor amiga, mi amiga del alma, Crimilda.

La nota que puse en mi diario de ese día dice literal: "Hoy, antes de la clase, conocí una chica muy inteligente, se llama igual como en la leyenda de los Nibelungos, pero lo escribe con C, Crimilda. Hicimos plática y entre tanta cosa me preguntó si yo era testiga de jehová y le dije que no, quizás pensó eso por lo largo de mi falda. Creo que seremos buenas amigas, le gusta química y matemática igual que a mí".  Y ese 'creo' no fue en vano. No sé cómo resumir dos décadas en pocas palabras.

Recuerdo como recalcaba la escritura de su nombre y yo insistía en escribirlo con k. También yo le recalcaba que la falda larga no era por alguna religión, era porque mi madre quería que así vistiera. Hemos estado en las buenas, las malas y las peores, nos hemos visto más veces en el hospital que en una fiesta, bueno, creo que pocas fiestas: nuestras graduaciones de la U, la graduación de Elmer y la boda de su hermano.

La única vez que me molesté un poco con ella tenía pocos días de conocerla y el motivo fue porque en el laboratorio de química, alguien la empujó contra mí cuando íbamos de salida, no vi cuando la empujaron, solo sentí que chocó y dijo '¡Uy, vos!' o algo así y me irritó porque pensé que lo estaba haciendo por molestarme, ya que 3 días antes me habían tirado una cola de cigarro encendida desde la quinta planta y cuando fui a ver quién había sido el virgo, la encontré a ella junto a un bromista consagrado y estaban con cara de compinches. Pasada una semana, en la clase de dibujo técnico yo estaba enferma, no había comido y el cuerpo se me puso aguado, parecido como cuando se baja la presión, no aguanté y me recosté, a nadie le importó y la clase terminó y todos se fueron mientras yo seguía allí, de pronto oí su voz y me preguntó que qué tenía, me dio unos dulces y me acompaño hasta que me sentí mejor. Desde ese día cualquier molestia tonta que yo hubiese tenido, terminó.

Hacíamos buen equipo de estudio, nos íbamos a estudiar a su casa y su padre tenía un cuarto para estudiar lleno de materiales electrónicos reciclados y estaba lleno de libros, era un buen lugar para estudiar, sus padres siempre han sido buenos conmigo y en tiempos fríos me regalaban para chocolate, ahora con supremo cariño les llamo padrinos. Crimi fue la única amiga que conoció a mi bisabuela en un día demasiado largo para relatar. Otra vez junto con mi hermana, el día que Crimi conoció a mis abuelos, las tres viajamos en tren a Sonsonate colgadas en el pescante durante los últimos recorridos de los bagones verdes, una sola vez nos fuimos de paseo al mar con otras amigas durante los 5 años de estudio, conoció el río del cantón cuando aún era río, la casa lagarteña y también el cuartito de mesón tecleño donde nos llevó a vivir mi madre. A Crimi le gustaba cantar canciones setenteras mientras desarrollábamos los ejercicios de Leithold, hicimos largas caminatas y muchas veces aguantamos hambre y otras compartimos comida y así pasaron los años y más años. Y cuando mi hermana enfermó de los riñones, hicimos un paseo para animarla y allí iba mi amiga empujando la silla de ruedas por todo Metrocentro.

Cuando yo estuve hospitalizada por el accidente con el paracaídas, llegaba a visitarme. Mi novio, Eduardo, le prestaba la tarjeta de visitas. Ambos me contaban cosas chistosas y yo allí inmóvil y con un calor espantoso y un dolor de huesos rotos, luego ella le pedía prestado el abanico rosa a Koky y en una de esas pasó el Dr. Paz y se rió con simpatía al ver la mueca de 'Cleopatra' que yo tenía con tantas atenciones brindadas por mi amiga, fue de las cosas más graciosas que pasaron en esos días, el doctor no pudo evitar su franca carcajada.

De sus cosas personales no me corresponde contar la historia, pero sí doy fe que es luchadora y no se rinde nunca, que es de las personas con gran espiritualidad y amor a su gente.

Crimi allí estuvo cuando fue el trasplante de riñón para mi hermana, cuando me operaron del colon, cuando me rompí la carne, cuando me quebré los huesos, cuando me quebré el alma al morir mi hija, cuando he estado deprimida por el luto, por el amor y por las deudas, siempre ha estado allí y espero que también yo sea una amiga a la altura de su lealtad. 

Hemos compartido grandes patoaventuras muy largas de contar en 20 años, misiones imposibles, chistes y películas y hemos llorado las mismas tristezas.

Amigas como ella son pocas en la vida, leal, solidaria y sincera. Pues hoy, 20 años después somos como hermanas.

domingo, 24 de enero de 2016

Semana fuera de serie.

Pues esta semana los vientos han estado a mi favor en el aspecto biográfico y de amistades. Les cuento que el sábado 16 y domingo 17 pasado, el Canal 21 retransmitió un reportaje de su servidora con algunos datos de mis actividades como el paracaidismo, artes marciales, poesía y mi profesión: ingeniería. Pues lo que más me gustó es que mis abuelitos aparecen en el reportaje y eso me alegra mucho porque es el único reportaje televisivo que han hecho en el que ellos salen debido a que nunca habían llegado a mi casita, sino que ha sido en otras locaciones. Este reportaje fue realizado antes que me fracturara la pata y una vértebra. Yo muy agradecida que se acordaron de mí y lo retransmitieron.
El miércoles 20 fue también un buen día, el escritor e investigador Vladimir Amaya, presentó en Los Tacos de Paco su obra Torre de Babel: Antología de la poesía joven de antaño, son 17 tomos y muy feliz y agradecida porque incluyó 3 de mis poemas en el volumen XIII Los quiméricos fucsia. Tremenda sorpresa que no me esperaba! Seleccionó poemas que hice a la memoria de mi difunto padre. Yo expreso mis tristezas más grandes en la poesía porque no puedo decirlas de otra forma, me sentí feliz pese a que esos poemas son fruto de tanto luto y luego eso se transformó en una alegría cuando el tiempo pasó. Dicen que la vida me sonríe, lástima que no lo hace tan seguido jaja. Me sentí feliz de ver a tanto poeta querido reunidos allí.
El sábado 23, ayer, fue hermoso en la federación porque hubo reunión de viejas amigas, hubo fotos del grupo de mujeres que por distintas épocas ha pasado por el curso de paracaidismo y pude ver a mis amigas de los viejos tiempos, también llegaron señoritas de promociones posteriores y otras faltaron por falta de tiempo. Nos vestimos con las gabachas y con paracaídas a la espalda nos hicieron sesión de fotos con el objetivo de rescatar el legado femenino en la historia del paracaidismo salvadoreño. El Tte. Padilla tomó unas fotos muy bonitas. Reímos con las dos Caro, Ana y la Rox, les presenté a las nuevas y nos divertimos, pero Rita nos hizo falta.
Esta semana estuvo fuera de serie porque yo no salgo de casa para hacer sociales, siempre voy de la casa al trabajo y al revés, esto es por mis responsabilidades familiares. Ya me hacía falta relajarme.
En el aspecto financiero sigo jodida, fuera de mi horario laboral estoy dando clases de refuerzo y solo tuve dos clases en la semana, una de matemática y otra de física. Tengo que ponerme más las pilas con eso porque me hace falta para traer la comida.
Lo otro es mi salud, no estoy muy bien, resulta que por el problema económico y el acoso de los cobradores me estresé demasiado, perdí el hambre y el sueño, peso 31 libras menos. La gente es incomprensible, cuando estaba gorda, que mirá la lonja, ahora que estoy flaca, que se me fueron las nachas ¿Quién los entiende? Jaja.
Ojalá que la próxima semana tenga clases para ganar algo.
Emocionada leyendo mis textos.
Las chicas y yo.

domingo, 10 de enero de 2016

Enero y la llamada de la sangre

Ayer por la manana fui a la Federación de Paracaidismo a ver a mis camaradas, no iba desde hace varios meses porque no puedo dejar solitos a mis abuelos, pero ayer sí se podía quedar mi hermana cuidándolos porque vino del cantón y pude ir a la fede en compañía de Eduardo. Me alegró mucho ver a camaradas de antiguedad y a muchos nuevos que realmente nunca he saltado con ellos porque llegaron a entrenar después de mi accidente en 2013. Después de un par de horas allí, me vine para mi casa a hacer el almuerzo y a lavar un vergo de platos.

Por la noche mi teléfono sonó, era mi prima por parte de papá, era la primera vez en mi vida que hablaba con Idalia y parecía que nos hubiéramos conocido desde siempre, me dijo que Sonia, la prima que conocí hace unos meses, le dio mi número y que mi tío Cristóbal quería hablar conmigo. Me emocioné muchísimo porque sería la primera vez que escucharía la voz del otro hermano de mi difunto padre. Cuando lo escuché fue emocionante, por fin estaba hablando con mi tío del que supe su nombre hasta en 2013 cuando, después de años de búsqueda, encontramos una parte de la familia de la rama materna de mi padre, ellos nos contaron que teníamos tíos.

Ambos estábamos muy emocionados y hablamos por un buen rato, me dijo que él no nos conoció a mi hermana y a mí cuando bebés porque él no vivía cerca y estando lejos fue que supo que habían asesinado a mi papá en los tiempos de esa guerra en la que estuvimos envueltos como país. Por fin se llegó el día de escuchar a mi tío Cristóbal, después de toda una vida y espero conocerlo pronto. Lo mismo me había dicho mi tío Maximino,  quien por aquellos tiempos de guerra vivía en Nicaragua y tampoco lo conocimos cuando pequeñas.

Tal como dijo mi tío, a él y a mi tío Maximino no los conocí en mi infancia y solo he hablado por teléfono con ambos, espero poder ir a conocerlos, verlos y abrazarlos, serán dos viajes porque viven en lugares diferentes. Siento que al hablar con ellos es como si los conociera de toda la vida o como si tuviera milenios sin hablar con ellos aunque nunca los haya visto y que, a través de sus voces, escucho a mi padre.

El año va comenzando bien en el aspecto emocional, este año tengo como metas ir conocer a los hermanos de mi padre, ser mejor en mis labores en la oficina y seguir con la rebusca de trabajos extra porque lo que queda de mi salario, por los problemas financieros que tengo, ya no sirve más que para darme decepción, así que cuando sea la temporada escolar, seguiré dando clases de refuerzo de matemáticas, física, etc para la comidita. Y la verdad me siento muy bien cuando los temas que refuerzo son comprendidos por los alumnos y obtienen buenas calificaciones en sus exámenes de la U o escuela, lo que más me da satisfacción es que les queda claro para la vida y no solo para un examen. Me alegra que los alumnos amen los números y vean que realmente solo es cuestión de abrir la mente y ver lo maravilloso que es el súper poder de entender los números.

Mi hermana sigue sin trabajo y se encuentra un poco enferma, mis abuelitos están agripados y Eduardo ya se recuperó de la zika. En las ventas no me fue bien en la semana, vendí solo una cartera; en la oficina, la primera semana laboral del año estuvo muy bien, hice todo lo que debía hacer pese a que me tienen con sobrecarga de actividades.

Hoy domingo, por fin terminé este post y ya hice todo el oficio y le di el almuerzo a mi tropa.

Hasta pronto queridos lectores.