martes, 8 de junio de 2010

Mis Memorias y los Mundiales: ESPAÑA 1982.


Este es el primer mundial del cual me acuerdo.


Para ese entonces yo tenía 5 años, ya sabía leer y escribir, entendía mucho más de lo que ahora entiendo jajaja.


De esa época, tengo bien presente que unos meses antes me habían celebrado mis 5 años y yo estaba reclamando que porqué a mi hermana no le habían celebrado sus 4 años. Y como resultado, jamás me volvieron a celebrar ni mierda hasta que cumplí 15, por andar de bocona me fue mal.


Terremoto del que casi nadie se acuerda.


Recuerdo que una semana después de que el mundial había comenzado, justo después de la medianoche de un viernes para amanecer sábado de junio, hubo un temblor muy fuerte en la zona occidental de El Salvador, recuerdo que comenzó a temblar y pregunté qué pasaba, mi abuela dijo que era un terremoto, me bajé de mi camita y salí corriendo, de pronto vi que mi hermana no se había despertado y que ya la llevaban en brazos bien envuelta en una cobija amarilla, la puerta se quedó remachada y durante el temblor no se podía abrir, mi Abuelo Benedicto muy creyente en los mitos, se paró frente a la puerta e hizo la famosa Oración para los Temblores, mientras caían los pedazos de repello de las paredes, las tejas y todo tipo de cosas, de pronto la puerta se abrió y pudimos salir hacia la calle, recuerdo haber visto las estrellas inmediatamente salimos y no sé porqué me impresionó tanto verlas esa noche, sentí que vi hacia el cielo como buscando ayuda, creo que fue la oración que hizo mi abuelito la que me dejo asustada porque era bonita, corta, solmene y apelaba a la magnificencia de Dios. Con el tiempo leí la historia de ese suceso, dicen que fue un 19 de junio y que fue un temblor de 7.3 en Richter y que mató 9 personas. El temblor botó la casa de nosotros, la casa de los vecinos, el mesón que llamaban “el cine”, las galeras, un hospitalito antiguo que funcionaba en Los Lagartos, las casas de bahareque pero la iglesia resistió también la oficina de la hacienda porque era de madera y solo quedó sacudida y polvorienta. Este temblor dejó muchos damnificados en la zona costera y fue mucho peor en Comasagua.


Nos quedamos en ruinas y con la casa destrosada, pero mi abuelito estaba contento porque disfrutaba de los partidos del mundial.


Mi abuelito comenzó inmediatamente la reconstrucción de la antigua vivienda, contrató a don Arturo, un albañil muy conocido en el cantón, padre de 3 buenos cipotes zarquitos que hasta el sol de hoy siguen siendo grandes amigos y muy unidos con nosotros. También contrató a la Tula, una muchacha que venía de algún lugar cerca de Metalío buscando empleo porque el temblor les botó su casa, parecían nómadas todos sus parientes, eran muchos, no tenían casa y acamparon en el patio de mi abuelito. Luego al mes se fueron del cantón, nunca supimos más de ellos. Sólo sé que la Tula se llamaba Gestrudis y que tenía una hermana delgadita que le decían la Chema.


La mascota del mundial era Naranjito y televisaban una caricatura con él como protagonista.


De los días del mundial recuerdo que mi abuelito estaba súper feliz porque la selecta cuscatleca estaba participando, pero después se decepcionó por la goliada que le metió la selección húngara. La peor de la historia (marcador 10 – 1 goles), al menos la selecta metió un tan solo gol, peor habría sido que no hicieran ninguno.


Llegaban varias personas a ver los partidos con mi abuelito, mi tío Beto, los vecinos y los hijos de los vecinos. En ese momento pocas personas tenían televisión en el cantón.


El favorito de mi abuelo era el equipo Salvadoreño y el Brasileño, como siempre, pero le simpatizaba el italiano Paolo Rossi.


La Tula fue contratada provisionalmente, porque la propia maciza nos cuidaba era una linda viejecita que tenía muchos años acompañando a la familia. Recuerdo que ella durante los días del mundial llegaba temprano a preparar tamales de cerdo y tenerlos listos para la hora del partido. Esa señora se llamaba Maximina, pero de cariño le decíamos la mama Manchita. Era morena, con sus ojitos pequeños y su amorosa forma de tratarnos como si fuéramos sus hijas, Mamá Manchita! Cómo quisiera poder abrazarla y decirle cuánto la extraño. Tengo fotos de ella, un día, las pondré en este blog. Ella es uno de los seres más importantes de mi infancia, aparte de mis abuelitos y mi hermana. Una vez nos juramos que si una de las dos moría, la muerta regresaría a avisarle a la otra acerca de su muerte, un día contaré esa historia.


Fue un tiempo bonito, lleno de inocencia y de caricaturas que me da nostalgia recordar. Las mascotas que teníamos eran: un hermoso perro negro que se llamaba Waldo y una perrita llamada Ninoshka, dos pericos llamados Jacinta y Plum, la gata Princesa y el gato Payaso (en mi casa, a todos los putos gatos les ponen el mismo nombre).


También había un chumpe que solía darme verga todos los días a buena mañana, no podía verme porque se me tiraba encima a darme picotazos en la cabeza, no sé porque ese animal me odiaba tanto, un buen día casi lo mato cuando me le colgué del buche, Me le enfrenté al chumpe por última vez cuando intentó atacarme las 6 de la mañana enfrente de un lavadero de mi abuela. Yo vestía un camisón rojo, el chumpe era enorme, parecía avestruz a la par mía, por mi edad y estatura el animal era más grande que yo, pero nunca grité pidiendo ayuda jaja descansé hasta que mi abuela decidió hacerlo tamales.


Otra cosa que ocurrió en los días siguientes al final del mundial es que yo tenía unas amiguitas que vivían a la par de la casa, eran tres niñas mayores que yo, Mirna, Helen y Leny , eran las hijas de don Daniel, ellos se mudaron para la hacienda Chilata y durante los siguientes 20 años no las volví a ver. Recuerdo cuando se fueron en camión para su nuevo hogar, recuerdo que Mirna me dejó un chacalele y un trebe como recuerdos de nuestra amistad y me llena de orgullo decir que casi 30 años después, aún tengo el chacalele que me dio mi amiga a las 6 de la tarde en medio de la precisión por abordar el camión amarillo que la llevaba a ella y a su familia hacia su nueva vida. Y desde entonces, llegaron a vivir a esa casa nuevos vecinos, les decían “los pollos”, que habían quedado sin hogar por culpa del recién pasado temblor que les arruinó su casa. Los nuevos vecinos se hicieron grandes amigos y compadres de mis abuelitos. Han pasado tantos años y la Cecy polla sigue siendo mi amiga al igual que su mamá.


Me gustaba ver noticias junto a mi abuelito, en el 82, la Margaret Tatcher estaba chingando por las Malvinas, Ronald Reagan salía a cada rato en la TV , yo era muy curiosa con las noticias, quería entender el mundo y nunca lo pude entender.


Recordar los días de ese mundial, es traer a mi mente los días de mis cinco añitos. Fue una buena época la del Mundial España 82. Siempre me sacará una sonrisa.


2 comentarios:

Ángel dijo...

un chumpe es igual que un pavo? un chacalete!!! que es un chacalete comadre??? bueno algo nuevo tengo que aprender, que bonita remembranzas, me quedo asombrada de todo lo que te puedes acordar, si yo no tuviera un problema de memoria tal vez tendria muchas cosas bellas tambien que platicar.

Saludos y esperando en casa ya todos esten mejorando, por cierto no te deje mensaje para felicitar a tu hermana, Feliz Cumpleaños para ella. :D

Que estes bien siempre, cuidate.

Rumana, the LadyTiger dijo...

Hola comadre, el chumpe es el mismo pavo, un chacalele es un juguete que se podría parecer a un CD y en el centro tiene un agujero, allí ponés una cuerda y comenzas a hacerso oscilar y eso es todo. aburrido.

cómo esta tu abuelita?

a la mí la operan ahora por tercera vez.