martes, 11 de mayo de 2010

Día de la Madre.

Para mí, esa fecha no me hace sentir bien. Primero porque no he podido ser mamá y segundo porque nunca he podido sostener una relación cordial con mi madre.

Cómo me gustaría poder tener una bonita plática con mi madrecita sin que ella se molestara por mis temas, quisiera que me aceptara tal cual soy, quisiera que pudiéramos estar un ratito sin que mi mami me exija que crea lo que ella cree, sin que ella quiera que yo piense como ella, quisiera que hubiera tolerancia en nuestras formas de pensar, porque son más que diferentes, son abismales. Pero no es así. Y no me queda más que aguantar.

Al decir tolerancia me refiero que yo tengo que poner de mi parte porque creo que eso nos hace falta, comprendernos y ponernos de acuerdo que somos radicales pero muy diferentes desde la creencia religiosa, pasando por la política y terminando con la forma de ver la vida. Pobrecita mi mamá la hija pura mierda que soy, burra, irreverente ante las creencias religiosas, bohemia, malcriada, necia, obstinada, caprichosa… etc. etc. etc. y “n” etcéteras.

Y por otro lado, me duele mucho pensar que si mi bebe no se me hubiera muerto en la panza, ahorita ya estaría bien bonita y ya me dijera mamá. Eso me afecta demasiado.

Con lo de mi abuelita, aún no sabemos cuando la van a operar. El fin de semana para mí fue muy duro, corría del ISSS para el Rosales y viceversa, que hasta me pusieron una esquela por hacer un giro en izquierda en doble línea enfrente del ISSS para ir al Rosales, me vió la jura y me pararon, le dije al policarpio “Es una emergencia, voy de un hospital a otro a ver a mis enfermos” y me dice el hijo de tres mil putas “a vaya, me voy a apurar a ponerle la esquela”. Maldición! 34 tuzas tengo que pagar y todo por querer optimizar el puto tiempo.

Mi hermana querida siguió mal de salud, mi abuelito también, hasta yo me he enfermado de tanto estrés, tengo fiebre, dolor de cabeza y garganta, me duelen los huesos y no puedo decir que me podré dormir al menos 6 horas porque hoy sí tengo cosas que hacer desde que me mudé a casa de mi mamá, llevo 4 días allí y ya no aguanto la presión que ella ejerce, ahora soy la cocinera, muchacha, lava platos, lavandera y tortillera de la casa. Pero cuando las cosas se resuelvan volveré a mi cubil felino, a mi casa donde nadie me registra mis cosas y donde puedo dejar algo tirado que sé que en el mismo puesto lo voy a encontrar. Ya me había acostumbrado a estar de huevona en mi casa sin hacer nada y ahora que siento el ácido estoy de “maricotas”.

Pese a que con tanto oficio me canso, siento un gran placer que estoy cuidando a mi hermana y a mi abuelito porque les gusta como los atiendo, no se quejan para nada o al menos hacen la paja que les gusta lo que les cocino. Hasta el perico me pide agua y pancito, es capaz de comerse toda la cora de pan en un solo día.

El domingo, a la hora de la visita en el hospital, mi abuelita dijo “Voy a dar la bendición que se da antes de morir” y todos nos quedamos pasmados. De repente, me llamó a mí, dijo “Vení Rosa Ingrid, te voy a bendecir”. Ella lo hizo tal como mi abuelito me bendijo hace unos meses atrás, me puse de rodillas y recibí con una gran alegría sus palabras. No quiero que se muera, porque eso si sería un golpe horrible en nuestras vidas y en especial en la mía porque mi abuela me crió, ella es dos veces mi madre porque me ha dado amor, comprensión, me aceptó tal cual soy y nunca me ha reprochado nada y las veces que me regañó fue por cagadas mías y una tan sola vez me pegó por soltarle un tenguereche a unos Testigos de Jehová que habían llegado de visita con la intención de tratar de convencer a mi papá Ben y se los corrí con el susto de ver al reptil corriendo en dos patas por la sala.

Lo gracioso es que, mi tribu se moría de la envidia y en mis adentros pensé “aja, como han sido unos malcriados respondones no los bendijo ni mierda a ustedes, cabrones”.

Un domingo del mes pasado salí en la revista Guanaquín del Chisme de Hoy, digo, del Diario de Hoy. Allí salí de mamá postiza, no conocía a ninguno de los niños ni menos al hombre que posó de mi marido para la foto. Pero fue bonito haber tenido familia al menos por un momento. Después me dio tristeza, pero en el instante me sentí contenta.

Hace un año, un amigo muy especial me regaló algo para esta fecha y en la tarjetita le puso que era de mi hijita para mí, me dio un gran sentimiento porque mi bebe ni siquiera pudo ver la luz del sol y se fue sin haber visto jamás la maldad humana.

Me dan celos cuando veo niños dándole besitos a sus madres y que como pueden les regalan una flor con su carita llena de inocencia. También me da celos que mi amor imposible, el Hombre de la Voz de Arcángel tendrá hijos con otra mujer y será a ella a quien le digan mamá y no a mí. Ay noooooo, cuando me lo voy a sacar de la cabeza? Miauuuuuuuuuu. Pero tengo que hacerle huevos porque él no quiso quedarse conmigo y no tengo que estar pensando en un hombre que se casó con otra y está en su puta luna de miel poniéndole a ella cara y cuerpo de hombre “fiel”. Estoy resentida con él. Jummmmmmmmmmmmm.

Bueno, voy a dejar unos textos que escribí en memoria de mi hija. Algunos lectores de este blog ya los han escuchado en los recitales en los que he participado. Y para los que no, pues aquí dejo mis lápidas.


Hija

Primera lápida.

Te hablé de mi hija, tu hija
de su garganta donde se atravesó un cuchillo
el cuchillo de la mano de dios
que la enfermó de huída
y me dejó sin ella.
Ahora en mi vientre hay un fantasma
que como ave moribunda
revolotea entre mi sangre,
le grito y no me escucha
porque la muerte le besó la frente
y no hay tumba donde reposen sus huesos
ni lázaros que regresen
ni dioses que me escuchen.
Sin consuelo soltó mi mano
se derritió desde mi carne
se deslizó de su cuna
y se fue la niña de cejas tristes
se fue
y se llevó mi fe.

Segunda Lápida

Esta noche camino entre lápidas,
Visto de luto las nubes que cantaban sobre el mar,
Visto de polvo los recuerdos
Que aún vibran en mi sangre.
Yo que soy de la casta de los tigres que vuelan,
Yo que empuño espadas y estrellas,
Yo que hasta hoy no perdí guerras,
Esta noche no pude salvarte
Y ya no me preguntes por qué grito,
Grito porque me quiebro,
Grito porque te fuiste.
No dejo de morder las paredes
con mis pestañas mojadas
y quisiera ser dios
para romper el sueño de las tumbas
y regresar el latido del tiempo
como quien dobla un papel
y darte diez mil vidas que rujan
y vestirte una armadura de plumas
y que la muerte se enferme de muerte
si se negara a hacerte volver.

Tercera Lápida.

Hoy pienso en fantasmas y en seres ausentes
Y concluyo resignada
Que ya no hay motivos
Que ya no hay cunas
Para abrir mis párpados a la alborada.
Voló de mis huesos
Solo me dejó el eco de su llanto muerto en las entrañas
Una malva marchita en la ventana
Y un lirio negro más sobre mi tumba.
No hay nada más que cresas entre estas orquídeas corroídas
Que me negaron la sonrisa diáfana
Que en mí se envolvía de azul.
Ahora me siento tan sola,
Tan sin padre, tan sin hija, tan sin dios, tan sin ti
Que hasta alucino con monstruosas mariposas
Que danzan perturbadas
Sobre esta letanía de flores marchitas
Y me llevan de la mano hasta el patíbulo
Donde espero poder cerrar los ojos a esta cegadora soledad
Y rendirme ante el sol,
Ya sin hija, ya sin ti, ya sin alas.

2 comentarios:

Ángel dijo...

Sabes comadre con tus ultimas letras me inundo un sentimiento de mucha tristeza y no me atrevi a leer las esquelas, me recordaste cuando no podia embarazarme, seis años y tratamientos, operaciones, inseminaciones y nada, mi hermana habia tenido dos abortos, otra hermana ya le habian diagnosticado infertilidad por sindrome de no se que y yo me decia si por lo menos pudiera concebir, eso me daria una esperanza, pero el plan de Dios no lo sabe uno, los por ques sin respuesta siempre quedaran ahi, es cierto que resientes, dejara uno de ser humana, si me invitaban a un babyshower para festejar a la futura madre era como si le pusieran sal a la herida y te vuelves retraida en el dolor y nadie lo comprende, te sientes sola en el universo, sin embargo la fe persiste y los milagros se dan. Espero y la familia siga recuperandose, espero y despues de todo este apoyo, te puedas tomar aunque sea un dia para ti, descanses y recuperes la fuerza para seguir adelante, Un abrazo. Cuidate.

juan dijo...

qué buenos poemas Ingrid, aunque sean tristes son muy lindos, y también de exquisita calidad.
Espero que en lo personal recuperes tu optimismo, tus alas, y vuelvas a volar..

Un abrazo