viernes, 12 de marzo de 2010

También para vos, Arcángel.

Este texto también es para vos.
Y nunca podré escribir lo mucho que te adoro, lo mucho que me importas. :(


2

En este nido de espadas
se ha quedado tu brazo encadenado a mi cintura
se han quedado tus caricias entristecidas
y una cantata de pestañas se expande sobre mi cama,
se quedan dormidas
bajo los pétalos de mi techo.

Aquí, en este olor a sábanas
se quedan nuestras tormentas,
se quedan nuestros días de viento,
se quedan las noches de niños durmiendo sobre las nubes
y se queda tu nombre
entrelazado a mi columna.

Tus pasos jamás volverán a despertar los grillos.
Nada más el recuerdo de tu canto
atravesará mi silencio.
Nada más el fantasma de tus ojos tristes endulzará mi café.
Y yo no sé qué haré
con estos gólgotas que vibran en mi garganta.

Cuando ya no estés
envolveré todos mis cuerpos de gato
en tu camisa de lino,
hasta que se empocen las estrellas en mi sangre.

Y cuando la edad venza mi cuerpo
y lleve a cuestas tantas y tantas tardes
vendrán a mis pupilas
tus días conmigo.



YO TE AMO.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tus dias conmigo, en mis pupilas...que linda frase, como tus miradas rayadas en mi corazon.
Cosas que solo los dos implicados entienden, como dice el comentario en el "texto" anterior.

Rumana, the LadyTiger dijo...

Siempre, en tus pupilas y en las mías. Te amo.