jueves, 26 de abril de 2012

Soñé con una casa-barco.

Morfeo, dios griego del sueño.

En septiembre de 2007 tuve varios sueños que me quedaron rodando en la cabeza. Uno de ellos es que bajo una borrasca, yo iba timoneando un barco a lo largo de un río ancho, caudaloso y muy sucio, pero el barco no era un barco común, era mi casa con todos sus muebles pero sin techo y sin paredes. Como cualquier sueño, las imágenes son estrambóticas.
Las dimensiones de mi barco eran levemente superiores a las de mi casa, yo iba timoneando  una enorme plataforma así como las de los ferris. Lo gracioso es que yo jamás en mi vida he puesto mis manos sobre un timón de barco y no se absolutamente nada de navegación a excepción de la jerga que sale en las caricaturas y las películas.
No recuerdo llevar velas abiertas, pero sí un enorme timón de madera, un sextante y una rosa náutica colgada en mi pecho a manera de collar.  Llevaba un ayudante, era un niño de unos 15 o 16 años.
Mi nave no tenía proa puntuda, todo era cuadrado, igual que las paredes de mi casa. De repente el río terminaba y el mundo también terminaba, como en una escena de la película Los Piratas del Caribe en el Fin del Mundo, la fuerza de la enorme catarata me halaba el barco pese a que yo le imprimía toda mi fuerza al timón para cambiar de rumbo.
Una parte de mi sueño fue aún más extraña porque mi timón estaba demasiado cerca de la orilla frontal de mi casa - barco  y podía ver el enorme precipicio que no tenía fin. Yo le gritaba a mi grumete que izara velas cuando escuché una voz de alguien que estaba a mis espaldas ― tirá el ancla y poné reversa― dijo un hombre a quien, durante mi sueño,  nunca me volví para verle su rostro pero que identifiqué con la voz de mi difunto padre, en el sueño pensé “le voy a hacer caso” cuando mi sueño se volvió más confuso, escuchaba que él me gritaba “vos podes, vos podes, salí del filo”, yo estaba muy asustada y entonces le grité a mi grumete que tirara el ancla para no caernos en el abismo y de repente  mi barco se convirtió en algo más confuso, tenía caja de velocidades igual que mi carro! Jajaja y metí reversa, en mi sueño nunca vi si el muchacho tiró el ancla o no, pero mi barco comenzó a retroceder y luego di vuelta con el enorme timón de madera y salí del abismo. Todo el sueño era muy acelerado, todo pasaba muy rápido, cuando menos sentí, yo estaba en una bocana tranquila y al fondo había un enorme mar color turquesa y al parecer estaba amaneciendo, y yo iba contenta con el timón entre mis brazos, de reojo alcancé a ver una silueta humana que parecía hecha de neblina y me dijo ― ¡ya ves, lo hiciste!―con la voz idéntica a la de mi papá. Yo contenta pero sin voltear a verlo le dije ― ¡a huevo!―.
Luego siguen escenas borrosas pero que no creo importante narrar.
Al poco tiempo de este sueño, cosas terribles y duelos ocurrieron en mi vida, también a los pocos meses estuve muy cerca de la muerte.
En el 2007 tuve una de las épocas más tristes y confusas de mi vida. Este sueño fue en septiembre de ese año, lo pongo en mi blog hasta este día, porque hasta ayer encontré el relato  en mi bitácora onírica donde siempre escribo los sueños que me dejan pensativa al despertar. 
Creo que a veces,  los sueños son manifestaciones de los procesos cerebrales que están enviando una señal de alerta cuando el cerebro ha detectado la probabilidad de un suceso, cosas que el consciente no logra ver, sin embargo el subconsciente ya desarrolló su método probabilístico y los sueños a veces son  una manera de manifestarlo.  Hay varias teorías científicas al respecto: Jung, Freud, etc.  y otras no científicas como la superstición que llega, en algunos casos, hasta la paranoia.
Sólo sé, que el sueño coincidió con una batalla de la vida real en la que no me di por vencida cuando estuve muy cerca del abismo, también encontré un sueño muy extraño que en otra ocasión les contaré.  Ya pasaron casi 5 años de ese tiempo tan triste.
Alguien que sepa de sueños y su significado que me cuente algo acerca de esto. Se aceptan teorías científicas y supersticiones también.

2 comentarios:

Elmer Carías dijo...

Interesante prima.
Saludos

Ingrid dijo...

todo raro el sueño.