Entradas

Adiós Año 2017

Qué bueno que casi termina este año, la mayoría del 2017 no me ha ido bien, solamente he tenido poquísimos momentos bonitos, la mayoría han sido momentos tristes, pérdidas irreparables de familiares, amigos, compañeros de trabajo. Cambios en lo laboral, buenos, malos y muy malos, dificultades económicas que arrastro desde hace bastante tiempo y problemas de salud en mi grupo familiar, mis proyectos inconclusos, lo que tenía planeado no lo pude hacer, utilicé toda mi energía para mantenerme a flote y ya no pude avanzar como quería, por lo menos un par de meses sí hubo cosas buenas, la mayoría fue un mal año para mí, agradezco las manos solidarias que me han apoyado, tengo mucho que agradecer. Hubo días de hambre y días de abundancia, días de amor, días de duelo. Todos lo sabemos, la vida es así, una amalgama de sentimientos, detalles y batallas. Gracias por estar con nosotros gente qu...

Descanse en paz, tía Chabe.

Imagen
Mi querida tía Isabel Magaña nos ha dejado, tenía 100 años de edad, era tía de mi abuelo Benedicto y la diferencia en edad sólo era poco más de 2 años. Mi abuelo, con su voz consternada me dijo: “creo que yo tenía 7 años porque aún no había muerto mi madre, era invierno y yo iba con mis papás por el camino de Los Lagartos a Los Ángeles y la Chabe iba con nosotros. El camino tenía cercos de espina de matial a los dos lados y cuando pasamos por el cementerio, de repente ella comenzó a decir que era más rápida que yo, me dijo que porqué no hacíamos una carrera por la calle y le dije que sí. Ella comenzó a correr, la alcancé chapaleando por todos los charcos mientras ella corría por la parte seca, creí que yo iba adelante, luego ella me dejó atrás y me ganó. Ve, ahora, qué tristeza, la Chabe se me volvió adelantar”. En el cant...

No soy la misma de hace 10 años

Imagen
Recuerdo mi forma de pensar en 2006, me alegro mucho no pensar igual, cada momento la estructura de pensamiento se va moldeando de acuerdo a las nuevas experiencias. Hace 10 años tenía otras cosas metidas en la cabeza, ahora hasta me siento mal conmigo por haber pensado así, qué bueno que nunca es tarde para cambiar de formas de pensar. para este post he tomado como referencia los últimos diez años. Me cambió la vida la muerte de mi bebé cuando estaba en mi panza en 2007, traer a mis abuelitos a vivir conmigo y ser responsable de cuidarlos como a dos bebés desde 2010 a la fecha, la enfermedad renal de mi hermana en su peor etapa desde 2008 hasta el día de su trasplante en 2011 y ahora compartimos un riñón cada una, el accidente que tuve con un paracaídas en 2013 que me dejó con muchos desafíos físicos que poco a poco voy superando, la enfermedad de mi abuelito que casi lo pierdo en 2014, mi abrumador colapso financiero en 2015 del que no me he podido levantar a poco más de un año...

Cumpleaños 97 de mi abuelito

Imagen
Este día es el cumpleaños 97 de mi abuelito Benedicto! Nos sentimos agradecidos porque está con nosotros y podemos disfrutar de su amor, sabiduría y grandes enseñanzas. Agradezco profundamente abrazarlo a diario y decirle cuánto lo adoro! Agradezco tanto tener a mis viejitos lindos. Compartir cada momento y amarlos. Ando sentimental por tantas cosas que han pasado los últimos días, hoy me siento agradecida por estos 97 años de vida de mi abuelito que me dio la crianza y con esfuerzo nos sacó adelante cuando quedamos huérfanas de papá, nos acogió en su casa y siempre hubo amor, tortillas y estudio para nosotras. Ay! voy a llorar! ¡Qué vengan más años, papá! 6 de nov de 2016.

Descanse en paz tía Narda

Imagen
Tía Narda emprendió su viaje a la eternidad. Lamentamos no poder estar físicamente cerca de nuestra familia en un momento tan duro. Ella, hermana amada de mi abuela Rosita, siempre estará presente en nuestro corazón y nuestra historia.  Tía Narda, 1930 - 2016 Era dos años menor que mi abuelita, las únicas mujeres entre varios hermanos. Fue una mujer emprendedora, ocurrente, divertida y muy independiente. Tengo recuerdos bonitos de ella, de la historia que me contaban de su fantástico viaje por tierra hasta USA, de su regreso a nuestra patria, de cuando mi hermana y yo éramos niñas y tía nos mandó tres vestidos nuevos con mi abuela, de su lucha por salir adelante, del año que viví con mi bisabuela y tía Narda vivía enfrente, de las veces que jocosamente se rehusaba a reconocer que mi memoria era muy buena por pensar que era imposible que yo recordara sucesos que pasaron cuando yo era muy pequeña, de su risa y su sonrisa, de sus visitas al cantón donde crecimos, de los dulc...

Tía Fina, buen viaje (R.I.P)

Cuando mi hermana y yo éramos niñas, solíamos viajar desde el cantoncito donde vivíamos hacia la capital en compañía de mi abuela para visitar a tía Fina y tío Chepe. Era todo un suceso, era la aventura más imaginada al paso de los meses. Las horas de viaje en aquellos tiempos que el transporte era lento, por la impaciencia se volvían aun más largas hasta llegar a su casa y luego el tan esperado momento en que tía Fina abría la puerta y el mundo resplandecía con su bella sonrisa y su prolongado abrazo. Tiempo después, cuando comenzaba mi adolescencia enfermé de los bronquios y viajábamos a la ciudad a mi tratamiento y mi madre, mi hermana y yo dormíamos en su casa para madrugar al día siguiente e ir al hospital y no nos dejaba salir sin desayuno, impresionaba su comida, tía Fina tenía el don mágico de la cocina que aún con las décadas, ese sabor perdura como si hubies...

Dos décadas de amistad

Hace 20 años conocí a mi mejor amiga, mi amiga del alma, Crimilda. La nota que puse en mi diario de ese día dice literal: "Hoy, antes de la clase, conocí una chica muy inteligente, se llama igual como en la leyenda de los Nibelungos, pero lo escribe con C, Crimilda. Hicimos plática y entre tanta cosa me preguntó si yo era testiga de jehová y le dije que no, quizás pensó eso por lo largo de mi falda. Creo que seremos buenas amigas, le gusta química y matemática igual que a mí".  Y ese 'creo' no fue en vano. No sé cómo resumir dos décadas en pocas palabras. Recuerdo como recalcaba la escritura de su nombre y yo insistía en escribirlo con k. También yo le recalcaba que la falda larga no era por alguna religión, era porque mi madre quería que así vistiera. Hemos estado en las buenas, las malas y las peores, nos hemos visto más veces en el hospital que en una fiesta, bueno, creo qu...