viernes, 18 de septiembre de 2009

El Número Áureo o Proporción Divina (II Parte)

Bueno, ahora vamos a hablar de Phi en la Anatomía Humana. Es interesante observar que todas las proporciones de la anatomía de la raza humana se basa en una relación del número áureo estadística y aproximada. Existe una antigua y mítica idea según la cual los ideales de belleza y geometría están ligados a una proporción numérica específica.

Aquí está la Parte I si queres ver cómo va esta vaina.

Pese a que no se pueda observar un valor de belleza de un modo científico, sus curiosas propiedades geométricas atribuyen un carácter estético y especial belleza a los objetos que siguen la razón áurea, así como una importancia mística. Los griegos de la antigüedad clásica creían que la proporción conducía a la salud y belleza y a lo largo de la historia, la divina proporción ha sido frecuentemente utilizada en diversas obras de arte y arquitectura.

En el siglo XX, el arquitecto Le Borbusier creó un sistema de proporciones humanas (el modulor) basado en el número áureo. Según él varias relaciones corporales deben ser áureas para poder considerarnos bellamente proporcionados, entre ellas la altura de la persona y la altura a la que está el ombligo del suelo, la altura de la persona con el brazo levantado y la altura a la que está el brazo puesto en horizontal, la altura a la que está el brazo en horizontal y la altura a la que se encuentra el punto de apoyo de la mano.

El Hombre del Vitrubio.

Todos ya sabemos que El Hombre de Vitruvio es el famoso dibujo acompañado de notas anatómicas de Leonardo da Vinci , fue dibujado alrededor del año 1492 en uno de sus diarios. Representa una figura masculina desnuda en dos posiciones sobreimpresas de brazos y piernas e inscrita en un círculo y un cuadrado. También se conoce como el Canon de las proporciones humanas.
Se trata de un estudio de las proporciones del cuerpo humano, realizado a partir de los textos de arquitectura de Vitrubio, arquitecto de la antigua Roma, del cual el dibujo toma su nombre. El cuadrado está centrado en los genitales, y el círculo en el ombligo. La relación entre el lado del cuadrado y el radio del círculo es la razón áurea. Para Vitrubio el cuerpo humano está dividido en dos mitades por los órganos sexuales, mientras que el ombligo determina la sección áurea. En el recién nacido, el ombligo ocupa una posición media y con el crecimiento migra hasta su posición definitiva en el adulto.
De acuerdo con las notas del propio Leonardo en el Hombre de Vitrubio se dan otras relaciones:
• Una palma equivale al ancho de cuatro dedos.
• Un pie equivale al ancho de cuatro palmas (12 pulgadas)
• Un antebrazo equivale al ancho de seis palmas.
• La altura de un hombre son cuatro antebrazos (24 palmas).
• Un paso es igual a un antebrazo.
• La longitud de los brazos extendidos (envergadura) de un hombre es igual a su altura.
• La distancia entre el nacimiento del pelo y la barbilla es un décimo de la altura de un hombre.
• La altura de la cabeza hasta la barbilla es un octavo de la altura de un hombre.
• La distancia entre el nacimiento del pelo a la parte superior del pecho es un séptimo de la altura de un hombre.
• La altura de la cabeza hasta el final de las costillas es un cuarto de la altura de un hombre.
• La anchura máxima de los hombros es un cuarto de la altura de un hombre.
• La distancia del codo al extremo de la mano es un quinto de la altura de un hombre.
• La distancia del codo a la axila es un octavo de la altura de un hombre.
• La longitud de la mano es un décimo de la altura de un hombre.
• La distancia de la barbilla a la nariz es un tercio de la longitud de la cara.
• La distancia entre el nacimiento del pelo y las cejas es un tercio de la longitud de la cara.
• La altura de la oreja es un tercio de la longitud de la cara.
• Me contaba un amigo que su paá es sastre y que usa estas proporciones cuando hace ropa a la medida, interesante.

Aquí el dibujito del Vitrubio.

La relación entre el lado del cuadrado y el radio de la circunferencia con el centro del ombligo es el número áureo, es decir, la relación entre la altura del hombre y la de su ombligo, como denota la representación (similar a la que explicábamos para dividir un segmento, en este caso la altura del hombre, en media y extrema razón, ver aquí).

Entonces según otros autores las relaciones irían de esta forma:
• La relación entre la altura de un ser humano y la altura de su ombligo.
• La relación entre la distancia del hombro a los dedos y la distancia del codo a los dedos.
• La relación entre la altura de la cadera y la altura de la rodilla.
• La relación entre el primer hueso de los dedos (metacarpiano) y la primera falange, o entre la primera y la segunda, o entre la segunda y la tercera, si dividimos todo es el Número Áureo.
• La relación entre el diámetro de la boca y el de la nariz
• Es el Número Áureo la relación entre el diámetro externo de los ojos y la línea inter-pupilar
• Cuando la tráquea se divide en sus bronquios, si se mide el diámetro de los bronquios por el de la tráquea se obtiene Φ, o el de la aorta con sus dos ramas terminales (ilíacas primitivas).

LA DIVINA PROPORCIÓN EN LA POESÍA

LA DIVINA PROPORCIÓN
A ti, maravillosa disciplina,
media, extrema razón de la hermosura,
que claramente acata la clausura
viva en la malla de tu ley divina.
A ti, cárcel feliz de la retina,
áurea sección, celeste cuadratura,
misteriosa fontana de mesura
que el Universo armónico origina.
A ti, mar de los sueños angulares,
flor de las cinco formas regulares,
dodecaedro azul, arco sonoro.
Luces por alas un compás ardiente.
Tu canto es una esfera transparente.
A ti, divina proporción de oro.

Rafael Alberti, Poemas del destierro.


En todo están los números, es el lenguaje con el que los dioses escribieron el universo.