sábado, 30 de marzo de 2013

Hoy se cumplen 2 años del Trasplante de riñón para mi hermana

Hoy hace dos años que fuimos intervenidas quirúrgicamente para el trasplante renal de mi amada hermana Miriam. Dos años, que el sufrimiento de mi hermana terminó, esos años que duró el trámite para lograr el trasplante fueron terribles, mi hermana se complicó de salud exageradamente, estuvo en coma por 23 días, también tuvo meningitis intranosocomial, tuvo un infarto de miocardio, también le decorticaron un pulmón, la operaron del páncreas debido a la obstrucción en un conducto, le dio peritonitis, otra ocasión cuando le hacían la diálisis con el catéter rígido, se le fue de paso al médico y le rompió el intestino, fue operada múltiples veces por distintas causas, le ocurrieron muchas cosas terribles en esos años, pero al fin la pesadilla terminó. Su nuevo riñón comenzó a funcionar inmediatamente después del trasplante, ahora su calidad de vida ha mejorado notablemente, ella ha continuado la universidad y está por terminar su doctorado en medicina, va a poder ayudar a otras personas que están atravesando la misma calzada. 

Mirita, como cariñosamente la llamo, es una niña muy dulce y empática, inteligente y luchadora contra las injusticias, es determinada, fuerte y muy leal. Ella sabe lo que sufre un paciente y por eso es una buena médico, no es como algunos médicos que conozco que se creen dioses y no les importa el dolor ajeno. Ella sabe lo que significa estar en los dos extremos, paciente-médico. 

Me siento muy emocional, muy alegre y hasta cierto punto llorona pero de felicidad. Nunca olvidaré a mi hermana gritándome muy feliz desde su cuarto estéril, me decía emocionada "Gracias Ingriduchita" nunca tuve un momento tan emocionante como ese, me sentí feliz y pues claro muy adolorida, pero valió la pena, me sentía como cuando un soldado regresa de la guerra, con la última batalla ganada y sin remordimientos, con el sabor de la Misión cumplida en el pecho. Me siento satisfecha porque tuve la oportunidad de ayudar a mi hermana con algo concreto. El día de mañana no pensaré en los "hubiera", no tendré el remordimiento de pensar "y si lo hubiera hecho?", lo hice y me siento feliz. 

Mi hermana se encuentra muy bien de salud, todo está de maravilla, contunúa con su querida mascota el gallo Pilli, quien cumplirá 4 años de vida el 5 de mayo, ese animalito fue de gran ayuda para ella durante parte de su enfermedad ya que la distraía mucho, además ese animalito es muy cariñoso y hace cosas graciosas como pocos ejemplares de su especie.

Mi vida ha seguido su curso normal, he seguido saltando en paracaídas, he seguido con la práctica de mi estilo marcial que es el Ninjutsu, he avanzado de grado y mi sensei me dijo que ahora que tengo más tiempo debería ser instructora, así que este año, ya estoy lista para nuevos retos en las artes marciales! 

Hace dos años, Eduardo Menjívar, andaba cortejándome y de hecho él fue por mí al hospital el día que me dieron de alta, al poco tiempo nos hicimos novios, ¡cómo cambió mi vida a partir de la donación del riñón!: tengo un hombre que amo y que me ama, la salud de mi hermana, mis abuelitos saludables y viviendo en mi casa, mi madre más tranquila y con nuevas oportunidades para su vida, mi hermana retornó a la universidad a terminar su doctorado en medicina, me involucré más en la poesía y ese mismo año fui incluida en una compilación poética publicada por una editorial, a los tres meses de la cirugía continué con el paracaidismo y he podido seguir con las artes marciales, actividad que había dejado debido al tiempo que dedicaba al cuido de mi hermana durante su enfermedad, en mi empleo todo súper bien en la oficina y pues también, para apalear la malísima situación económica de la cual aún no salgo, emprendí mi venta de pan dulce a la que denominé "Pan Felino", donde proveo de marquezotes, semitas, yemas, etc. a mis colegas y compañeros de oficina. Ese año 2011 las cosas cambiaron para bien y este es un buen ciclo lleno de dicha, amor y salud. No hay plata pero eso no importa porque el ser humano más rico es el que no necesita mucho para vivir. 

Recuerdo claramente ese día cuando me llevaban al quirófano, sentía una gran determinación y un sentimiento de amor hacia lo que iba a hacer, era como que sintiera que haría el mejor regalo que podía darle a un ser amado, compartir la vida con alguien que requería una mano amiga para seguir. 

Con mi hermana siempre hemos sido muy unidas y desde que fue el trasplante nos hemos hecho aún más unidas, compartimos ahora varios gustos en común, como la literatura, poesía y el dibujo.

Hay veces en la vida que se deben tomar decisiones, así que, amado lector, el día que alguien necesite un órgano, dónelo por favor, no se va a arrepentir, nada se compara con el regalo de la vida.  Mi hermana es católica devota y le agradece mucho a dios, yo le agradezco a la ciencia. Mañana mi madre le ha encargado al cura del pueblo natal que oficie una misa en acción de gracias por los dos años, así que allí estaré, por respeto a mi familia y su fe, ya que yo soy incrédula. 

Le daré gladiolas a mi hermana, ya que ella decía  cuando estaba enfermita que se sentía como gladiador que sabía que iba a morir pero combatía por su vida. Entonces las gladiolas se llaman así por su forma parecida al gladius y cuentan que cuando un gladiador era el único en cobrevivir después de los combates, le entregan un ramo de gladiolas en señal de victoria, así que esa es la flor es la que he regalado a mi hermana en ocasiones especiales después del trasplante. Va con ella, es la flor de la victoria, la espada hecha flor.

No puedo dejar de decir que me siento muy agradecida con las personas que nos apoyaron en muchos aspectos durante la enfermedad de mi hermanita, el proceso de trasplante y después de ese día tan especial. Gracias a los médicos que nos operaron, las enfermeras que nos cuidaron, gracias a amigas y amigos a distancia y gracias a quienes muy cerca nos apoyaban, gracias a mi familia, a mis compañeros poetas, a amigos artistas, a mis amigos on line, a mis camaradas paracaidistas, a mis vecinos, a mis amigos de toda la vida y una mención especial a amigos que ya fallecieron y que estuvieron con nosotras o que nos apoyaron en esos momentos duros durante los 4 años de enfermedad mientras esperábamos el trasplante, lastimosamente ya no podrán saber que mi corazón les agradece pero para esas personas siempre habrá un lugar especial en mi corazón, sus nombres siempre están escritos con la materia más especial del universo: César Mávila, Eduardo Ramírez, Afif Calderón, Fernando Calvo, Adrián de la Rosa, Mayra Paz, doña Lucrecia Carranza, Ma Martha y Rafael Menjívar Ochoa, todos ellos ya descansan en paz, a su memoria siempre mi gratitud y un profundo respeto. 

Así que estamos celebrando dos años que mi hermana tiene calidad de vida y nuevas oportunidades, dos años de alegrías y de batallas ganadas, gracias mi gente!!!! que bonito es llorar de alegría!!!