lunes, 11 de enero de 2010

Hace un año se fue mi amiga Mayra Paz (R.I.P.).

Mañana, 12 de enero, mi amiga Mayra Paz estará cumpliendo su primer aniversario de haber partido hacia los Campos Elíseos, quise escribirlo desde hoy para que mañana amanezca mi mensaje de tristeza desde muy temprano, con la esperanza de que mi grito de duelo llegue hasta donde está. A veces me parece que es mentira que ella ya no esté, a veces quiero imaginarme que anda de viaje y que un día regresará, que volveremos a reír y a fumarnos un cigarrillo mientras recordáramos viejos tiempos. Pero no es así, ella ya no regresará. Para mí fue un golpe muy fuerte, es la primera vez que pierdo una amiga tan cercana, me parece increíble que haya fallecido, cuando supe la noticia no lo podía creer, sentí que algo me consumió hasta los huesos.

Recuerdo que en la madrugada del 12 de enero, me llamó. Me dijo que debía ir a Santa Rosa de Lima porque su tío, el hermano de su padre, había fallecido, dijo que no quería llevarse su carro porque nunca había manejado tan lejos y ella tenía solo un año de tener licencia de conducir, “que decis? Me llevo el carro?” fueron sus palabras, yo le dije “andate en bus”, luego dijo “no, mejor me lo llevo, no creo que me pase nada”, y me pregunto un año después: ¿Por qué no le insistí que no se lo llevara? Tal vez en algo habrían cambiado las cosas. Ese día pasamos hablando a cada momento, nunca en toda la historia de nuestra amistad habíamos hablando tanto por teléfono, nos estuvimos marcando a cada rato durante todo el día, porque en la tarde venía papá Chon, su padre, de Estados Unidos para acompañar en la vela. Esa tarde iríamos juntas al Aeropuerto, me llamó cuando salió de regreso hacia San Salvador, eran las 15 horas y me dijo “ya vamos de regreso con mi mamá, mi hermana y el niño”, pero ya no pudo ser así, fui la penúltima persona a quien le marcó al celular, ella ya nunca tocó a mí a puerta para irnos juntas a traer al papá, ya nunca regresó respirando a la capital.

El día de su sepelio la soñé, soñé que entró a mi habitación vistiendo una blusa rosada, su color favorito, en mi sueño se sentó en mi cama y me dijo “levantate, vengo a despedirme”, me puse de pié y me dio un abrazo, “ya me voy, llevo prisa, no llores, aquí no hay dolor” y se fue. Nunca pude hacer lo que el sueño me pidió, no pude parar de llorar y hasta el sol de hoy no me resigno.

Mi salto en paracaídas número 99 fue en honor a ella, porque siempre dijimos que saltaríamos juntas del avión, me llevé su foto en el pecho y grité en la salida que el salto era por ella, ahora un año después mi post número 99 también es por ella, esta cifra me recuerda su nombre: Mayra Paz, la peri, una súper mujer, mi amiga leal, mi hermana. Dejo el link de un post donde escribí algo para ella (http://rumanaladytiger.blogspot.com/2009/01/falleci-mi-gran-amiga-mayra-paz-la-peri.html).

Aquí dejo el poema de Miguel Hernández en la voz de J.M. Serrat.

http://www.goear.com/listen/0758235/elegía-de-ramón-sijé-juan-manuel-serrat


Ejegía

En Orihuela, su pueblo y el mío,
se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
a quien tanto quería.

Yo quiero ser llorando el hortelanode
la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera;
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.

Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y en tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata le requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.


Miguel Hernández.
Poeta Español

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Donde esta ella, hay tambien otras personas que te quieren mucho, desde alla que envien sus buenos deseos para vos...

FTK

Rumana, the LadyTiger dijo...

que lindo! si allá está mi papá, mi bebe, mi tío, todos.
yo conozco esas palabras, aunque te pongas anónimo yo se que sos vos!

Anónimo dijo...

Soy anonimo para todos excepto para la unica persona que me interesa que sepa quien soy, si alguien pregunta quien soy respondele: es "QTI,M" (Que Te Importa, Metido/a por aquello de la igualdad de genero)


f. TKF (yo)