sábado, 29 de septiembre de 2012

Día del Paracaidista 2012

Este día se celebró el día del "parachute" en la Federación y por la noche en el Batallón de Paracaidistas. La fecha 29 de Septiembre es debido al santoral católico en el cual se celebra en esta fecha al Arcángel Miguel, quien según la tradición, es el más fuerte y valiente de los ejércitos celestiales.

No soy crédula, pero les contaré que el mito rabínico dice que cuando fue la rebelión de los ángeles en la morada del Altísimo, las legiones de Samael (y no Lucifer) entraron en encarnizado combate contra las legiones celestiales comandadas por el mero mero Miguel Arcángel. Entonces, cuando estaban combatiendo en el filo entre el cielo y el abismo hacia la tierra, se desprendieron a causa de la presión de ambos grupos en combate, no puedo evitar recordar una ilustración de Gustav Doré sobre este momento (hecho para el libro El Paraiso Perdido de Milton), entonces dicen que en el momento inminente a la caída desde aquel filo mítico, Samael se sujetó de las alas a Miguel y comenzaron a caer y caer hacia la tierra. Miguel no podía abrir sus alas porque Samael lo traía bien agarrado con la intención de precipitarlo junto a él. Estaban por caer con todo el poder de la gravedad cuando el Altísimo, en su gran misericordia, hizo que las alas del Arcángel Miguel se abrieran y fue así como sólo él pudo volar y sus adversarios cayeron en las tierras de Etiopía, fue así como, a causa del impacto de los rebeldes, se formó el lago de fuego Erta Ale. Y que fue por eso que el símbolo de un paracaidista son un par de alas, simulando aquellas alas que se entendieron antes de tocar tierra. Francamente, este mito me gusta mucho. Esa figura mítica del Arcángel me parece hermosa, me encantaría que eso hubiese sido cierto y que existiera un ser como este. Este relato es una mezcla entre el mito copto y el rabínico, tiene unas imágenes muy buenas.

Después de narrar a groso modo el cuento de Miguel les contaré la crónica del día. Por la mañana mi novio y yo llegamos muy temprano a las instalaciones de la federación, nos dijeron que estaba en firme una invitación del Comité Olímpico para un salto en la playa en el marco de un evento de la Selección de Fútbol de Playa.

Habría un salto por la mañana en en la cancha de la Autoridad de Aviación Civil, allí saltaron en el transcurso de la mañana varios compañeros Carlos Meza, Shamba Turcios, Latín, el Cnl. Grijalva; Rivas y el pollo. Nosotros fuimos a ver la marcación de la zona. Después de eso nos fuimos para la fede a preparar todo para el salto que teníamos en la playa a las 14:00 horas. Hicimos el acostumbrado breafing antes de un salto y acordamos el número de paracaidistas por pasada, altura de salto, altura de apertura, calibración de altímetro con respecto a la zona, etc.

El plan era aterrizar en la playa Costa del Sol, frente a Hotel Pacific Paradise. Mi novio y otros compañeros se fueron a las 11:00 en vehículo hasta la zona donde aterrizaríamos para marcar con el painel (enorme circunferencia hecha de lona color rojo y blanco) y ver desde el aire el punto de referencia. Nosotros abordamos el avión Arava de la Fuerzá Aérea Salvadoreña poco después de las 14:00; el orden de las pasadas era el siguiente: Primera pasada: Meza Martínez, Donald Melendez, Gerardo "chalate" Ventura, Ingrid Umaña (yo), Milton Abarca, Francis Abrego y Mario Solis. Segunda pasada: Rivas Pérez, pollo, tuto, Shamba, Javier "choper" Ochoa, Herbert Barillas, Joaquín Latín y Cnl. Grijalva.

El salto era un par de km mar adentro. El avión hizo su aproximación, mi turno de salto era el 4to de la primera pasada. El maestro de salto, Cnl. Grijalva,  iba en la puerta viendo el avance del avión con respecto al punto. También iba cerca de la puerta Meza Martínez. De pronto Grijalva me saca de la fila con un llamado hacia la puerta del avión y con su típica voz fría me dijo "allí está la zona, ¿la vez?, señalando con su dedo. Sí, respondí. Me pegó una palmada en el hombro y viéndome directamente a los ojos me dio la orden de salida: "Salte!" y sin dudarlo, salté del avión. Mi lugar de salto era el cuarto, sin embargo, yo no iba a retroceder ni a dudar. Cuando el maestro de salto ordena salir del avión, se obedece.

Así que me fui de mujer puerta sobre el mar a 7,000 pies de altura. Durante el descenso pude observar lo hermoso de venir cayendo sobre el mar y lo delicado que es, ya que perdés la percepción de la altura, vez que estas muy bajito sobre las olas y cuando checas tu altímetro te das cuenta que no es así, que tenes altura. Venía pendiente de mis compañeros para hacer la respectiva señal de apertura e iniciar dicho proceso. Hice la señal y tiré del pilotín, el paracaídas 170 comenzó a abrirse. 

Cuando estaba completamente extendido me di cuenta que un canal no estaba completamente abierto y halé con sumo cuidado los controles para que se inflara, así fue, se infló y probé los controles, luego me puse en contra de viento e inicie mi trabajo de cúpula. Pude ver la belleza del mar hasta el horizonte, ver ese fenómeno de capilaridad entre el cielo y el mar, mis ojos no dejaban de ver un enorme barco que estaba varias millas mar adentro. Me quede descendiendo entre la reventazón de las olas y el mar hasta que tuve una altura de aproximación muy buena. Aterricé muy bien, de una forma increiblemente buena sobre la arena! Allí estaba mi novio y me recibió con un gran besote. 

La mayoría de camaradas de mi pasada siguieron el patrón de vuelo, dos aterrizaron a favor de viento. Después la segunda pasada hizo su aparición, mi primo tuvo emergencia de dos cúpulas abiertas. Fue a aterrizar sobre un árbol dentro de un rancho privado como a un kilómetro de la zona de aterrizaje. Salimos corriendo a buscarlo y estaba en perfectas condiciones de salud. Luego nos regresamos para el hotel, allí nos estaban haciendo el feo porque estábamos sentados en el suelo, una mujer supervisora del hotel nos fue a decir que los paracaidistas no podíamos estar allí. Que barbaridad, ni modo, así es la gente.

Luego nos regresamos en distintos transportes, el COES dio un microbús y allí se vino el resto de paracas. En el carro de mi novio veníamos varios incluyendo a mi primo. Por la noche fuimos al Comando de Fuerzas Especiales a celebrar el día del paracaidista con nuestros amigos militares. Estuvimos a la mesa con el Cnl. Ramos Rivera,  Mario Terezón, Meza Martínez, Linares, Frutsi y otros grandes camaradas.

Nos dieron comida y uno de los bocadillos tenía un plante de chucho asado que hasta pasamos bromeando con el asunto, un enorme hueso que obviamente era una tibia no cabía en el plato, entonces mi novio se lo ponía en la boca e imitaba a un perro, estuvo muerto de risa. Tenía un sabor muy rico pero con mi experiencia de comer perro en entrenamientos de supervivencia, estoy segura que no era perro, pero juro que parecía. 


Federación de Paracaidismo, todos antes de irnos a saltar a la playa. 2012

Mis camaradas y yo en el avión rumbo a la Costa del Sol, 2012

Ya listos para saltar sobre el mar y llegar a la playa. 2012

Mi novio y un camarada poniendo el painel, para que vieramos la zona desde el avión.

Primera pasada, yo vengo con cúpula azul franja blanca.

Yo maniobrando sobre el mar, cúpula 170. 

Yo frenando de cara al mar. 2012

Yo contenta del gran viaje sobre el mar.

La gente en el evento.

Mi novio y mi primo.
Aquí les dejo el poema que escribí hace un tiempo para mis Hermanos de la Seda, no es que sea un gran poema pero es con gran cariño dedicado a todos mi hermanos en vida y en muerte.



HERMANDAD DE LA SEDA.
Escrito por Ingrid Umaña. Todos los derechos Reservados.

Salto desde el misterio de un halcón de metal,
Llevo a mi espalda la mitad de la luna y un lienzo doblado con todos mis sueños.

Me lanzo en busca del campo perfecto
y vuelo y caigo,
y caigo y vuelo.

La tierra reclama con fuerza mi corazón de tigre
Mientras vuelo entre las barbas del viento.

Viajo rápido por la calle de los Arcángeles
paso por la lágrima donde nace la lluvia
paso por la casa de los truenos y de las flores que nunca lloran.
Paso por el jardín de mis muertos y les beso la frente.

Hoy he bailado alegre con la muerte
Y he rozado levemente su túnica celeste,
y una cúpula hecha de astros nocturnos
ha sostenido la suavidad de los temores que a veces vibran en el alma.
                             
He saludado los atrios de los dioses del viento
He atravesado las sabanas sagradas de las nubes
He visto a mis pies las torres más altas.
He estado más allá de los riscos
Mas allá de las cumbres.

Hoy me reciben las piedras, el pasto y los árboles
Y tal vez mañana seré pestaña de una estrella hecha de espíritus vestidos de seda.
Seda que crece como flor de gladiola en el camino de la muerte
Muerte que muere en la ruta de los rayos de sol.

Yo soy como las tormentas
Soy como mis hermanos,
Soy como ustedes,                                                                          
Soy como el viento
Soy paracaidista.