jueves, 29 de noviembre de 2012

Hace 5 años que iba a morir

Hoy se cumplen 5 años de la noche que vi la muerte más cerca que en otras ocasiones, demasiado cerca. Esa noche hacía viento, igual que hoy, también la luna estaba hermosa. Esa experiencia me hizo una persona muy pero muy distinta. Cuando volví de ese infierno, yo era más fuerte que nunca. La Ingrid triste murió esa noche. 

Si hubiera muerto esa noche, pueda que hoy, pocos recordarían quien fui, pero como "a la mala hierba ni el burro se la harta y si se la harta le hace daño, o se muere el hijueputa", aquí estoy: lista, firme, fuerte para lo que la vida traiga. Lista para los nuevos combates, diez mil pasos al frente! Rujo como el tigre más fuerte!

Mi hermana sufrió mucho por ese momento, hoy me escribió algo que me sacó un par de lagrimones agradecidos: "Ingrid, escribo con lágrimas en mis ojos dando gracias a la vida por haberte salvado de la muerte. Porque el destino sabía que tu ibas a salvar la mía y ahora somos una persona compartiendo un órgano, una vida para disfrutarla, paracaidista por siempre!"

En estos 5 años han pasado tantas cosas, entre las cuales toda la lucha por realizar el trasplante renal para  mi hermana. También celebro que está con vida y bien, celebro que tengo vivos a mis abuelitos lindos y que están junto a mí, mi madre preciosa que poco a poco se le solucionan sus cosas, el amor que siento por mi novio Rafael Eduardo y mi inquebrantable unión con mis amigos queridos y el resto de mi familia. 

Nunca tendré las palabras justas para agradecer a mis amigos y familia que no me dejaron sola, a los que me llevaron al hospital, a los que me cuidaron en casa, a las que me peinaban, que me escuchaban, que me consentían y me dieron todo su apoyo, cariño y comprensión. 

Siempre digo que de esa experiencia aprendí que: "En cada río de fango en el que he caído, he recogido una flor".

GRACIAS FAMILIA, AMIGOS Y AMIGAS, HOY NO ESTARÍA AQUÍ SI NO HUBIERA SIDO POR USTEDES.