lunes, 28 de enero de 2013

Saltando en el Show Aéreo Ilopango 2013

El Ilopango Airshow es el mejor espectáculo aéreo civil de América Latina y año con año vienen pilotos de otros países que, junto a los pilotos nacionales, deleitan a los asistentes con sus maniobras. Todo a beneficio del Hospital de Niños Benjamín Bloom. La Federación de Paracaidismo, a la cual orgullosamente pertenezco, fue invitada para participar con dos saltos el sábado 26 y dos saltos el domingo 27 de enero de 2013. Salté en los 4 saltos programados.

El sábado 26 llegamos muy temprano a las instalaciones de la Fuerza Aérea Salvadoreña para poner el canopy y no asolearnos tanto. Me acompañó mi novio, su tío y Valeria. Mi hermana no pudo llegar por estar estudiando las AIEPI para un examen.

Los paracaídas ya estaban empacados desde un día antes. Me preparé temprano para el salto porque a mí no me gusta andar a la carrera con eso porque no es pin pon lo que estoy jugando, es algo muy delicado, con tiempo me pongo mi gabacha, mis botas y todo. Al mediodía nos fuimos caminando desde el canopy hasta la zona de embarco dentro del la FAS. Alli esperamos un rato para abordar el avión Arava, luego hubo cambio de avión, nos bajamos de uno y nos pasamos al otro Arava y luego despegamos, el Cap. Solórzano pilotaba la aeronave. Saltamos 16 personas divididas en 3 pasadas. Primero iba un camarada del Comando de Fuerzas Especiales saltando con el pabellón nacional, saltó a 5,000 pies. Luego iban el resto de tigres, 9 de los mejores del comando entre ellos Cap. Flores Lemus, Cnl. González, el Artillero y Urbina, éste último tenía dos años de no saltar y lo gracioso que iba bromeando que iba nervioso pero a la hora que saltó salió muy seguro y con una postura hermosa, lo que se aprende no se olvida. En la pasada de nosotros a 10,000 pies, la Federación de Paracaidismo, íbamos nueve, Barillas, Grijalva, Meza, Ramírez, Cap. Rivas, Turcios hijo, Solis, Latín Galeas y YO. Luego iba saltando solo, el piloto experto de wingsut de origen guatemalteco Cnl. Lima.  Saltamos y abrimos a 3,500 pies para no estorbar el planeo del hombre pájaro. Una fotoreportera de un periódico nacional le estaba dando cobertura al salto. 

Aterrizamos en la zona militar donde estaban todos los parientes y amigos del personal de la Fuerza Aérea. Aterricé bonito puro angelito, bien paradita!. Cuando me quité el casco la gente contenta porque me vieron la  pelusa roja jaja (si, después de 7 años volví a ser pelirroja). Entre el público estaban muchos amistades y familia. Me encantó que cuando aterricé mi novio, Rafael Eduardo, me estaba esperando justo en la zona, ya que él estaba encargado de la marcación, aterricé y él me dio un besote, fui bien recibida por el amor de mi vida después de pasar por la calle de los Arcángeles.

Luego de departir con toda la gente y tomarnos fotos, nos alistamos para el salto de la tarde. Nos fuimos para la zona a las 15:30 y tuvimos que esperar casi una hora porque nunca se apuraba el Team Pájaros que volaría en wingsut, se tardaron todo lo que pudieron, al fin llegaron y nosotros todos desesperados con el gran calor dentro del avión y el olor a combustible ya que estaban encendidos los motores. Nos fuimos a 12,000 pies, íbamos 10 paracaidistas de la Federación, Guardado, Cnl. Gruijalva, Grijalva hijo, Meza, Barillas, Solís, Ramírez, Donald, Abarca y YO. En ese salto no iba el personal de CFE, pero sí iban los 4 del Team Pájaros y todos saltamos en dos pasadas, Federación primero y luego los wingsut. El piloto del avión era el Cap. Rivas que esta vez no iba como paracaidista. Nosotros aterrizamos en la zona militar y los de wingsut en la zona civil. Se repitió la misma historia de las fotos y los amigos. Cansada y sobria me fui para mi casa después de los saltos.

El domingo 27 me levanté muy temprano, desperté a mi novio y a mis vecinos para que nos fueramos temprano porque volvería a saltar, dejé desayunados a mis abuelitos, me dieron su tradicional bendición antes de mis saltos. Nos fuimos y nos alistamos para el salto del mediodía. Llegamos temprano a la espera del embarco, esta vez íbamos 10 de la Federación, 7 del CFE y el guatemalteco y un salvadoreño de wingsut. Saltamos a 10,000 pies. De la fede estabamos saltando casi a las 13:00 y nuestro maestro de salto fue el cnl. Grijalva, en la pasada iba él, su hijo, Meza, Ramírez, un dominicano, Abarca, Turcios hijo, Latín Galeas, Rivas y YO.  El mando del Arava lo llevaba el Cap. Flamenco. El descenso estuvo muy bueno, la velocidad de la caída libre no tiene precio, tampoco tiene precio ver la curvatura en el horizonte, es algo verdaderamente hermoso, disfruté mucho el descenso y el aterrizaje. 

Por la tarde, a las 17:00 tuvimos el último salto, íbamos paracaidistas de la Federación y 4 del team pájaros, esta vez hubo cambio de planes, mi Cnl. Grijalva nos dio la orden a tres paracaidistas que aterrizaramos en la zona civil, así que mandó a Galdamez, Abrego y a mí. El Cap. Solórzano llevaba el mando del avión. El viento había cambiado y salimos del avión sobre el barranco, saltamos a 12,000 pies, hice postura de track para poder cercarme a la zona antes de la apertura de mi paracaídas. Yo sabía que estaba muy lejos ya que yo era la última de mi pasada y debía abrir a 3,5000 para no afectar a el equipo de wingsut que venían en otra pasada. Cuando abrí el paracaídas estaba lejos pero lo hice huevos con la cúpula para llegar al punto donde tenía la orden de aterrizar, hice mi mejor esfuerzo con buenos resultados, hice mi aproach sobre el público y aterricé en el lugar indicado, paradita como angelito, la gente comenzó a aplaudir cuando vieron que era mujer, los organizadores del show no pusieron en su revista nuestros nombres como equipo de paracaidistas. Lo malo que, cuando aterricé paradita y bien bonito, en los altoparlantes me confundieron con otra persona que habían estado anunciando en los medios, me dijeron su nombre. Pero igual, el tigre donde sea es rayado. Además la gente que estaba allí y me conoce sabían que era yo y comenzaron a gritar mi nombre y yo muy sorprendida de ver la cantidad de gente que sabía quien era yo. También en tierra estaba mi instructor Mario Terezón con su familia y nos pusimos a platicar. 

Hasta que todo había terminado nos regresamos a la casa, así que me siento contenta, nuevamente salté en el Show Aéreo. La gente que me tomó fotos me hizo el favor de etiquetarme en facebook y tengo un album con muuuchas fotos y yo feliz porque tengo recuerdos pa contarle a mis nietos que su abuela aprendió esto netamente en El Salvador.  

Gracias a todas las personas por su apoyo, a los que me llegaron a ver, a los que me tomaron fotos, a mis amigos, familia y mi novio, a la fotoperiodista del periódico que se rebuscó para detallar la aventura, a mis camaradas de salto, a mi maestro Terezón!. A todos!

A embarcar, sábado 26, 12:00

Yo abordando
Sábado 26: 12:00 Federación y Comando de Fuerzas Especiales.

Secuencia de mi apertura a 3,500 pies. Saltamos a 10,000 pies.

Yo, llegando a la zona de aterrizaje militar.

Yo

Lista para frenar.

Yo aterrizando.

Mi novio y yo, el mejor momento.

Sábado 26, 16:00 horas.

Domingo 27, 13:00 horas, todos embarcados. 

Aterrizando en zona militar domingo 27, 13:00. El camarada, pequeño Luis, aparece observando.
Domingo 27
Aterrizando en Zona Civil, domingo 27


Aterrizando en la zona civil, domingo 27, 17:00 horas.
Yo en lista para aterrizar en la zona civil, domingo 27, 17:00 horas

Yo ya en tierra, domingo 27.
Caída libre con todos los poderes! Cielos Azules! Buenos saltos!

:)

sábado, 12 de enero de 2013

4 años de la partida de mi gran amiga Mayra Paz (R.I.P.)

Hay personas que no se olvidan, que dejan huella en todos los que la rodean y mi amiga Mayra es una de ellas. Aunque el tiempo pase, siempre está presente en todos los que la queríamos. Extraño mucho platicar con ella, que me contara sus cosas  y contarle las mías, se que ella  estaría alegre por las cosas buenas que me han ocurrido y me daría ánimo cuando las cosas no estuvieran bien. Ese día, ese infeliz 12 de enero del 2009, cuando fue el accidente, me llamó a la casa después de las 4 de la mañana, ella no estaba convencida de llevar su carro tan lejos, le dije que se fuera en bus, al final siempre se fue en su carro. Pasamos hablando por teléfono todo el día, hasta que se llegó la hora que estaría de regreso de Santa Rosa de Lima porque habíamos quedado después ir por su papá al aeropuerto, pero no, todo dio vuelta, ya nunca más la volví a ver con vida. Si ella no se hubiera sacrificado en ese accidente, su familia que la acompañaba pudo haber muerto. Hizo un viraje para sufrir sólo ella el impacto contra el enorme camión lleno de tierra que le chocó de frente. Sabía lo que hacía y lo enfrentó con determinación.

Era una persona muy fuerte, sonriente, inteligente, buena amiga, como pocas personas en esta vida. Era mi gran amiga, éramos como dos hermanas. La vida no es igual sin mi gran amiga, las alegrías no son las mismas. En estos momentos estoy viendo una foto de cuando ella tenía 20 años, la tengo en mi sala, junto a las fotos de los amigos que he perdido, me duele que no esté, me duele mucho. 

La recuerdo y honro su memoria y a la vez me entristezco porque no está. Me gustaría que fuese cierto lo que dicen los distintos credos religiosos para volver a verla algún día. 

Mayra Cantando, era soprano, grabó 5 cd con alabanzas de su iglesia.

Mayra, a los 31 años,  habría cumplido 36 en mayo próximo.

Mayrita, amiguis! No puedo evitar el llanto. Tengo cuatro años te extrañarte! Escúchame y dame un abrazo desde donde estés.

:(

domingo, 6 de enero de 2013

Carlos Jiménez Torres (R.I.P.), Feliz Viaje al Valhalla.

El viernes 4 de enero, en Tepecoyo sucedió algo que me dejó muy triste, un camarada que, en muchas ocasiones saltamos juntos, nunca abrió su paracaídas durante el descenso, en postura perfecta bajó por la calle de los arcángeles, la tierra no lo perdonó y obligó a su espíritu a volver a las nubes. Su nombre era Carlos Jiménez Torres, un buen hombre, muy respetuoso, educado, honesto, buen padre de familia, buen esposo, buen hijo, buen amigo, buen camarada. El tenía una gran experiencia en el paracaidismo militar, 12 años de alta en unidades de fuerzas especiales, era maestro de salto con mucha experiencia, había estado  en misiones internacionales y su bitácora de saltos agenciaba más de 300 saltos de caída libre. 

El viernes yo estaba en el trabajo y no me enteré hasta que una amiga, Zoila, me llamó que acababa de ver en las noticias lo ocurrido. Sintonicé y vi con tristeza el reportaje de lo que había ocurrido. Me preocupé por su familia, por los camaradas y por lo que estuvieran pasando sus mejores amigos como por ejemplo el rigger Mario Terezón, ya que él era un entrañable amigo de Carlos. 

Todos los paracaidistas sentimos un gran dolor cuando a un hermano de la seda le ocurre algo y mucho más cuando lo que ocurre no tiene retorno. Gracias a un gran amigo paracaidista, Manuel Mejía, supe que sus restos ya se encontraban en la Funeraria de la Fuerza Armada. Mi novio y yo nos fuimos para la funeraria, pensé que habría el tradicional servicio, pero aún estaban preparándolo. Sus compañeros de salto estaban allí, cabizbajos, como cuando pierdes un pedazo de tu alma, tristes pero a la vez muy fuertes. Son los guerreros de una de las unidades élite, allí estaban acompañando a su hermano que fue arrebatado en el cumplimiento del deber de todo paracaidista. Minutos después, trasladaron a Carlos hasta donde sus familiares, pregunté que dónde lo llevarían y uno de los guerreros me dijo "a Nahuizalco". Sería velado parte de la madrugada del sábado y la noche para amanecer domingo.

Al día siguiente de esta tragedia, teníamos compromiso de salto en el marco de las fiestas patronales de Santa María, Usulután, llegamos temprano a la fede y después del mediodía abordamos el avión, íbamos 8, de los cuales 5 íbamos en un avión Piper Seneca, parecido al que se accidentó hace unos meses donde fallecieron dos pilotos muy apreciados por el pueblo, el piloto que nos llevaba es la leyenda de la aviación Cap. Dárdano, quién en una ocasión aterrizó un Boeing 737 con pasajeros en en las cercanías de un río. Dárdano nos llevó en 26 minutos hasta Santa María.  En otro vuelo viajaban otros 3 camaradas, viajaban en una Cessna. La idea era hacer dos "pasadas" para deleitar al público. 

Yo iba con temor por lo que había ocurrido con Carlos Jiménez Torres pero en tierra decidí saltar en su memoria, para honrarlo con un gesto, con un salto, la actividad que nos hizo hermanos de la seda. El Cnl. Grijalva dio la orden de salir y todos saltamos a 6,000 pies. Abrimos los paracaídas y nos enfilamos al punto de aterrizaje. Durante el vuelo con la cúpula ya extendida, dediqué mis pensamientos al camarada para que su espíritu esté bien en el camino al Valhalla, el lugar de los guerreros.

Aterrizamos, al alcalde del pueblo nos agasajó increíblemente y nos dijo que pensó que no saltaríamos por lo que acababa de ocurrir. Un paracaidista cumple las misiones y como dice un adagio mexicano de la hermandad de la seda "aunque no quiera, aunque no pueda, aunque reviente, aunque me muera, paracaidista!!!".

Habíamos hecho planes de ir al pueblo natal de nuestro camarada a su velación del día sábado. Cuando dejamos el pueblo Santa María Usulután, comimos algo, luego el coronel Grijalva se fue con nosotros para Nahuizalco. Nos fuimos en el auto de mi novio, íbamos tres parachutes a acompañar a la familia de Carlos.  

Resulta que durante el camino, nos hablaron por teléfono otros compañeros y decidieron irse con nosotros para la vela al pueblo Nahuizalco. Al llegar a este pueblo nos enteramos que la vela no era allí, entonces el coronel llamó a Terezón que sí sabía dónde era y resultó que el camarada Jiménez Torres era de otro pueblo, era de Nahuilingo y no del pueblo antes mencionado, nos regresamos, atravesamos la ciudad de Sonsonate, al llegar a Nahuilingo la gente de la PNC nos dijo dónde era exactamente, allí el otro carro que nos acompañaba decidieron regresar ya que iban para Santa Ana. Nosotros continuamos en la búsqueda de la casa donde estaba el camarada. Al fín la encontramos, ya eran las 23:00; habíamos estado buscando por mucho tiempo, pero lo logramos, pudimos estar con su familia y rendirle honor a quien honor merece.

Nos regresamos en la madrugada porque no puedo dejar solos a mis abuelitos durante tanto tiempo. Pero en nuestros corazones deseábamos estar allí a la hora de su sepelio. La última vez que lo vi fue el 15 de septiembre pasado en el estadio, allí platicamos un rato, le presenté a mi novio y estuvimos bromeando como unos 20 minutos, me contó que tenía otro hijo, última vez, ya no coincidimos en ningún lado.

Recuerdo el día en que yo hice mi salto número 100 en 2009, ese mismo día era la entrega de la misión de los Batallones Cuscatlán, nos tocó esperar la orden de despegue en el AC47T y mientras estábamos bajo las alas del avión esperando la hora, platicamos un montón todos y él le decía al cnl. Ramos que "no hay cosa que me guste más, que saltar". Despegamos, saltaron los militares en el estadio Mágico González y el grupo Fesapade nos regresamos en el vuelo para hacer el salto en la base. Ese día fue un buen salto para todos y quisiera recordarlo así, feliz, emocionado por abordar el avión, saltar, abrir su paracaídas y aterrizar. Así lo recordaré, con su sonrisa y buen ánimo, con su forma de ser amistoso y buena gente. 

"Un paracaidista nunca muere, sólo sube al cielo a reagruparse"
Buen Viaje al Valhalla, camarada!
Un día, cuando yo salte a la eternidad, volveremos a estar todos reunidos, Fernando Calvo, Afif Calderón, Eduardo Ramírez y Carlos Jiménez Torres también estará Recinos Hernández, haremos una bonita formación y podremos "saltar de estrella en estrella". Seremos como El Altazor. Hermanos en vida y en muerte, amigos más allá de la vida.
Carlos Jimenez Torres, antes de un salto, febrero 2009.

Día de mi salto 100, allí aparece Carlos. Feb. 2009

Todos juntos, feb. 2009, cuando todos estábamos cabales.

=(