miércoles, 15 de agosto de 2012

Sustos y Sismos

Hoy hubo un sismo de 5.6, el epicentro fue frente a las playas de La Libertad. En otras épocas un temblorsito de esta magnitud no me hubiese hecho moverme, yo nunca he sido miedosa con los temblores porque en este país a cada rato hay sismos de mediana intensidad, pero ahora que mis abuelitos viven conmigo, me asusté como nunca me había asustado, porque ellos tienen desafíos físicos para caminar, usan andadera y equipo ortopédico, todo eso me pone en qué pensar porque una evacuación en caso de emergencia mayor sería complicado. Guardamos la calma.

Yo estaba en la cocina haciendo un café para mi abuelito, él ya estaba cenando y mi abuelita estaba en su cuarto, como mi apartamento es bien pequeño, sólo nos separaban pocos metros. Comenzó a temblar y no me mosquié pero cuando subió la intensidad salí rápido de la cocina y me dirijí a los abuelitos, nos hicimos puñito a esperar que pasara. Pensé en el peor escenario, cómo saldríamos si las cosas su pusieran peor, vivimos en apartamento y hay otra familia que vive sobre nosotros. Todos los muebles rechinaron y mi abuela bien nerviosa pero mi abuelo no dejaba de saborear su cena y con su carácter firme sólo me miró fijamente. Guardamos la calma, me quedé en medio de los dos, en estado alerta. En eso dejó de temblar y mis queridos vecinos y amigos llegaron de inmediato a ver como estaban mis abuelitos. 

Después del temblor, mi abuela se asustó tanto que hasta olvidó que usa andadera para desplazarse y dio 3 pasos sin ella. Increíble las cosas que la adrenalina hace y a la vez muy peligroso porque no puede caminar debido a su operación de cadera y pudo haberse golpeado en el caso de estar sola. Mi abuelo dijo "no voy a salir, estoy cenando".  Luego llamé a mi novio, mi madre y mi hermana para saber cómo estaban y todo bien.  

Guardé la calma en acciones corporales pero en mi interior me asusté mucho por que la probabilidad de fuese una catástrofe era alta, el pensamiento de cómo rescatarlos, el pensamiento de "o salimos todos juntos o no salgo de aquí".  En realidad no fue la gran cosa el sismo pero cuando una persona responde por su tribu, el punto de vista cambia y nada es más importante que la supervivencia de mi gente.

Esto me recuerda a los terremotos de 2001, ese sábado 13 de enero y martes 13 de febrero del mismo año fueron catastróficos. Aquí dejo el post que escribí cuando se cumplieron 10 años de esa catástrofe clic. Hasta el sol de hoy estoy pagando el dinero que pedí prestado en un banco para pagar la reconstrucción de la casa de mis abuelitos de allá del cantón. 

Ahora ya no pienso en "ah está temblando" ahora pienso "¿cómo voy a salvar a mis viejitos?". Cuando hice un curso en la Cruz Roja bajo la instrucción del buen amigo y bombero Fernando López, uno de los trabajos era hacer un plan de acción ante novedades medias y mayores, donde se tocaban varios puntos incluyendo la evacuación para mi propia casa, ahora he retomado ese tema y estoy haciendo ese plan adaptandolo a mi actual vivienda.

Voy a abastecer mi mochila de emergencia con las cosas importantes (mochila verde) y mi botiquín tambien lo voy a abastecer (mochila roja).

Aquí la lista por si acaso lo consideran importante: 

Contenido de mochila verde:
Tijeras, lámpara, 4 pares de pilas, 2 lazos, cinta aislante, alicate cuchillo, 2 frasadas, 4 sweters, 4 vasos, 4 cucharas, 4 tenedores, 1 jabón, 1 jabón de baño, paste, 1 botella de lejía (desinfección de hortalizas), 4 cepillos dentales, 1 pasta dental y  mi marmita.

Contenido de mochila roja:
Materiales: guates, jeringas, compresas, hisopos, curitas, etc.
Instrumentos: férulas (si no hay para el cuello, un par de gorras sirve para improvisarlo), estetocopio (hay médico en la familia), tensiómetro, etc.
Medicamentos: analgésicos, antidiarreicos, suero oral, jabón yodado, alcohol, etc.

Lo primero es guardar la calma, no ajolotarse. Hablando de no ajolotarse, yo sigo ajolotada y pensando en esto, porque yo paso trabajando durante el día y ahorita no tengo plata para pagar quien me cuide a mis abuelos durante mis horas laborales, así que ya veré cómo soluciono esto y pagaré a alguien que pase en casa.

Mi intención no es asustar a ninguna persona, sino hacer conciencia que es mejor prevenir que lamentar.

Un abrazo a todos.

 No hay que ser paranóico sino precavido! hasta pronto.