martes, 22 de mayo de 2012

Pericles, un periquito buena onda.

Hace ya un año que se murió mi  perico Pericles. Era un hermoso animalito de plumaje verde, muy sufrido porque cuando tierno lo tenían en cautiverio, lo rescaté de la calle. 
Llegó en 2006 y se murió en el 2011. 

Cuando yo estaba en la recuperación de la operación de trasplante de riñón para mi hermana el perico tuvo que separarse de nosotras. Durante esos días, ni ella ni yo podíamos estar cerca de ningun animal para evitar infecciones debido a lo delicado de la intervención quirúrgica, entonces mi madre se llevó a Pilli, el gallo mascota de mi hermana y a Periclres, ambos viajaron fuera de la capital hasta el cantón donde crecimos, allí estuvieron unos días. 

Pericles se había mudado a la capital en mayo del 2010 cuando mi abuelita se quebró su cadera, ese día que a ella la trajeron para internarla de emergencia en la capital, el perico también viajó porque allá solito se lo podían comer las sabandijas nocturnas de la campiña.

Entonces se lo había secuestrado una vecina llamada Juana, una vieja un poco loca que toda la vida le ha gustado quedarse con animales ajenos, entrar sin pedir permiso, faltarle el respeto a toda la majada, robarse la leña y esas pendejadas de gente mal educada. 

La cosa fue que mi madre llegó al cantón para darle de comer a los animales cuando se enteró que el perico no estaba, la vieja esta que vive como a unos cien metros de la casa tenía al perico en su poder, dentro de una jaula sucia y fea, mi madre se enteró de esto gracias a los  vecinos que le contaron todo el chisme.

Mi mamá se dirigió a la casa de ella a pedirle que le regresara nuestro perico, pero que creen, la vieja le dijo "si, aquí está el perico, son doce dólares si se lo quiere llevar".

Que tal la vieja puta esta, pagar por el perico que siempre ha sido nuestro, que no jodiera.

Lo peor de todo es que mi mamá siempre es muy enojada con nosotras y en muchas ocasiones reacciona terrible, pero está vez, inexplicablemente se sacó la plata y se la dió a la vieja. sigo sin creer que mi mamacita se dejó timar.

El pobre animal no volvió a ser el mismo. Se fue poniendo triste, enfermo y pechito. A los 15 día, inexplicablemente murió en su ronconcito de siempre, allí se quedó helado con sus plumitas cubirendo sus penas. Porqu ningún animalito es feliz fuera de la naturaleza y por mucho que uno los ame, no es lo mismo.

Mi madre me ocultó que el perico había fallecido, casi a las 3 semanas me lo tuvo que decir, me sentí triste porque ese animalito era muy importante para mí. 

Por eso días, recibí una llamada de la USA, era un amigo de infancia que me estaba preguntando que tal la operación, platicando estabamos cuando le conté que Pericles se murió y me contó que en esos días él andaba de visita en el país que casualmente habia llegado frente a nuestra casa vieja del cantón y que ese día había visto a la vieja pendeja esta, entrando a nuestro terreno por un agujero del cerco y llevando una jaula. Luego dice que al rato la vio salir con mi perico dentro de la jaula.  

La vieja esta, es la misma comadre de mis abuelos que el otro día comenté que había usurpado parte del solar de la casa de mis abuelos y hasta cerco había hecho moviendo el lindero a su favor. Ahora ya pasó un año que Pericles se fue. Y siempre voy a recordar lo contenta que me puse cuando descubrí que él era un especímen de Aratinga Finschi. 

Mi perico tenía un nombre largo, se llamaba Pericles Maximus Décimo Meridio, Comandante de las Legiones del Norte! si, como el gladiador, se llamaba así porque cuando el gallo Pilli quería copular con él, lo golpeaba fuerte y le ganaba la moral jaja. Ya nunca más volveré a tener otro perico. De eso estoy segura.

Tanto que le dije a mi madre que no se lo llevara para el cantón, pero no me escuchó, ni modo, ahora está descansando, ya se convirtió en abono para la madre tierra. sus plumitas me han quedado de recuerdo, cada vez que se espulgaba dejaba unas cuantas tiradas por doquier. Aquí las tengo, adornando el rincón de los recuerdos.

Aquí un post donde contaba de Pericles. clic 

Pericles en mi rodilla.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres admirable,donar un riñón es de valientes,si eres ingeniera de seguro eres inteligente,tirarse de un avión no cualquiera lo hace........solo te falta lo mas importante recibir a Jesús como tu Salvador personal y mira que no te estoy hablando de religión.

Ingrid dijo...

Hola! Muchas gracias por tu visita y tu comentario, estoy muy agradecida :)