lunes, 28 de noviembre de 2011

Hoy Hace 4 años.

Un día como hoy hace 4 años estuve muy cerca de la muerte. Aprendí muchas cosas a partir de esa experiencia. Hace 4 años fue un día muy triste y también fue el principio de una vida llena de fortaleza. La antigua Ingrid murió, la Ingrid llorona murió esa noche. 
Hacía mucho viento, igual que esta noche. Aquellos eran vientos de muerte, estos son de vida y de lucha. Gracias a los que me llevaron al hospital, a los que me visitaron en el hospital y en la casa, a los que me sacaban para distraerme, a los que me daban ánimo y todo su amor.
Ahora años depués puedo decir que soy libre de toda aquella tristeza tan honda. Gracias a los que no me dejaron morir:  Mayra Paz, Crimilda, Shelby, Manuel Recinos, Wendy Chicas, Liss Urbina, Koibito Herrera, Evita, Sheila, Rhina, Kharla, Jenny Castellón y muchos más, gracias, no estaría aquí sin ustedes compañeros de batalla y amigos del alma.
Aprendí que "de cada río de fango en el que he caído he recogido una flor".
 

jueves, 3 de noviembre de 2011

Una Historia de Muchas Puertas y un Rayo

La historia que hoy contaré ocurrió en el invierno de 1925. Pero antes de comenzar, les contaré algo acerca de un montón de puertas que habían por todos lados en la hacienda Los Lagartos.

Esta tarde, platicando con mi abuelo Benedicto, me contó una historia. Dice que antes, en Los Lagartos, habían unas puertas que dividian los lugares poblados de los lugares donde paseaba el ganado, los potreros.

Esas puertas tenían un mecanismo antiguo que se abría por medio de un golpe, por eso las llamaban  Puertas de Golpe. Eran de madera tabloncillo (pulgada y media de ancho) y muchas piezas de hierro. Les ponían un pequeño techo para protegerlas del clima.

La hacienda Los Lagartos, estaba llena de estas puertas. Estaba la Puerta de Golpe de Los Angeles, tambien la llamaban la 3 de Mayo, estaba también la Puerta de Golpe de la Camándula donde colgaba  un rótulo que decía "Eugenio Aguilar & Co". Esa puerta nunca se abría, sólo que lo necesitara el patrón.

Luego estaba la Puerta del Casco de la Hacienda, donde hoy está la casa comunal, la otra estaba en la subida del actual parquecito, habian otras dos puertas por el caserío Casa Blanca y por donde vive hasta hoy don José López. Había también una frente al portón del Valle La Puerta y otra que dividía el paso del nacimiento de agua La Bomba.

Con tanta puerta por todos lados, no se como hacían para atravezar el lugar, tenían que ir rodeando el casco de la hacienda para llegar a sus casas. Los patrones tenía bien cercado los enormes terrenos de su hacienda.

Y había otra puerta, que es el motivo de esta historia.  Esta puerta era llamada tristemente: la Puerta del Rayo.

Cuenta mi abuelo que cuando él estaba pequeño, durante una plática familiar con su abuela, mamá Toña y su padre, papa Pochón, comentaron una desgracia que le pasó a un campisto de apellido Rivas. Llamaban campistos a los jinetes encargados de cuidar el ganado en las haciendas. Normalmente, eran un equipo de cuatro hombres, su lider era llamado mayordomo.

Una tarde, bajo una tormenta, un campisto aún no regresaba de sus labores. El jinete Rivas cabalgaba tranquilo bajo la lluvia. Se acercó a la Puerta de Golpe que estaba ubicada en la calle que viene del cementerio.

El hombre no se bajó de su caballo y comenzó a maniobrar el mecanismo antiguo de la puerta, la abrió para entrar a la zona del Ingenio, cuando de pronto, un rayo hizo su descarga fatal sobre el cuerpo del campisto. Le arrebató la vida a él y a su hermoso caballo café.

Desde entonces esa puerta, fue llamada la Puerta del Rayo.

-el sol se escondió para no ser testigo de tal hecho- dijo mi abuelo al narrar la historia. Él suele usar esas formas antiguas de hablar.

En el lugar donde sucedió esto, hasta llegar al cementerio había un cerco de matial para detener al ganado.

Al pasar los años, cuando mi abuelo tenía 16 años, quitaron del lugar la Puerta del Rayo, porque en la hacienda decidieron semblar caña y café en lugar de tener ganado y como ya no habían motivos para tener las puertas fueron desechadas y olvidadas.

El linaje familiar del jinete del rayo aún se conserva. Rivas era hermano del abuelo de Ivan Rivas, ex alcalde del municipio.

Yo no se si ellos recordarán esta historia tan triste. Pero quize esta noche traer el recuerdo del hombre del rayo, quize traerlo desde el pasado hasta ustedes. Es una historia muy triste.

Mi abuelo a sus 92 años, se puso a dibujar con su poca visión. los recuerdos que los años han ido bañando de olvido, regresaron hoy. Esos ayeres que se creían muertos, estaban dormidos entre las canas de mi viejo. Nunca es tarde para que vuelva el nombre de aquel hombre que murió tras el abrazo de la mirada de los dioses del trueno. 

Hoy volvieron las puertas a la memoria de mi abuelo, como buscando su resurrección desde el velo del pasado.

Le tomé fotos a mi viejo, él se esforzaba por dibujar. Y como no encontró una regla para que las líneas fueran rectas, tomo un libro de poesía y rayó en sus lados y sus ojitos le fallaban pero continuó hasta que dejó este dibujo que mas abajo comparto en otra foto. 

El día de ayer, día de los muertos, casi 85 años después del rayo en la puerta de golpe, en el sitio  donde también hubo una puerta que dividía Los Lagartos del Zunza,  un rayo le arrebató la vida a dos adolescentes. Dos jovencitos en la fror de su adolescencia fueron llevados en ese extraño corsel hecho de energías.

Aquí, un reflejo de aquella puerta. Regresa del pasado. Es traída desde allá por las neuronas de un hombre ya viejo que dice que la vió y que no olvida la historia del jinete que murió tratando de cruzarla. 



martes, 1 de noviembre de 2011

La gente abusiva

Bueno, primero que nada comentar que el vecino que jodía a mi abuelo y que no les gustaba el canto Pilli, el gallo mascota de mi hermana,  se fue hace poco más de un mes, se regresó para su país de origen. Resultó que tenía cuentas pendientes con la legislación de su pais. Ni modo, como no se fijan a quien joden después están arrepentidos.

Ahora pasando a otra cosa, desgraciadamente hace unos días tuvimos unas tormentas muy intermitentes producto de la depresión tropical 12E. En otro post hablo acerca de esa gran desgracia que sufrió el país. 

En la colonia donde vivo, las cosas estuvieron tranquilas, nos iban a evacuar luego cambiaron de opinión en base a un estudio de riesgos que previamente habia sido divulgado. 

Toda la semana, nadie tuvo ropa seca, Incluyéndome.

En mis buenas épocas yo compré una secadora de ropa, la cual no uso para no gastar en energía eléctrica debido a mi mala situación economica.  Pero durante esos días, por andar de pendeja me conmoví con que una de mis vecinas tenía la ropita de su hija mojada. Entonces le dije que llevara su ropa que se la secaría y no le cobraría el consumo de energía. 
La vecina aceptó gustosa mi invitación al secado de su ropa y la llevó a mi casa en horas en las que yo no me encontraba. Entonces la cipota a quien le pago por cuidar a mis abuelos durante mis horas laborales, Carmen, le secó su ropa en la tal secadora. Hasta allí todo bien.

La cosa comenzó cuando me llama la cipota tipo 4 de la tarde para informarme que sin mi permiso ella misma había secado ropa a otra vecina y que habían cobrado 3 dólares por cada tanda de ropa secada. Yo me molesté porque ni me preguntan ni nada, dice mi abuela que ella les dijo que dejaran de secar ropa y que la cipota que los cuida les dijo que ya me habían dicho a mí y que yo había dicho que sí. Que tal estas pendejas, hasta allí no les dije nada porque yo no tenía ni un cinco y tomaría los 9 dólares que me habían dejado sobre la mesa producto de las 3 supuestas tandas secada. 

Resulta que al siguiente día me entero gracias a toda la gente, que en realidad habían secado la ropa a casi todo el vecindario y que la vecina a quien yo le había dado mi confianza hasta puso rótulo en una tienda cercana ofreciendo las secadas y que le cobró a todo mundo 8 dólares por secada y que habían sido alrededor de 16 tandas de ropa.

El equivalente a un tanda de ropa, lo partía en dos como si fuese esa la tanda y la cobraba o sea al que al final cada tanda de ropa fueron convertidas en dos, multiplicadas por 16 veces y por 8 dólares.
Resultó que, me encontré a una amiga en el chat, supe que en realidad mi vecina larva nunca secó su propia ropa por la cual yo le había dado chance sino que era la ropa de otras personas que ni conozco y por la cual ella estaba cobrando. 

 Ese día que me enteré ya fue tarde porque ese mismo día en la mañana también habían estado secando ropa y a mis abuelos los ingnoraron cuando les reclamaron que qué estaban haciendo.

Me vieron la cara de pendeja, ni modo. Dice la cipota que cuida a los abuelos que ella creía que yo le había dado chance, cosa que ni  borracha le creería. Esta "puntada" me la he guardado para más adelante, porque han habido ocasiones en las que esa vecina me ha dado fiado para poder comer cuando no he tenido dinero, pero yo le he pagado, no le debo. No le dije nada por no ofenderla. He sido leal y no me merezco eso.

Esa vecina francamente cree que soy pendeja porque ayer me vino a despertar ya muy noche y me dijo que quería que yo sea su fiadora en un préstamo. Sabe perfectamente bien que no tengo pisto, que tengo deudas y aún así me viene a decir eso. Me enojé. Hasta ese momento yo no le había reclamado nada del baje que me había hecho por el secado de la ropa por evitar problemas y por esperar una buena oportunidad de decirselo. Allí me descosí y le dije "de verda usted cree que soy pendeja? no mija, por evitar navego con esa bandera pero no los soy, usted hizo esto, esto, esto, esto y esto con la ropa.... " y le comenté todo lo que sabía de su muestra de deslealtad, se quedó helada y me di la vuelta.

Claro, quiero hacer las cosas bien pra estar en comunión con el mundo pero ¡a la puta! nunca falta el aprovechado. Eso me pasa por andar de confiada. Asumo mi responsabilidad por andar tratando de hacer lo correcto. De pronto una vecina me dice que le cobraron 18, otra que le cobraron 24, otra que dice que 20, y así sucesivamente. Debe haber cobrado mas por tanda porque sólo uno de los precios mencionados era múltiplo de 8.
Y para terminar de cagarla, el recibo de luz me vino altísimo. Y por si fuera poo me vino duplicado porque no pagué el mes anterior, casi 100 dólares de recibo, menos mal que ya fue pagado sino me quedo a oscuras. 

Vale verga con la gente,  les das la mano y te agarran el codo pero dice mi abuelo: "les das la uña y te aprentan los huevos".

Que no joda!  Prometo solemnemente no volver a colaborarle en nada.

Asumo que soy responsable de cada pendejada que me pasa. Uno tiene lo que merece y como buena perdedora asumo mi karma. Mejor que me de risa. Ella un día tendrá quien la joda más de lo que jode.

Todo esto me recuerda a la moraleja del conejito, ya te la sabes? 

Resulta que un conejito estaba haciendo su cagada matinal a buenas seis de la mañana. De pronto aparece un oso gigante y se pone a cagar a la par del conejito. 
─Conejito, no te importa llenarte los pelos de mierda? ─pregunta el oso,
─ no─ responde el conejito. 
─vergon pues─ dice el oso y se limpia el culo con él.

Al siguiente día, a la misma hora y en el mismo lugar, pasa un coyote fumandose un tabaco y ve al oso cagando.
─ Aja oso culero! ─ grita efusivo el coyote a manera de saludo.
─ ¿porque me decis así hijo de puta?─  reclama encabronado el oso.
─ ¡Ma ve maje! ─ dice el coyote con cara de burla.─ ayer vi que le estabas dando las nalgas al conejito.





MORALEJA: SI VOS PENSAS QUE JODES A TODOS MUNDO, SIEMPRE HABRÁ OTRO QUE JODA MÁS. JAJA