domingo, 24 de abril de 2011

Homenaje a Javier Fernando Calvo de la Sociedad del Santo Entierro de Izalco

Mi gran amigo paracaidista Javier Fernando Calvo, falleció en la madrugada del 25 de abril del año anterior, después de una cirugía de máxima urgencia a raíz de un accidente con su paracaídas. Era mi camarada de caída libre, era mi amigo y yo le quería como se quiere a los hermanitos menores.

Fernando era cargador de la Hermandad del Santo Entierro de Izalco. Esta Hermandad tiene la peculiaridad de que cuando uno de sus cargadores es llamado ante la presencia del Señor, la noche del Viernes Santo, durante la procesión del Santo Entierro, la procesión hace su llegada hasta la puerta de la casa donde vivió el cargador.


Desde el año pasado, cuando una de las hermanitas de Fernando me comentó que este ritual era un hecho para el presente año, me prometí viajar a Izalco a presenciar esta costumbre tan bonita del pueblo Izalqueño. La procesión del Santo Entierro en Izalco comienza a las 5 de la tarde y termina a las 5 de la mañana del Sábado de Gloria.


Decidida a ir desde hace un año, armé el viaje. Le comenté mis planes a don Will, el papá de Fer, para no aparecerme por su casa sin previo aviso. . Luego, le dije a Eduardo que me acompañara y Ranllus también iría con nosotros para tomar fotografías ya que ella es fotógrafa y le quedan muy buenas. Ya un día antes habíamos hablado con el papá de Fer acerca del proyecto que él y la familia tenía de hacer una alfombra conmemorativa para nuestro gran amigo. Y me pareció excelente.


Yo quería vivir esa experiencia de ayudar a hacer la alfombra y de presenciar la Presentación que le harían a la familia en honor a la memoria de Fernando.


Llegamos a Izalco justo al medio día. Saludamos a don Will y luego nos fuimos a caminar por el pueblo, luego a los oficios religiosos del Viernes Santo.


Regresamos a las 5 a casa de don Will y él ya había comenzado a hacer la alfombra, era enorme, era un paracaidista con su cúpula abierta y con la leyenda ALGUN DIA HAREMOS OTRA FORMACION, BLUE SKIES, JAVIER FERNANDO CALVO.


En cuanto vi el molde de la silueta del paracaidista dibujado en la arena de la alfombra y leí lo que diría cuando estuviera finalizada, sentí una gran tristeza y me dolió mucho ver a su padre pintando de azul el traje del paracaidista dibujado. Vi a Denike, la esposa de Fernando y madre de su hijo, ella estaba allí con sus ojitos tristes. Me acerqué y nos saludamos. El niño de Fernando está por cumplir los 3 años y es idéntico a su papá.


Al rato, comenzó a llover y corrimos a tapar la alfombra que ya estaba iniciada, con un plástico enorme. Las horas fueron pasando, la lluvia no cesaba y no podíamos continuar con la obra. Don Will estaba calmado porque la procesión pasa frente a la casa de los Calvo hasta las 3 de la madrugada. El agua se calmó un poco después y Mezly, la hermana de Fer, estaba ya lista para continuar con la alfombra. Nos pusimos a rellenar con unos colores lindos que habían preparado. Yo no soy nada diestra para hacer alfombras y no me estaba quedando muy bien pero estaba aprendiendo de Mezly porque a ella le quedaba precioso. Al rato de estar rellenando la cúpula comenzó a llover de nuevo y no cesó. Parte de lo que habíamos hecho se arruinó con la lluvia, pero en cuanto la lluvia cesó de nuevo alrededor de la una de la mañana, nos volvimos a poner manos a la obra. Todos estábamos determinados a finalizarla antes de las tres de la mañana. Don Will hizo unos detallazos muy buenos en la alfombra, la niña Cecy hizo unas alitas de paracaidista muy bonitas. Y se vino de nuevo la lluvia. Esperamos a que terminara. Luego vimos que nos faltaba más de lo que pensábamos nos pusimos a rellenar los moldes de las letras. Ranllus y Eduardo también ayudaron. Al final 9 personas hicimos la alfombra.


A lo lejos vimos las luces, faltaban 20 minutos para las 3 de la mañana.


Cuando ya venía el Santo Entierro cerca, aún estábamos terminando cada una de las letras. Corrimos para cumplir la misión y en los últimos minutos se pudo realizar. La alfombra quedó hermosa, con un paracaidista con su cúpula.


Luego, aparece ya muy cerca la procesión del Santo Entierro de Cristo con la Consagrada imagen del Señor del Descendimiento. Impresionante obra de arte que se venía balanceando con gracia a lo largo de la calle.


Cuarenta y cinco hombres avanzaban cargando la gigante belleza de madera, que en su interior traía la imagen de un hombre vencedor de la muerte.


Para ese momento, frente a la casa de los Calvo, la esposa de Fernando y la niña Cecy habían preparado un hermoso altarsito que tenía unas flores rojas, una vela encendida, la foto de Fernando junto a su amada Denike y su hijito del alma. En el mismo altar estaba el característico atuendo de cargador de la Hermandad del Santo Entierro que durante años vistió dignamente nuestro amigo Fernando cada Viernes Santo. El traje estaba muy bien doblado sobre el altar, en señal de que él fue cargador y que ya había partido hacia el descanso eterno.


Varios caballeros de la Hermandad del Santo Entierro se aproximaron hacia la alfombra con el fin de darle custodia hasta el momento que la Urna pase y otros caballeros se acercaron a la puerta de la casa de la familia Calvo y brindaron custodia al altar conmemorativo de Fernando.


De pronto, cada vez más cerca, los sonidos de las marchas tristísimas y de las matracas resonaban entrelazadas en el ambiente.


La procesión se aproxima lenta y sublime, como si con su luz fuese cortando la neblina de la madrugada.


La Urna comienza a avanzar sobre la alfombra hermosamente terminada. Y los colores del paracaídas dibujado con sal y arena, se van desvaneciendo entre los pasos de los cargadores.


La marcha triste ha dejado de sonar. Ha sido apagada. Todo queda sin ruidos. Era como si esa quietud también luchara por romperse a sí misma la garganta para poder gritar de dolor. Ya solo se escuchaba el ruido de los pasos de los cargadores.


De pronto, la Santa Urna se detuvo frente a la casa de los Calvo. El grupo de 45 cargadores comenzó a hacer un giro completo en dirección al altar, al frente de la Urna estaban los caballeros de mayor rango pertenecientes a la Sociedad del Santo Entierro, bajaron sus ojos en señal de respeto hacia Fernando y con mucha devoción se persignaron.


Un niño acercó su incensario al frente del altar, y aquellas brazas emanaban los eternos olores de la gloria.


Y un silencio como el de los sepulcros, fue interrumpido por el llanto de una trompeta. El hombre ejecutó un fragmento de la pieza Day is Gone, la misma con la que se despide a los héroes caídos en combate, la señal de luto y de dolor.


Las notas que salieron de esa trompeta vibraron a través de las lágrimas de la esposa de Fernando. Ese momento fue tan impresionante, todo el ambiente parecía como que si alguien había desatado de la muerte a Fernando y se lo regresaría a su mujer enamorada.


Aquella inmensa tristeza en el corazón de la familia de Fer era demasiado densa para poderla respirar.


La trompeta dejó de repetir la ausencia de los guerreros y la pesada urna siguió su avance por la calle oscura y todos nos quedamos llorando, como cuando te das cuenta que todo fue un sueño. Era un llanto interminable, era un río de flores tristes, un imperecedero dolor.


Cuando fueron las 3:18 de la madrugada, nos regresamos para la capital, yo tenía que venirme a cuidar a mis abuelos. Toque el suelo de mi casa a las 4:38.


Gracias familia Calvo por permitirnos estar con ustedes.


Amigo Fernando, hermano! camarada!! un día te volveremos a ver cruzando el cielo en la travesía más libre, en el gran salto a la eternidad!!!!!!!


La única forma de hacer inmortales a los ausentes, es recordándoles.


Honor a quien Honor Merece.


Paracaidista en vida y en muerte, hermanos más allá de la vida.


Blue Skies Brother!!!!!


ALGUNAS FOTOS

Foto del altar para Fernando.

En la foto se aprecia a su hijo y a su esposa Denike.

la Alfombra y el equipo que hizo posible terminarla al fondo.

Aquí el Santo Entierro aproximándose.


Nota: si quiere ver todas las fotos, en facebook está el album completo.

jueves, 21 de abril de 2011

Santo Entierro y las Mujeres.

Semana Santa en Los Lagartos: El rompimiento de una tradición y el inicio de otra.

La tradición de Semana Santa en la Hacienda Los Lagartos es algo muy bonito y cultural, es disfrutado por la gente católica y por la gente amante de la cultura que llega a apreciar los eventos.


El Viernes Santo, a las 7 de la noche, se inicia una procesión llamada El Santo Entierro, donde se conmemora el momento en que Jesús es llevado a su sepulcro. La procesión consiste en llevar a hombros una enorme urna de madera muy pesada que en su interior lleva una imagen que representa el cuerpo de Jesús.


En Los Lagartos, es cargada por un grupo de 16 hombres (puede variar entre 12, 14 y 16, depende de la afluencia de cargadores) y su peso estimado es de 1 tonelada según afirma la gente de la Hermandad del Santo Entierro de La Parroquia San José Los Lagartos (mi abuelo dice que pesa menos). En otros lugares, las urnas son mucho más grandes y se necesitan varias docenas de cargadores para poder avanzar y hay otros lugares donde 6 personas pueden llevarla, depende de cada pueblo. Los más destacados en El Salvador son la Urna de Sonsonate y la de Izalco.


El recorrido de la procesión es de varias horas, normalmente su retorno al punto de partida es a las 3 de la mañana. Los cargadores son organizados por grupos de personas de estaturas similares, y los cambios de grupo son cada 15 minutos o a veces los calculan por distancia. Toda la procesión va ambientada con música de marchas propias de la época. En raras ocasiones he escuchado el Requiem de Mozart en los parlantes. La urna es mecida por los cargadores con un paso muy característico, se usan unos ganchos a manera de apoyo al avanzar y al detenerse.


¿Por qué escribo acerca de esto?


Porque cuando yo era niña, mi familia me llevaba a la iglesia católica, crecí bajo esas enseñanzas pero con el tiempo dejé de creer en las religiones, en dios y en todo eso, pero eso no significa que yo no respete las costumbres y las creencias de los demás. Cuando dejé de creer no lo hice porque me resintiera con la iglesia, lo hice porque me es imposible creer en lo que no puedo ver, y la fe no me parece un argumento válido para la lógica, eso también incluye fantasmas y ovnis. Respeto y espero que me respeten.


Memorias.


Recuerdo que para Semana Santa, mi hermana y yo ayudábamos a mi madrina Lety en su costumbre de vestir a los santos que sacarían en las procesiones, eran actividades que me gustaba hacer. También me encantaba hacer la alfombra en la calle junto a todos los niños del vecindario. Eran actividades muy sanas.


En una de las tantas cuaresmas de infancia, recuerdo que un cura español llegaba cada semana Santa, se llamaba Santiago Fuentes Rivas, era buena persona. Mi mamá se rebuscaba por conseguirle frutas de temporada para regalárselas y él una vez le dijo “Lléveselas a sus hijas, que son huérfanas de padre, que las disfruten ellas”, lindo detalle del padre porque a mí ni un jocote me quería dar mi mamá por querer quedar bien con el cura.


La tradición masculina se rompe.


Semana Santa de 1991, el cantón Los Lagartos se escandaliza al saber que una mujer cargaría por primera vez en su historia, la Urna del Santo Entierro, tradición exclusiva de los hombres. La mujer se llamaba Silvia Bolaños, una chava de 19 años en esa época, morena, delgada y con unos ojos redondos muy bonitos y tenía un novio más bajito que ella.


Recuerdo cuando la niña Manchita, mi nana, entró a la casa contando que por primera vez una mujer cargaría la urna, nosotras nos alegramos por ella. Lastimosamente, los encargados de la iglesia solo la dejarían cargar a Silvia durante unos minutos y no durante el “turno” completo que duraba aproximadamente 15 minutos y se repetía alrededor de 7 veces durante toda la jornada de la procesión.


La razón por la que la dejarían fue que “ella había prometido a dios cargar la urna a fin de que él le concediera un favor” y con esa excusa rompieron una tradición de muchos años, para suerte del género femenino, ya que los hombres decían que las mujeres solo podían cargar a las imágenes que representaban personajes femeninos argumentando que la Urna del Señor pesaba demasiado y que eso era cosa para hombres.


Al escuchar la noticia de que una mujer cargaría la Urna, mi hermana se entusiasmó y me dijo “hey nosotras deberíamos hacerlo también”, para ese año yo tenía 13 años y mi hermana 12, pero éramos de estatura arriba del promedio de las niñas del Cantón y ya teníamos la estatura de muchos niños mayores que nosotras.


Mi hermana y yo, abriendo más el camino.


Al año siguiente, en 1992 convencimos a todo mundo que teníamos una promesa a dios para cargar la Urna del Santo Entierro. Efectivamente, había una promesa, pero la hizo mi hermana, yo nada más la apoyé.


Las personas que nos apoyaron para que nos dejaran cargar la urna fueron los miembros de la Hermandad del Santo Entierro, don Secundino Cortez y don Tino Funes. Gracias a ellos, porque confiaron en que sí podíamos, fuimos permitidas como miembros de una sociedad privativa del género masculino.


Me gusta recordar esos tiempos agradables cuando mi hermana y yo nos hacíamos ilusiones porque la Semana Santa venía. Para ese entonces, yo estaba confundida porque dudaba demasiado de la existencia de dios, cuestionaba los pasajes de la biblia y a la vez tenía miedo de ofender a dios con esos pensamientos y me la pasaba martirizándome para no pensar en cosas que sonaran a blasfemia y trataba de poner la mente en los rezos para olvidar el razonamiento y la duda que llegaban a mi mente. Fue una época muy dura para mí.


Mi mamá se oponía a nuestro ingreso a cargar la Urna porque ella quería que siguiéramos llevando a hombros la imagen de María por todo el pueblo durante esa noche, mi mamá era la encargada de buscar a las cargadoras para el cortejo de santos y como éramos sus hijas nos hacia cargar turnos triples y nunca nos buscaba relevo, y le decíamos “mami ya no aguanto” y ella respondía “ofrézcale el sacrificio nuestro señor”. Para varias nos hacía usar tapados en la cabeza que nadie más usaba, nos hacía hincarnos en el suelo donde había piedras pequeñitas que se enterraban en las rodillas y luego decía que era nuestra penitencia. Esas cosas y las dudas en mi mente, me hacían sentirme muy mal.


Mi hermana que era muy devota quería cargar la urna y yo, toda una niña confundida entre creer y no creer, cansada de ser obligada a hacer penitencias innecesarias, me animé a cargar la Urna porque pensé que tal vez haciendo eso dios me quitaría los pensamientos de duda sobre la veracidad de la biblia. Y juro por mi sangre que lo hice de corazón, creyendo que dios sí existía y que ese sacrificio le agradaría. Ahora nada más me sonrío al ver la inocencia que había en mi corazón.


Mi madre nos exigía demasiados sacrificios bastante humillantes para ofrecérselos a dios, quizás esas cosas eran las que yo odiaba en el fondo y las canalizaba como incredulidad.


A todas las adolescentes del cantón les avergonzaba cargar el anda de María, y ninguna de ellas quería hacerlo, solo mi hermana y yo éramos las únicas jovencitas que íbamos con la anda de madera durante todos los recorridos, las demás eran ya señoras, por eso mi mamá no quería dejarnos cargar la urna para que siguiéramos ayudándole con eso. Mi mamá nos dijo “las dejo cargar la santa urna si en los ratos libres cargan a la virgen”, como siempre ella, exigiendo más devoción de la que yo podía dar, quizás según ella, la urna no pesaba.


Cartaboneando:


Para ese entonces, nadie se esperaba que dos niñas de 13 y 14 años estuvieran en la fila que hacían los hombres para medir la altura de sus hombros y ser anotados en una lista, a esa actividad de medirse, anotarse y ser ubicado en un grupo de cargadores se le conoce en el caló de la Semana Santa como “cartabonearse”, palabra que deriva del nombre del instrumento usado para dibujo técnico que corresponde a un triángulo rectángulo escaleno (la de los ángulos de 30 y 60).


En ese tiempo, ambas medimos 1.37 hasta los hombros. Luego, nos dieron un cartón a manera de identificación donde estaba anotado el número de cargador asignado y el número del grupo. Recuerdo que mi cartón decía: Hermandad del Santo Entierro. Cargador 7, Grupo 4.


El primer momento que cargué sentí que pesaba mucho, pero no retrocedí, continué con el paso de mis compañeros y terminé todos mis turnos. Mi hermana igual.


Y así comenzó la costumbre de mi hermana y yo, cargando cada Semana Santa, hubo buenos momentos, buenos turnos, malos compañeros de turno que se agachaban y la carga se asentaba en los demás, turnos de voluntarias porque más de algún irresponsables que se corrían de su grupo, lugares topográficamente difíciles, alfombras muy bellas pero muy altas que hacían difícil mantener el paso sin tambalearse, mujeres con la costumbre de hacer que bajáramos la urna frente su casa para echarle un perfume rico y otras uno que daba alergia, habían veces que la urna se iba de lado y teníamos que esforzarnos para mantener el paso y que la carga se distribuyera bien entre todo el grupo, sudor, penitencias y sonrisas.


Con los años


Al pasar los años, las mujeres del cantón ya se habían acostumbrado a vernos cargar a Silvia, a mi hermana Miriam y a mí. Luego Silvia dejó de hacerlo por que hizo familia. Comenzaron a incorporarse unas chicas y su mamá, eran de la familia de los Moreno alias los Chica Mica, una familia muy corpulenta y de gran estatura que siempre llegaba a la iglesia. Y así ya teníamos el grupo de mujeres, pero los organizadores tenían miedo que muchas mujeres fuéramos en el mismo turno, así que nos intercalaban, hasta que un día comprendieron que éramos iguales y el grupo se hizo más parejo.


Pasaron los años y yo dejé de creer en dios. Pero como no me atrevía decirle nada a mi madre para no decepcionarla, continué cargando la urna y haciendo la alfombra.


Nunca renegué de cargarla porque la verdad siempre me gustó la tradición, siempre la vi muy cultural y la idea de medirme a la par de los hombres siempre me ha gustado y también quería fomentar que en la religión también las mujeres somos iguales a los hombres.


Hubo un año en que mi hermana iba vestida con el mismo atuendo de los Caballeros de la Hermandad del Santo Entierro, fue la primera y única mujer a la fecha de este texto que lució ese uniforme y que estuvo al pie de la cruz recibiendo la imagen de Jesús al ser bajado de la cruz.


Luego, los años siguieron pasando y ya a ninguna joven mujer le gustaba cargar al cortejo de santos pero, la idea de llamar la atención de todos cargando la urna de los hombres sí les parecía fascinante. Y fue así como las demás chicas que nunca llegaban a misa los domingos, que nunca llegaban ni a rezar, entraron al mundo de cargar la urna. Y ahora, ya nadie quiere cargar a las vírgenes, ya todas se apuntan para cargar la urna. Y los santos que un día fueron asociados al género femenino se quedan guardados en la iglesia el día del Santo Entierro porque ellas ya no los quieren cagar. En cambio la Urna, lleva igual número de hombres y mujeres.


Mi hermana y su fe


Miriam siempre fue una niña con una gran fe, creyente en dios, en la virgen y en los milagros. Ella en 2006 cargó la urna por última vez porque ya estaba muy enferma de Insuficiencia Renal Crónica, esa vez la vi esforzarse demasiado al cargar en su estado de salud.


Yo seguí cargando pese a haberme declarado sin dios ante mi familia hace algunos años, lo seguí haciendo porque mi hermana me lo pidió, que lo hiciera en su representación ya que para ella era un imposible seguirlo haciendo, así fue como continué.


Yo, mi incredulidad y la tradición.


El año pasado, yo tenía 3 meses de haber sido operada de algo de lo que no he querido hablar, como ya no me dolía la operación decidí tomar en cuenta la petición de mi hermana y cargué, porque ella quería que lo hiciera.


Fue una de las cargadas más adoloridas porque muchos hombres se corrieron del turno y como buena cargadora no puedo correrme, debía tomar el lugar del desertor y continuar.


La geografía estaba muy mala por la zona del antiguo Ingenio. Me extrañó que el encargado del turno nos hizo avanzar con la pesada urna sobre un pedrero enorme, lleno de obstáculos, fue algo confuso porque nunca nos habían hecho eso de hacernos avanzar en terreno tan difícil, jamás había ocurrido un turno tan dramático en todos mis años de cargadora, y todavía pensé “¿qué pasa que nos hacen continuar?, ¿por qué esta ruta?” y cuando escuchamos la orden de detenernos frente a la casa de una señora muy devota que durante décadas pidió que la urna fuera bajada frente a su casa para perfumarla, ahora ella estaba cieguita a causa de la diabetes. Entonces comprendí que el hombre encargado vio a los lejos a la señora y decidió llevarle la urna a toda costa frente a ella como un regalo por los años que ella la perfumó. Bajamos la urna frente a ella, la vi llorar y la escuché cuando dijo “Señor, devuélveme la vista, yo te quiero ver otra vez”. Sentí que el corazón se me hizo pequeño. Yo, una incrédula, cargando por tradición una urna, muchas blasfemias llegando a mi mente en ese momento, un leve reclamo a la idea de la existencia de dios “dios, ve como sos, menos mal que ella te ha servido toda su vida, que te cuesta devolverle la vista”.


Casi dos décadas de tradición


Ahora, ya pasaron 19 años de ese día que mi hermana y yo cargamos por primera vez la Urna del Santo Entierro.


No me arrepiento de haberlo hecho, nunca me arrepentiré de tan linda experiencia aunque yo no crea en nada. Aunque haya dejado de creer en las cosas que creí de niña. Siempre tendré respeto por las tradiciones.


Este año, será la primera vez que no lo haré, por primera vez en 19 años no me voy a cartabonear, no llegaré por el cartón de mi turno, no llevaré el gancho de apoyo y no cargaré.


La razón es sencilla, como les he contado, el trasplante para mi hermana fue hace poco más de dos semanas, tengo fresca la herida. Se me puede descoser el zíper.


Ahora, las nuevas generaciones de mujeres cargarán la urna, ahora son ellas las que deben cumplir con los turnos sin retroceder, sin desertar y sin llenarse de vanidad. Porque es tan fácil no llegar a misa todo el año pero sí ir a jugar de penitente a una procesión. Tan fácil no creer en nada y hacerlo por costumbre.


Me siento triste de no hacerlo este año. Ya me había acostumbrado a sentir esa carga en un hombro, esa presión de que ya toca el turno, esa presión de llevar bien el paso, esa coordinación de asentar bien la carga. Al final, llegar con la urna al punto de partida, es como cumplir una misión.


El que cree en eso, que lo disfrute, que lo viva, que lo sienta y que se alegre de vivir esa experiencia. Porque habemos seres que aunque nos esforcemos, se nos hace imposible creer.


FOTOS Y RECUERDOS

Mi hermana y yo, años 2002. Mi hermana va de overol y yo de blusa blanca.

Foto gracias a Lore Carranza.

Aquí va mi hermana de mujer punta. última vez que cargó.

Yo en 2009, la urna ya pintada de café.

Así se ven los cargadores completos, 2010.

aquí voy, año 2010, con camisa de No fear!


Aquí un video que hizo mi hermana hace dos años.

Video en Youtube



jueves, 14 de abril de 2011

Hace 29 años murió mi Bisabuelo "Pochón"

Un 14 de abril de 1982 mi bisabuelito papá Pochón fue llamado. Él era el papá de mi abuelo Benedicto. Se llamaba Visitación Magaña, pero, le decíamos Pochón.

Yo acababa de cumplir 5 años. Recuerdo claramente cuando yo iba hasta su casa a visitarlo mucho antes de que él enfermara de muerte. El vivía en otro cantón y mi hermana, mi abuelo y yo nos íbamos en tren desde Los Lagartos para La Puerta. Era un viaje muy alegre, íbamos los domingos y durante el camino, mi abuelo Bene nos compraba sorbetes y llevabamos frutas para papá Pochón. Junto al Bisabuelo vivía mi tío Beto. Ambos se hacían compañía.

El bisabuelo tenía unas enormes rocas volcánicas en la fachada de la casa, eran restos de las erupciones del Izalco. Papá Pochón tenía una pozo con agua fresca, una olla de barro con agua de ese pozo, unos árboles de mandarina y una enorme sonrisa cuando llegabamos a verlo.

Recuerdo cuando él se puso muy mal de salud y mi abuelo decidió ir a traerlo de su casa para la nuestra. Fueron muchos hombres acompañando a mi abuelo porque a esa hora no había transporte de ese cantón para el nuestro y lo llevarían en hamaca. Prepararon una hamaca de lona con franjas de colores y se fueron a pie a traerlo. Lloré porque no me quisieron llevar. Yo era una niña y no podía ayudar en nada.

Lastimosamente, 4 días desúés de mi cumpleaños número cinco, mi bisabuelo se fue de este mundo.

Recuerdo con tristeza su ataúd color crema y aquellas 4 veladoras de cera amarilla custodiando sus ojitos cerrados.

Me dolió tanto verlo allí, inmovil, sin poderle decir - Papaito no te vayas- .

A veces, cuando quiero sentir cerca a papá Pochón, cierro los ojos, imagino que lo abrazo y eso me remonta en el tiempo hasta ese momento que tengo en la mente cuando lo abracé por última vez.

Un día escribí un poema para el cantón donde crecí y la última estrofa está dedicada a él y a todos mis muertos.

Lo enterramos en el viejo cementerio, junto a la tumba de su madre, mamá Toña, mi tatarabuela.

Papito Pochón, nunca te he olvidado mi viejo, por más que los años pasen, siempre estarás aquí.


Dejo la estrofa para ti, viejo de mi corazón.


(fragmento de Nostalgias de Caña y Café)


Quisiera retroceder más de veinte años


y correr a abrazar a mis ancestros,

abrazar a los que ya no respiran.

Pero no me queda más que visitarlos en el viejo cementerio,

y poder limpiar las tumbas con mi cabello,

quitar la hojarasca con la que el tiempo

ocultó sus nombres

y llorar.




=(

lunes, 11 de abril de 2011

Mi cumpleaños 34

Foto. Yo saltando en el Ilopango Air Show 2011.

El 10 de abril fue mi cumpleaños 34. Me siento bastante bien al ver que en un año las cosas han cambiado mucho. El año pasado, por estas fechas, yo estaba muy triste. Y un año después las cosas están comenzando a cambiar.

Ahora que llego a esta edad, veo hacia a atrás y me doy cuenta que mis 33 años me trajeron muchos cambios, por ejemplo en los últimos días de mi año 33 fue el trasplante de riñón de mi hermana y su salud es mi mejor regalo en este cumpleaños. Lo otro es que ya no estoy viviendo sola, me traje a mis abuelos queridos a vivir conmigo, ahora son mis protegidos tal como ellos lo hicieron un día conmigo!! y también pasé soltera toooooodo mi año 33 así que este año 34 espero tener al hombre que me ame de verdad. Todos saben que mi pasión es la caída libre y tuve la oportunidad de participar como paracaidista en el Ilopango Air Show 2011, en enero pasado, estuvo genial! mis 33 fueron buenos. Lastimosamente en mi año 33 perdí a 3 grandes amigos: Nando, Afif y Eduardo, se adelantaron en el salto a la Eternidad y nos dejaron muy tristes.

Las cosas van mezcladas, cosas buenas y cosas tristes. Pues, a comenzar los 34 con la misma energía que 17 años atrás. Hace 17 años, yo comenzaba una gran batalla por mi vida, la gané y 17 años después mi hermana gana la batalla por su vida. Qué pasará dentro de otros 17? que batalla estaremos ganando entonces? o dentro de otros 34? o tal vez yo ya esté en una tumba con un jardín en el pecho y viendo los aviones pasar! nunca se sabe que ocurrirá.

He notado que hay eventos que se repiten en mi vida cada cierta cantidad de años, podría ser coincidencia. Este es un buen momento para cerrar ciclos, eventos y ataduras con el pasado. Así que amanezco mi cumple 34 con una raya más sobre mi lomito de tigrita.

Gracias a todos por sus muestras de cariño!!!!

Contenta y todo! me merezco un regalo: y como regalo quiero que la salud de mi gran amigo y mentor Rafael Menjívar Ochoa se cure y que gane su batalla!!!! Fuerza Rafa!!! no estas solo, estamos contigo.

:)

viernes, 8 de abril de 2011

Hoy dieron de alta a mi Hermana

Foto: Antes del trasplante. Pendiente una actualizada.

Ahora, viernes 8 de abril dieron de alta a mi hermana. Me siento feliz que ya no tiene el catéter en su cuello, ya no lo tiene!!!! yupi que alegría!!!! Ya está en su casa junto a mi mamá, sus niveles de creatinina estan bien, su volúmen de orina también. Está reposando. Dice que está triste porque le hace falta Pilli, su mascota.

Hace varios días que mi mamá se llevó a las mascotas para el cantón donde nos criamos con el objeto de alejar al gallo Pilli y al perico de mi hermana para que no le afecte en su recuperación del trasplante. Ya que está contraindicado tener mascotas.

Ayer mi mamá fue al cantón a darle de comer a los animales y se encontró con que el perico no estaba por ningún lado de la casa. Se había ido!

Mi mamá muy preocupada pensó que un perico no podía haberse ido tan lejos a menos que un animal se lo comiera, pero al andar preguntando por el vecindario se enteró que el perico estaba en la casa de la vecina Juana a una distancia de 100 metros más o menos.

Mi mamá se dirigió a la casa de ella a pedirle que le regresara nuestro perico, pero que creen, la vieja le dijo "si, aquí está el perico, son doce dólares si se lo quiere llevar".

Que tal eso ah???? pagar por el perico que siempre ha sido nuestro? noooooo

Lo peor de todo es que mi mamá siempre es muy enojada con nosotras y en muchas ocasiones reacciona terrible, pero está vez, inexplicablemente se sacó la plata y se la dió a la vieja. Noooooooo puede ser.

Lástima que yo estoy algo adolorida, si yo hubiera estado allí, habría rescatado a Pericles sin recompensa. En vez de doce dólares, doce leñasos.

La vieja esta, es la misma comadre de mis abuelos que el otro día comenté que había usurpado parte del solar de la casa de mis abuelos y hasta cerco había hecho moviendo el lindero a su favor.

Si lo hace con la tierra, pues no digamos con un perico.

Mi hermana está muy feliz, les manda saludos y muchos abrazos.

Yo, pues el domingo cumplo un año de no tener novio, el año pasado me dejaron en el día de mi cumpleaños jaja pero qué creen? ahorita estoy conociendo a un joven muy guapo, inteligente, fuerte y tierno a la vez, ojalá sea el principio de algo lindo y duradero. Me siento motivada.

También el domingo cumplo 34 años!!! ojalá que este nuevo ciclo me traiga más cosas buenas, salud para mi gente, que es lo más importante!!! la salud!!!!! la salud!!!
pido prosperidad y si se puede amor. Ya necesito alguien que me quiera y que yo lo quiera.

No pido dinero, porque el ser humano más rico es el que menos necesita para vivir!!

Abrazos gente!!!

martes, 5 de abril de 2011

Ya me dieron del alta y mi sister sigue recuperándose en el hospital

Hoy martes 5 de abril, me dieron de alta al medio día. Me siento adolorida pero contenta, me siento como cuando el soldado regresa de la guerra, con la última batalla ganada y sin remordimientos, con el sabor de la Misión Cumplida en el pecho. Vengo satisfecha.

Mirita, mi hermana, se encuentra evolucionando muy bien en el ISSS, aún no sale del hospital mientras no se memorice todas las dosis de sus medicamentos para evitar que el sistema inmunológico del cuerpo le de rechazo, pero como mi antiguo riñón es un "comando", sobrevivirá aunque sea rechazado! jejeje

Salí al mediodía, Krisma, Eunice y el guapo Eduardo fueron por mí. Gracias chicos.

Agradezco al equipo de médicos de la Unidad de Trasplante Renal del ISSS, ese equipo de once hombres que hizo todo el trabajo. De nada hubiera servido sólo mi disposición si ellos no la hubieran hecho realidad.

Agradezco al grupo de enfermeras que cuidó de nosotros en esos días de recuperación.

Agradezco a todos mis amigos el detalle de apoyarnos y estar en estos momentos. A Lili, Celia, Ana Miriam, Gerardo, Rita, Wilber, Carmen, Krisma, Eunice, Eduardo y Elmer.

Me tuvieron bastante tiempo ingresada porque mis pulmones casi me traiciona con la entubada, me dio una atelectasia, es decir que mis pulmones quedaron desinflados y pegados como que fueran vejiga sin aire. Entonces tuve que hacer ejercicios respiratorios.

El chambre es que dos ex me visitaron!!! y las enfermeras va de joderme que los machos se me habían juntado en el hospital jaja

Para decirles pues que hasta vino de tierras muy lejanas el hombre que fue mi primer novio y anduvimos durante diez años, Elmer Avalos, llegó ayer a verme al hospital y yo no se como demonios entró al recinto porque ya no era hora de visita, Así que gracias Elmer por mostrarme que fui una persona muy importante en tu vida, que esos diez años juntos no fueron en vano y que al menos dejé un buen recuerdo en ti.

También gracias a mi otro ex, el Papito mi Rey que a aunque las cosas entre nosotros terminaron hace un año, él siempre tan cortez, fino, distinguido y caballeroso conmigo y con mi hermana, te agradezco todo lo que has hecho por nosotras.

También les cuento que estoy demasiado sensible, emocional y llorona. Me siento muy alegre y lloro por todo lo que me hace feliz, eso de llorar de alegría es tan rico y tan extraño, pero hoy lloro de alegría como pocas veces lo he hecho en mi vida.

Nada se le compara a la sonrisa de mi hermana y ver que su carita está volviendose rosadita cada día que pasa.

Llevo en mi corazón la alegría de compartir con ella algo muy mío. La alegría de no preguntarme en un futuro "que habría pasado si yo le hubiera dado un riñón a mi hermana?", pues no, al menos puedo estar segura que esa pregunta no me la haré cuando los años pasen.

Y mi mamá, pues ella se estresa y se pone rara cada vez que a mí me dan de alta de un hospital, se enoja que yo me vaya con mis amistades. No la entiendo, en lugar de sentirse agradecida. Pero así es ella, no me queda más que tratar de entenderla, aunque los últimos 33 años no he podido hacerlo, a propósito, el domingo proximo cumplo 34 años! Yo quería lograr dar mi riñón durante mi año 33 y se pudo!

Mis aubelitos bien contentos. Los quiero mucho!

Mi hermana se está poniendo cada vez mejor, está comiendo y disfrutando. Se está memorizando su nueva dieta, sus medicamentos, horarios, etc. Continuará estudiando su carrera de Doctorado en Medicina, podrá tener un empleo y logrará todo lo que se proponga. Ella es muy creyente en dios, y le agradece.

Nuestro trasplante fue el número 535 que hace el ISSS en su historia como Unidad de Trasplante Renal. Fuimos operadas en el ISSS mediante un convenio con el Rosales, ya que mi hermana no es asegurada.

Les cuento que mi hermana está en una habitación aislada pero ella desde allí me ecribe poemas y papelitos con dibujos de su mascota Pilli y de el periquito y me los manda con las enfermeras, tan linda mi hermanita.

cuando al fín me dejaron pasar para abrazarla después de la operación, la abracé despacito y me le cuadré! y le dije Misión Cumplida.

Hicimos un juramento, que siempre seremos unidas tal como hemos sido hasta el sol de hoy!

domingo, 3 de abril de 2011

MISIÓN CUMPLIDA! TRASPLANTE REALIZADO




Amigos quiero compartir con ustedes esta gran felicidad, el miércoles 30 de marzo, o sea, hace 4 días, fue nuestra intervención quirúrgica de trasplante de riñón para mi hermana, de hecho ahorita les escribo desde el Hospital Médico Quirúrgico del ISSS con una conexión prestada por una amable doctora. Esta nota, la escribo desde la cama del hospital, son las 08:32 de la mañana del domingo 3 de abril, no se a qué horas será la "réplica automática" hacia el Facebook.

LA HISTORIA:
A Mirita la la internaron el lunes pasado, no estabamos muy entusiasmadas por los intentos fallidos anteriormente y decidimos no alegrarnos demasiado.

Mi hermana, antes de su ingreso el día lunes, se despidió de su mascota Pilli porque ya trasplantada no puede abrazarlo ni darle besos, se despidió del perico también, pobrecita sus mascotas son sus grandes amigos.

Yo ingresé martes. Preocupada porque mis abuelos quedarían solitos bastante tiempo, pero la chica que me los cuida cuando voy al trabajo me dijo que ella llegaría a hacerles la comida hasta que yo esté bien, también me preocupa que no tengo pisto para la post operación, también me preocupaba que no tenía cama porque desde diciembre que me llevé a mis abuelitos a vivir a mi casa yo he estado durmiendo en un sofá y a veces en el suelo cuando me aburría, ya que como he vivido sola tanto tiempo solo una cama tenía en mi casa y era la cama donde yo dormía, ahora mis abuelitos duermen en mi cuarto y yo a veces en la sala. Eso sí me preocupaba por la operación porque no podré dormir en el sofá y menos dormir en el mero suelo porque para incorporarme desde tierra sería terrible!!

Continuando con la historia, un día antes de la operación nos pasó una cosa muy emocionante, durante la tarde del martes: sacaron las hojas de los donantes de sangre para mi hermana y para mí que fueron solicitados en julio del año pasado, pensamos que esa sangre había sido utilizada en otras cirugías que le había hecho a mi hermana, pero no, las hojas estaban para esta cirugía. Lo emocionante fue que la hoja de la sangre que nos iban a poner era donde había donado sangre mi gran hermano y amigo paracaidista Eduardo Ramírez, quien está en la presencia de los espíritus más altos del universo desde el 12 de diciembre pasado. Mi hermana y yo nos sonreímos, porque no nos podía faltar esa chispa de energía que yo siempre le pedía a Eduardo antes de un salto. Eso nos motivó más!

Luego, ingresamos al quirófano el miércoles 30 a las 0600 horas, antes nos despedimos con una sonrisa y ella me miraba muy contenta con sus ojitos grandotes, y me dijo saluuuuuu.

entré yo primero a sala, comenzaron a anestesiarme y los médicos super buena onda me dejaron dormirme hablando de paracaidismo, yo estaba contenta porque estaba dando un gran salto, un salto por la vida de mi hermana.

Luego esas horas quedan borradas de la memoria y desperté hasta las 14 horas cuando estaba en mi recuperación y cuando abrí los ojos lo primero que pregunté "y la Miriam?" y me dieron la mejor respuesta del mundo "tu hermana está con tu riñón" sentí una alegría en el pecho tan inmensa y una satisfacción enorme de haberle cumplido a ella la misión, no paraba de llorar. Al poco rato entraron los médicos que la traían a ella de sala, y la alcancé a ver a lo lejos que la llevaban a su habitación, y entró una enfermera y me dijo "tu hermana orinó a los 3 minutos de tener el riñón", yo me sentí tan feliz porque ella tenía varios años sin orinar. Y también me dijeron que ella estaba preguntando por mí y decía "y la Ingrid?" jejeje ella también estaba pendiente.

Todo está funcionando de maravilla, ella está muy bien, su creatinina era de 14 y ahora con su nuevo riñón "comando" es de 0.81 lo único malo es que ella sigue hipertensa.

Me siento feliz, pese a los dolores que nunca me imaginé que sentiría yo, porque tuvieron que retirarme el catéter de mi columna donde me suministraban anestesia para que no me doliera post operación, así que me ha tocado estarle haciendo huevos a estos dolores increíbles pero la verdad es que VALE LA PENA, TODO SEA POR LA VIDA DE MI HERMANA, verla sonreír no tiene precio. Luego me dejaron ver desde lejos a mi hermana, ella estaba feliz y sonriente dentro de una habitación especial, y me gritaba "Gracias Ingriduchita", ella me dice Ingriduchita de cariño. Por la tarde, mi hermana me envío una carta desde su habitación jeje donde me decía muchas cosas motivadoras que me llenan el alma de alegría.

Ahora ya pasaron 4 días y a mi hermana no la darán de alta todavía. En mi caso posiblemente me den en horas próximas o mañana, porque estuve complicada, me habrían dado el día sábado pero me puse bastante mal de los bronquios pos la entubada.

El doctor Chávez dice que yo jamás en la vida debo volver a saltar con mi paracaídas, porque solo tendré un riñón, que no debo volver a practicar artes marciales, que no podré tomarme un cafe ni menos una cerveza. Mi vida cambiará demasiado. Tendré que dejar de hacer las cosas que amo hacer.

Me comprometo a guardar dieta por un buen tiempo pero un día volveré a hacer lo que me gusta, porque de qué me sirve la vida sin vivirla, mejor vivo 40 años bien vividos a 80 años tristes sin hacer lo que me llena el alma. Le mostraré un video al doctor para que cambie de opinión, el paracaidismo es más seguro y menos agotador que muchas otras actividades que la gente hace a diario.

Lo de la cama ya no me preocupa porque Ana Mirian y Gerardo se rebuscaron por conseguirme una cama y la llvaron el viernes por la noche y hasta la dejaron instalada, gracias mis amigos! tan finos!!

Desde el hospital, mi hermana y yo les mandamos un abrazo a todos los que has estado pendientes de nuestra situación, gracias por habernos ayudado en esta transición.

Gracias y esperamos su apoyo con las buenas vibras en el proceso de aceptación del riñón que dura 3 meses. A la pobre le han dejado un sin fin de medicamentos para evitar rechazo.

Así que con todo!!! a seguir en la lucha.