lunes, 24 de mayo de 2010

Hoy cumplo 10 años de tener este empleo.

Un día como hoy, hace diez largos años, ingresé a trabajar en esta institución de gobierno. La historia es larga, entiendo si se aburren y no la quieren leer.

Un 24 de mayo del 2000 entré con cara de “What?” a mi nuevo trabajo, parecía pollo comprado. Nos dieron la inducción y no podía creer que yo había logrado ingresar a uno de los proyectos estatales más importantes en ese momento.

Recuerdo que yo era mucho más delgada, con el cabello rizadito y medio largo, nunca me lo había tinturado, vestía atuendos bohemios y ropa pintada con añil y con mi cabello enmarañado sobre la cara trataba de esconder el rostro lleno de acné jeje qué tiempos esos! Cuando todo era tranquilo. Para ese entonces mi novio era Elmer Avalos, el Cuty le decíamos, pero después yo le cambié el apodo y se convirtió en El Perico jaja.

El 24 de mayo fue muy importante en mi vida, esa fecha por la tarde, yo me estaba graduando como Ingeniero en Sistemas. Vaya mierda! Doble premio un 24 de mayo.


¿Cómo llegué aquí?

Bueno pues, recuerdo que durante la segunda mitad de 1999 salió en el periódico que buscaban “Personal técnico para trabajar en un proyecto de alto impacto en el desarrollo de la nación” jajaja puuuuuta dije yo !!!! que vergón! Y pedía en los requisitos que el/la candidata fuera graduado universitario, como mínimo ingeniero en sistemas. A la gran puta pensé, por unos meses no aplico y me puse triste. Pero mandé mi Hoja de Vida.

Para el invierno del 99, yo trabajaba humildemente en una papelería cerca de la Universidad y todavía no me había graduado. En esa papelería yo digitaba trabajos en Word, Excel y esas mierdas de Microsoft para cualquier estudiante que quisiera presentar su tarea bien bonita y a veces, también yo sacaba fotocopias, lavaba el baño, barría la acera y aguantaba el mal genio del hijo de la dueña. Los dueños de la papelería aparte de ser mis jefes, eran mis amigos, ellos eran Néstor, la Carolina (R.I.P.), Mario, la niña Mercedes, don Chamba, todos los primos de ellos, éramos solidarios y nos llevábamos bien, yo vivía peleando con Néstor a cada rato jaja. Yo tenía poco más de un año de trabajar con ellos, antes había trabajado en dos papelerías desde 1997.

Trabajar en la papelería de Néstor me permitía darme mis libertades, por ejemplo: entraba a trabajar a las 6 de la mañana y salía a las 3 de la tarde, después de eso yo me iba a entrenar hora y media al dojo de tae kwon do, entraba a la universidad a mis clases a las 5 y salía de la U a las 8:20 pm y me iba en bus hasta Santa Tecla, llegaba a la casa cansada y sin comer y mi mamá comenzaba a regañar, yo me encerraba y me ponía a hacer las tareas de la Universidad. Pero pese a todo ese esfuerzo, yo podía entrenar en el dojo y eso era lo que me gustaba.

Los lunes, miércoles y viernes eran para las artes marciales, los martes, sábados y domingos eran para aprender música y pintura, asistir al voluntariado de los rescatistas y salir con mi novio.

Pues un buen día del 99, yo estaba tipiando un trabajo aburrido de unos estudiantes de derecho cuando sonó el teléfono de la papelería, era alguien del Ministerio preguntando por mí y convocándome para una prueba de admisión ese mismo día a las 2 de la tarde en el Edificio de la Secretaría de Estado, yo me preocupé porque yo andaba con un pantalón de manta pintado con añil y una blusa más que bohemia, con el pelo enredado y con un morral en lugar de cartera y con un par de sandalias estilo romano. Eso significaba que no andaba formal! Y era una entrevista formal! Vine yo y me salí un rato de la papelería y corrí a otra papelería que estaba al otro lado de la calle porque allí trabajaba una amiga mía, Leyliane, que era prima de Néstor (él era en teoría mi jefe), fui para pedirle de favor a Leyliane que me prestara ropa por un momento para ir a la entrevista y ella se preocupó mucho por mí porque ella no tenía nada formal ni puesto ni guardado jaja.

Entonces, la jefa de mi amiga, que por cierto, aparte de ser la jefa, era una pendeja arrogante y solo porque era de apellido Saca se creía con pisto. Pues esa enana curcucha jefa de mi amiga era la novia de Néstor, mi jefe.

Y viene la maje metida y se auto-invita a la conversación que yo tenía con Leyliane y me dice “Uy ni se te ocurra que yo te voy a prestar de mi ropa, jamás, si vos sos la empleada de mi novio, fuera de mi negocio”, vine yo y me quedé pasmada al escuchar a tremenda perra diciéndome eso, me aguanté la rabia y le dije “disculpe madame, la plática no es con usted sino con su empleada, no le estoy pidiendo nada a usted” y me dí la vuelta, en eso estaba, cuando un señor que había entrado a que le sacaran unas fotocopias y había escuchado la ahuevada que me pegó la pendeja esa, me dijo “Niña, así como está vaya, cuando algo es de uno, nadie se lo quita” y sentí valor, y me fui para la tal entrevista.

Recuerdo que llegué al portón y dije que me esperaban para una entrevista, los vigilantes al verme la pinta de hippie dudaron, pero me preguntaron para cual entrevista y cuando les dije que era la del Proyecto SAFI se sonrieron y me dejaron pasar, uno de ellos dijo “justo así son los que quieren contratar” y pensé “putaaa, ¿será que tengo pinta de loca y por eso creen que soy apta? jummmmmmm” .En la entrada estaba una señora muy simpática que dudó en darme la hoja de firma al ver mis fachas pero luego me la dio. En eso, ingreso al recinto donde nos iban a entrevistar y me voy topando con la sorpresa que había un vergo de gente y -para variar- un vergo de compañeros ya graduados de la universidad. Era gente que yo los conocía porque ellos en sus últimos años fueron instructores de alguna materia y yo también fui instructora de Matemáticas IV y nos habíamos codiado “n” veces en la sala de instructores de la universidad. Ellos eran mucho mayores en edad y experiencia que yo, ellos trabajaban en el área y yo era una simple digitadora de una pepelería, ellos estaban graduados y yo aún en último año. Pero yo tenía algo! Yo era autodidacta! Y aprendía porque me gustaba, no por Ley de la Gallina (a puros huevos).

Viene otra pendeja de las que estaba allí (además de la primera pendeja novia de Néstor) y me dice de entrada “bueno Ingrid, y vos que andas haciendo aquí? Quieren graduados y a vos no te han dado el título”, “por gusto has venido” y así sucesivamente otros majes ya graduados de la misma U se pusieron a bajarme los ánimos y mucho más por mi ropa, recuerdo a un cabrón que hasta con tono de mofa me tomo despectivamente mi morral y me dijo “jajaja que linda tu cartera Gucci” y todos se burlaron de mí.

Pero, en esa entrevista me fue bien porque no era entrevista sino una batería de pruebas psicológicas y para mi suerte/beneficio la mayoría eran concepciones espaciales, operaciones matemáticas, análisis, expresión verbal, etc y yo sabía que en operaciones matemáticas ninguno de esos hijos de puta era competencia para mí.

Salí tarde, cansada de la prueba, con hambre, sin pisto, con la ahuevada recibida de la novia de Néstor y la ahuevada recibida de la tipa graduada de la universidad. Pero cuando salí a la calle, toda mi tristeza cambió porque allí me estaba esperando mi novio de ese entonces! Mi Elmer estaba con una gran sonrisa y los brazos abiertos y me dijo “Hola mi amor, aquí te estoy esperándote para ir a comprarte ropa, ya me contó Néstor la ahuevada que te dieron por tus chirajitos”, y lo abracé, luego le conté que también allí adentro me había topado con gente graduada de la U y que me habían visto de menos, entonces Elmer me dijo “Mi tigrita siempre sabe, siempre sabe más que los que la joden”. Me dio muchos ánimos y nos fuimos para el Mercado de Pulgas a comprar en las rebajas jajajajaja.

Pasaron los días, y en la Universidad andaba el chambre de todos los ardidos que estaban compitiendo por mi plaza, andaban molestos porque yo había salido mejor que ellos en la primera prueba. Parecía mercado, todos ladrando y renegando por eso. Luego nos llamaron a la segunda prueba y también me fue bien, allí si ya llegué formal y bonita. Y les dije “aja cerotes! Nos volvemos a ver las caras, ingenieros”. Me senté a hacer la siguiente prueba, ya éramos muchos menos que el primer día. Yo deseaba cambiarme de trabajo porque mi mamá estaba enfermita, le habían diagnosticado un tumor en la matriz e iban a operarla y a ponerla en tratamiento. Yo deseaba mudarme de empleo pero francamente veía muy lejos que me contrataran en este lugar.

Después, el proceso se detuvo. Y nadie me volvió a llamar. Pensé que habían dado la plaza y que no había sido yo la seleccionada. Me resigné, llegó el siguiente año. Y se me ocurrió llamar al Ministerio y preguntar qué había pasado, porque los compañeros de la U estaban calladitos y no hacían comentarios. Me dijeron que el proceso se había detenido a causa de un accidente que había sufrido la persona encargada de seleccionar al personal.

Y un 22 de mayo me estaban llamando, diciéndome que me presentara a trabajar el 24.
Yeahhhhh

Lo triste fue despedirme de los amigos de la papelera, recuerdo las lágrimas de la niña Mercedes cuando me despedí, eran mis amigos y aprendí mucho con ellos.

Vine a trabajar y conocí a la persona que sería mi jefe, era un criticón de primera mano y que para variar él tenía preferencia por la cabrona compañera de la U que me había ahuevado el día de la entrevista y fue claro en decrime “usted no era mi favorita, sino fulana de tal, pero por mi accidente el Ingeniero fulano terminó de hacer la selección”, le pregunté que porqué yo no le parecía y me dijo “por su forma de vestir y su forma de hablar”.. Si este señor hubiera hecho la selección, estoy segura que no me contrata. Porque la tal pendeja de la U era conocida de él y era su favorita para el puesto. Pero el destino estaba a mi favor, y él se deslizó frente a la clínica y se quebró el coxis, no pudo seleccionar a su favorita para la plaza y otro ingeniero asumió la responsabilidad de continuar con el proceso de selección y contratar al más apto y fui yo la seleccionada para dolor de la mujer esa que tanto me veía de menos en la U.

De entrada, conocí a Iris y a Omar, A Juan Carlos y a José Carlos. Nos hicimos amigos de inmediato.

Por aquella época, yo me volví como loca de feliz cuando supe mi salario, hacía ver mi sueldito de la papelería como una naranja entre un canasto de naranjas. A los días, todos los envidiosos de la Universidad estaban ensatanados por que solo yo había sido elegida para la plaza que gané en ese momento, y cuando me hacían comentarios sarcásticos yo les decía ¡sólo yo, hijos de puta! ustedes no! ¿no que ustedes eran los graduados, cerotes!
Y todos los envidiosos se morían de la rabia. Y lo peor que hasta gente que según yo eran mis amigos, se pusieron súper envidiosos de ver mi nuevo empleo.

Me pareció un gran reto entrar a trabajar aquí, con los meses ya tenía mi carro y después pasaba al volante enfrente de la papelería de la novia de Néstor y ella se moría de la envidia, un día de tantos la mamá de ella se acercó a pedirme un favor, y tuve la oportunidad de decirle “se acuerda cuando su hija me ahuevó en público por mi ropa?, y mire ahora, como da vueltas la vida, madame”.

El día que me dieron mi primer sueldo, llevé a mi familia y a mi novio a comer, le pagué a mi mamá un pisto que me había prestado para pagar unas ondas, me compré ropa y al igual que McPato, guardé una moneda de mi primer sueldo aquí.

Con el tiempo fui siendo promovida hasta el puesto que ahora tengo, tuve momentos de abundancia y momentos de lipidia, pero siempre feliz de haber conocido a la gente que conocí aquí. Aunque también hay gente metida, hay mujeres que odian a las mujeres jóvenes y hombres que andan viendo a quien ponen en el plato, pero si uno se mantiene invicto, aunque ladren y ladren, no importa la opinión de los ceros a la izquierda.

Con los años fui conociendo gente que se quedó como grandes amigos, Karlita, Iris, Jonathan, Alberto, Daniel, Lidia, Juancho, Atilio, José Carlos, Juan Carlos, Omar, Rigo, Obando y muchos que, la amistad no fue “pega pega” pero allí están y de vez en cuando me los encuentro en los pasillos y nos saludamos.

Por presiones de algunas personas influyentes del ambiente laboral, tuve que cambiar mi apariencia física, tuve que maquillarme, cambiar mi forma de vestir, usar tacones altos, faldas, vestidos, plancharme el pelo, etc. Entoncs, a sugerencia del jefe que tenía, fui a la Escuela Pigmalión para aprender etiqueta, buenos modales y me hice varios cambios de imagen, tuve la oportunidad de conocer a Doña Lillian Díaz Sol, una súper mujer a quien admiro, quiero mucho y respeto. Y fui teniendo cambios paulatinamente. Pero a raíz de la pérdida de mi bebé en el 2007 volví a mis orígenes y dejé el maquillaje, el cabello tinturado, los tacones altos, las falditas y volví a los que soy: Ingrid Umaña, simplemente yo. Lo de los buenos modales no lo pude aprender jajaja.

Aquí he crecido, he ido a becas, he sacado cursos, he aprendido.

Agradezco tener este trabajo, porque si no lo tuviera no sé cómo haría para sostener mi familia, ahora sólo yo estoy trabajando, mi mamá no trabaja desde que la despidieron hace 4 años, yo era su fiadora y según yo, mi mamá ya había pagado el crédito y un buen día los del banco me clavaron un embargo del que aún no he salido. Pero sigo haciéndole huevos a esto, porque sé que gracias a este trabajito ahora tengo mi casa, mi carro, mis cosas, puedo darle lo mejor que puedo a mi hermana con su enfermedad y a mis abuelitos. Algún día volveré a mis años de abundancia que fueron literalmente 7, como las vacas gordas de la biblia. Ahora todo ha cambiado, mi tía Imelda (mi tía preciosa divina) también le ayuda a mis abuelitos, porque yo tengo demasiadas responsabilidades y no tengo pisto. Pero no me ahuevo, continúo sin dar un paso atrás. La vida siempre me da regalos cuando menos lo espero.

Y esa es la historia, hoy hace 10 años, mi vida cambió!!!!

Aquí dejo algunas fotos, lastimosamente un día se me borraron las fotos de los días del año 2000.

Fotos!!!2001 - Yo colocha y comenzaba a engordarme. Ya me maquillaba en ese tiempo.


2001 tra vez -Navidad- Aquí ya me había teñido el cabello de rojo.
Aparezco con mi amiga Iris.

2002- Navidad. Yo ya estaba gordita, aparezco con las maitras de los otros departamentos y con Iris.


2003- Yo, más delgada.

2004- yo para el Baby Shower de Zaldaña

2005 - Yo con el pelo rojo y enseñando mis dientes de vampira.

2006- Yo, foto de estudio by Malaja.

2007- Y esta es la por pendejada que he hecho, rubia artificial
y lentes de contacto, guaaaacalaaaa.

2008- Aquí todavía oxigenada.
2009- Aquí cambiado nuevamente.

2010- Aquí toy!

TOY CONTENTA!
10 AÑOS!

3 comentarios:

Ángel dijo...

Vaya historia comadre, pero el orgullo de quien eres el día de hoy, asi autentica no tiene precio. Te ves muy guapa en todas las fotos, lastima que yo no sea fotogenica para presumir mi hermosa carita, ja, ja. :D Que Dios te siga bendiciendo amiga, un fuerte abrazo. :D

PD. Oye que mala leche de la gente que te encontraste en tu camino, en verdad eso de envidiar y no admirar a alguien esta muy feo, pero siempre he dicho, de tu boca sale lo que esta lleno tu corazon, que pena por ellos.

JOSE LUIS CARVAJAL IBELLI dijo...

¡Feliz aniversario, muy bellas todas tus fotos, un abrazo de amigo!

juan dijo...

Una historia digna de ser escrita, sin embargo las fotos son más elocuentes, de hecho, has ido mejorando con los años, pero muy guapa siempre, Ingrid!

Saludos, feliz martes!