viernes, 12 de febrero de 2010

Volvió! volvió esta!

La onomatopeya de este cuerno les avisa que estoy de regreso!
Hoy es mi primer día de trabajo después de una larga recuperación. El 20 de enero me operaron sin previa programación, ¡de un día para otro! fue así como de emergencia. Ya tenía varios días enferma con un dolor insoportable. El día 18 ya no aguanté más el dolor, yo estaba en una reunión con la gente de Seguridad de la Información, no soporté más y me salí, le dije a mi jefe inmediato que me iba para el ISSS. Llegué al Hospital General, allí me encontré a un viejo amigo que es médico, Elenilson, él me pasó con una doctora, ella me dio una constancia de incapacidad durante 4 días y me dijo que regresara al día siguiente. El día 19 regresé tal como me lo había dicho la doctora, ese día me ingresaron y no me quise ir a poner la bata de paciente hasta que me fui a fumar un par de cigarrillos porque no sabía hasta cuándo volvería a fumar, más no sabía que serían mis últimos cigarros hasta el sol de hoy. La noche antes de la operación me sentía depre, con dolor, tirada en una cama de hospital. Me pase mensajiando con mi amor imposible, el hombre que tiene la voz de Arcángel, ese Papito mi Rey que me vuelve loca jejeje, él me dio mucho apoyo y eso me ayudó mucho en mi estado de ánimo.

Mis amigos y familiares me estuvieron apoyando por teléfono, no todos mis amigos se enteraron porque yo no tuve tiempo de hablar, de hecho, mi madre se enteró que me iban a operar hasta que ya me habían ingresado en el hospital, no le había dicho por no afligirla.
Durante la cirugía permanecí despierta porque fue anestesia raquídea, a cada rato me regañaba el anestesiólogo porque yo decía alguna frase bayunca y hacía reír a los médicos, me decía que dejara de molestar y que me durmiera. Lo vergonzoso del asunto es que mi amigo Elenilson, el doctor, estaba presente junto con el cirujano, bueno, ambos son cirujanos, que pena pero a la vez era agradable ver una cara amiga entre tanto bisturí.

Cuando la operación terminó me dijeron que con mis brazos me apoyara para pasarme del quirófano a la camilla, me sentí triste cuando no pude mover mis piernas (obvio, por la anestesia raquídea!), en ese momento, los rostros de mis amistades con desafíos físicos pasaron por mi mente una a una, me sentí empática con ellos por algunos segundos y dije en mi interior “Gracias a quien sea por poder caminar”, aprecié el hecho de tener mis piernas en uso diario. Mi estadía en el hospital me ha servido para apreciar lo que tengo. Reflexioné muchas cosas y entendí otras que nunca les había puesto atención.

Cuando me dieron de alta, tuve la suerte que mi amor imposible me llevara a mi casa, me hizo sentir muy especial, querida y apreciada.

Había algo que me preocupaba mucho, es el hecho que durante mi recuperación mi hermana se pusiera mal a causa de su enfermedad crónica y por pura Ley de Murphy (si, ese maldito pendejo) justamente pasó lo peor, mi miedo se hizo realidad y mi hermana se puso mal de salud al día siguiente que me habían dado de alta. Yo no me podía mover y decidí pasar mi recuperación en mi casa para no ir a complicar a mi mamá a su casa, pero no me salieron las cosas como las pensé porque a “puro celular” desde mi casa tuve que coordinar el transporte para que llevaran a mi hermana al hospital, después los médicos dijeron que necesitaban trasfundir a mi hermana porque tenía hemoglobina de 5, ¡Puuuta! ¿se imaginan esa vaina? ¡Hemoglobina de 5! ¡Puta! y mi mamá me llamó de regreso para que yo desde mi cama encontrara donantes de sangre porque no había sangre para ponerle a mi hermana en el puto Hospital Rosales, que mierda!!!! Yo me sentí tan impotente, tirada, sin poder moverme bien, teniendo cosas que hacer, lo peor que mi madre esperaba que yo pudiera hacer algo útil para ayudar en ese momento, esperaba demasiado de mí y eso me hizo llorar de impotencia, no podía ser óptima y oportuna a causa de la operación, pero lo que hice fue llamar a la Cruz Roja Salvadoreña y algunos viejos contactos con gente muy buena onda me sirvió de mucho, ellos le donaron la sangre a mi hermana en vista de que era una emergencia, mi madre fue a hacer los trámites y se pudo solucionar eso, al menos hice algo útil desde mi camita!

A los cuatro días, operaron a mi hermana de la hernia que le habían descubierto unos días antes y que la estaba matando de dolor, en ese momento, en menos de cinco días las dos hermanas estábamos “rajadas” y tiradas en recuperación. Cuando la dieron de alta le hice huevos y la llevé a su casa.

Mi gente no me abandonó, mi familia, mis amigos y mi amor imposible estuvieron cerca y me cuidaron.

Hasta ese momento todo iba bien pero como siempre la mala suerte, a mi hermana le dio un Infarto de Miocardio, fue terrible el susto que pasamos, me parecía hasta mentira el diagnóstico que dieron los doctores, yo esta incrédula con eso de que era un infarto, no lo podía ni imaginar! Y yo seguía inútil sin poder hacer nada productivo para apoyarlas ¡Puta! ¡Qué mierda! ¡Si no es una mierda es otra! Mi hermana estuvo en la sala de Máxima Urgencia y en otro vergo de salas restringidas, yo me fui a verla pero ni me dejaron asomarme los médicos por lo delicado del estado de ella, yo tenía miedo de infectarme con alguna bacteria intranosocomial por que yo estaba recién operada pero allí me quedé hasta que alcancé a ver a mi hermana de lejos, pobrecita mi princesa, tan sufrida que es, esta vida le ha quitado más de lo que le ha dado pero de nuevo “Gracias a quien sea” ella está vivita y coliando. Un infarto! Esa onda no es poca cosa, me tiene con el “you know” en la mano el hecho de pensar que le puede dar otra vez.
Me dieron 21 días de incapacidad a parte de los primeros 4. Todos los días para recuperarme que me dieron casi no los he descansado porque he tenido cosas que hacer con mi familia, ojalá que el hecho de no haberme cuidado lo suficiente no me de complicaciones en el futuro.

Bueno ya estoy aquí otra vez! Contenta de estar on line, agradecida con todos mis amigos y hechándole ganas a esta vida cabrona que como dice la canción “a veces negra, a veces color rosa”.

Lamento no haber podido asistir al Show Aéreo 2010 y más lamento aún no haber saltado con mi paracaídas durante el evento!

A propósito Feliz Día de la Amistad!!!

2 comentarios:

Aldebarán dijo...

Pues yo hasta hoy me enteré de todo lo que te ha pasado. Imagino que tu hermana seguirá mejor. Cuidate bastante que necesitamos a la Lady Tiger por un buen rato más.

Rumana, the LadyTiger dijo...

que ondas Aldebarán! jejeje me rajaron! jajaja